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Se puede ayudar a reducir la brecha entre la oferta y la demanda de ácidos grasos DHA y EPA al comer menos salmón, señala estudio. Foto: Pixabay.
Se puede ayudar a reducir la brecha entre la oferta y la demanda de ácidos grasos DHA y EPA al comer menos salmón, señala estudio. Foto: Pixabay.

Noruega: Promover una menor ingesta de salmón, o una mejor utilización de los desechos de pescado, son algunas de las conclusiones de estudio.

El suministro de omega-3 en el mercado mundial es limitado. Cómo aumentar la accesibilidad es un tema que los investigadores de la Universidad Noruega de Ciencia y Tecnología (NTNU) y colegas británicos han discutido en un artículo publicado recientemente en Nature. 

Una utilización más eficiente de omega-3 en el alimento y una menor ingesta de salmón, son algunas de las medidas que los investigadores de NTNU creen que pueden proporcionar un mejor acceso global a los ácidos grasos esenciales DHA y EPA, de acuerdo a lo informado en nuestro medio asociado, Kyst.no.

Una de las medidas que los investigadores han analizado es el uso de aceite de pescado que contiene EPA y DHA en la acuicultura. Creen que el uso estratégico en la alimentación puede hacer que la utilización de ácidos grasos sea más eficiente, por ejemplo, al alimentarlo con peces de cultivo antes de la cosecha.

Consumo

El artículo también apunta al consumo. El profesor de NTNU, Daniel Beat Müller, le dice a Gemini.no que los peces que se encuentran más abajo en las cadenas alimenticias, o los peces de agua dulce son generalmente fuentes más efectivas de EPA y DHA.

“La gente puede ayudar a reducir la brecha entre la oferta y la demanda comiendo menos salmón y más mariscos y algas”, continúa el coautor.

Los investigadores también dicen que una mejor utilización de los desechos de pescado, especialmente en Asia, podría mejorar la situación.

“En Europa y América del Norte, la industria pesquera extingue y procesa el pescado, lo que facilita la recolección y el uso de los subproductos. Pero especialmente en China, hay una cultura de filetear y sacrificar el pescado en casa, lo que hace que sea muy difícil usar los desechos para algo útil”, Hamilton le dice a Genemi.no

Laboratorio

Según los investigadores, otras alternativas son producir EPA y DHA en el laboratorio. Esto se puede hacer usando plantas genéticamente modificadas, microalgas y bacterias.

“Las tecnologías disponibles y las preocupaciones relacionadas con la modificación genética son factores limitantes”, dicen los investigadores.  

"Pero necesitamos encontrar una manera de equilibrar una dieta saludable, para una población en aumento y al mismo tiempo proteger el medio ambiente", concluyen.

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