PhD. Gustavo Núñez, Incar. Foto : Francisco Soto.

Estudian cómo Caligus rogercresseyi “huele” al pez

Chile: Gustavo Núñez, investigador del Incar, estudia una molécula producida por los peces que “huele” el caligus para lograr la infestación.

El viernes 1 de diciembre, en el contexto de las Jornadas de Investigación en salmonicultura organizada por el Instituto Tecnológico del Salmón (Intesal), el PhD. Gustavo Núñez expuso sobre cómo los copepoditos (estado infectante del Caligus) son capaces de reconocer al salmón.

Los parásitos necesitan de ciertas moléculas llamadas semioquímicos para reconocer a su hospedero. En el caso de Caligus, las kairomonas son las que producen la atracción y migración del copepodito hacia el pez.

El piojo de mar tiene receptores olfativos en sus antenas que le permiten el reconocimiento de los semioquímicos

El especialista explicó que en la búsqueda de moléculas que le permitieran al copepodito reconocer al salmón, encontró un péptido antimicrobiano llamado “Catelicidina-2 (Cath-2)”. En uno de sus estudios logró demostrar que había mayor expresión de filamentos olfativos en copepoditos expuestos a catelicidinas.

Dentro de lo mismo, en otro experimento que realizó en Noruega, también descubrió que en presencia el péptido, los copepoditos migraban mas rápido y directo hacia un estimulo externo como la luz natural.

Este descubrimiento contribuye al conocimiento respecto del reconocimiento del hospedero, y a su vez describe a nivel molecular el sistema quimiosensorial del piojo de mar.

Núñez, quien se desempeña como científico del Incar, hizo énfasis en las posibilidades que abre este hallazgo para el control del parásito. “Esta investigación abre preguntas orientadas a buscar alternativas al control de la caligidosis en Chile, o incorporarlas a estrategias de manejo integrado; como por ejemplo, en trampas de semioquímicos (Cath-2) o mediciones de Cath-2 en el ambiente marino para evaluar estrategias de manejo”, expuso.

Las trampas de semiquímicos consiste en colocar una fuente de luz con una señal química que atraiga los copepoditos hacia esta para capturarlos. El prototipo se instala cerca de los centros de cultivo para evitar la infestación en los peces.

Por otro lado las mediciones de Cath-2 en el ambiente permiten conocer el potencial de dispersión de estas señales químicas y como estas cambian según le condición de los peces.

Publicado el 11/12/2017 a las 7:03 am

Noticias Relacionadas