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Salmones Austral: Contradicciones regulatorias influyen en mayor Caligus

Gastón Cortez, gerente general de Salmones Austral. Foto: Salmones Austral.
Gastón Cortez, gerente general de Salmones Austral. Foto: Salmones Austral.

Chile: El gerente general de la empresa, Gastón Cortez, afirma que deben permitirse descansos de tipo sanitario para las concesiones, sin la presión de que caduquen por no uso, para no recargar áreas de riesgo de transmisión de enfermedades como la caligidosis.

Preocupación ha generado en la industria salmonicultora chilena el que la Contraloría General de la República dictaminara que una concesión acuícola debe iniciar sus operaciones dentro del plazo de un año contado desde la entrega material de la misma, si no, cae en causal de caducidad, excepto que esté en descanso obligatorio.

El gerente general de Salmones Austral, Gastón Cortez, advierte en entrevista con Salmonexpert que lo anterior genera que operen muchas concesiones al mismo tiempo, con niveles mínimos de producción de peces, “siendo más difíciles de controlar en términos ambientales y sanitarios. Y en tanto, mientras haya más centros en actividad, se facilita la transmisión de enfermedades como caligidosis entre distintas unidades de cultivo, dado que yo puedo estar manejando bien mi sitio, pero eventualmente el vecino no”.

Para el ejecutivo, el modelo lleva a que se generen enfermedad endémicas y que la productividad empeore. Además, “la normativa actual, por otro lado, se hace cargo de controlar la producción para que no hayan problemas sanitarios, con el Plan de Reducción de Siembras, quitando así la posibilidad de aumentar las cosechas, lo que se contradice totalmente con la amenaza de caducidad de concesiones, dado que esta última incentiva que se mantengan activos los centros de cultivo”.

Cortez afirma que estas contradicciones regulatorias influyen en que exista mayor carga de Caligus en la industria chilena del salmón, lo que se suma como factor importante a la pérdida de eficacia de los tratamientos farmacológicos contra los parásitos debido a la falta de alternativas.

“Esto podría mejorar por una parte, con fusiones y relocalizaciones de concesiones, dado que de esta manera se situarían a mayor distancia entre sí, pero para que se concreten estos procesos, hay que tener vigentes los centros de cultivo y evitar las caducidades, con lo que se vuelve al círculo vicioso ya descrito”, admite el gerente general de Salmones Austral.

Propuesta

Considerando esta realidad, el ejecutivo revela que como industria nacional “estamos solicitando que la autoridad pueda desarrollar los mecanismos necesarios para volver a sistemas que cuidaban el balance entre buen uso de las concesiones de salmón y la protección ambiental y sanitaria. Ello se encontraba en los planes de manejo, como un modelo de administración de los centros de cultivo, de manera de adecuarse al riesgo”.

“En ciertas épocas donde existe mayor factibilidad de floraciones de algas nocivas en determinadas zonas, sobre todo en producciones temporales como el salmón coho, deberíamos poder decidir no recargar esas áreas en las que el riesgo es más alto, dejándolas descansar por razones sanitarias y rotándolas, sin una presión como la actual de usar permanentemente concesiones para que no sean caducadas, con volúmenes mínimos de actividad”, plantea Cortez.  

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