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Analizan introducir pescado “dañado” en el menú

La compañía, de Austevoll, se beneficiará de los peces dañados. Foto: Servicebåt AS.
La compañía, de Austevoll, se beneficiará de los peces dañados. Foto: Servicebåt AS.

Noruega: Un proveedor noruego de servicios de transporte marítimo, ha recibido NOK 3 millones (US$ 400 mil, aproximadamente) para desarrollar una mecanismo de utilización de salmón muerto y dañado para el consumo humano en lugar de que sea ensilado.

Actualmente, Noruega ensila 140 mil toneladas al año de salmón, un volumen no muy inferior a la producción total de Canadá o Escocia, que se dañan o mueren debido a la manipulación mecánica, como el tratamiento contra piojos de mar, el tratamiento de enfermedades o la clasificación de peces.

El tratamiento de esta mortalidad, significan miles de millones de NOK en ingresos perdidos para la industria. Además, se incurre en grandes gastos para el transporte y el ensilaje de peces muertos.

Ahora, el fondo regional de investigación Vestlandet asignó NOK 3 millones (US$ 400 mil, aproximadamente) a la compañía Servicebåt AS para desarrollar soluciones que puedan utilizar estos peces para desarrollar alimentos de consumo humano de alta calidad, a fin de lograr una utilización más sostenible de la biomasa total en las jaulas.

Mons-Ove Hague: La ambición es que el 100% del pescado se use para el consumo humano. Foto: Fuente privada.
Mons-Ove Hague: La ambición es que el 100% del pescado se use para el consumo humano. Foto: Fuente privada.

En declaraciones al sitio hermano de Salmonexpert, Kyst.no, el presidente de Servicebåt, Mons-Ove Hauge dijo: "Claramente, este apoyo del fondo de investigación regional es muy bienvenido y útil para la implementación de la idea y el desarrollo del concepto”.

"Basarse solo en los recursos propios de la compañía es muy exigente, y este apoyo nos permite avanzar en el proyecto más rápidamente de lo que de otro modo sería posible".

Hauge afirma que todos los peces deberían poder usarse.

"Nuestra ambición es que el 100% de los peces que recibimos durante y después del tratamiento se utilicen para el consumo humano. El proyecto preliminar ha demostrado que esto es realista", dice.

La compañía tiene la intención de utilizar botes de servicio personalizados para recolectar, matar y clasificar peces dañados. Entre otras cosas, desarrollarán tecnología patentada para distinguir al instante los peces dañados y moribundos de los peces vivos después de, por ejemplo, el tratamiento de piojos, y descubrirán cómo pueden recolectarse los peces para clasificarlos sin causar estrés a otros peces en las jaulas.

También pretenden encontrar buenos métodos para salvaguardar la calidad de la materia prima para su posterior procesamiento.

Hauge dijo que Servicebåt tiene objetivos concretos para 2018 y 2019.

Piensa en todo lo que se necesita para producir 140.000 toneladas, para que luego terminen siendo ensilaje.

Mons-Ove Hauge.

"Ahora, conversaremos con socios y coinversores del proyecto y esperamos implementar la construcción de embarcaciones en muy poco tiempo. Luego, el resto de 2018 será para el diseño y la planificación del diseño, el equipo y los detalles de la pruebas, están planificados para 2019. Esperamos tener un barco listo en el verano (hemisferio sur) del próximo año", explicó.

Hauge cree que el proyecto puede tener un gran impacto en el medio ambiente.

"Creemos que hay un volumen anual de hasta 140,000 toneladas de pescado que podría haberse cosechado y utilizado como alimento, pero que ahora se destina al ensilado".

Hauge enfatizó que la calidad será uno de los focos de esta iniciativa.

"El barco recibe equipos de procesamiento de punta con un sistema de refrigeración de alta capacidad en la bodega de carga. Esto garantiza el enfriamiento sea lo más rápido posible, directamente desde la jaula y, cuando termine, los peces llegan refrigerados a la planta de procesamiento. De esta forma, obtienes la mejor durabilidad posible y la mejor calidad de pescado posible, que después de todo han sido sometidos a un tratamiento duro pero aún "merecen" convertirse en peces comestibles".

Servicebåt AS, el Instituto de Investigación Marina y Nofima son socios en el proyecto de investigación.