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Reconocen a dos abogados de la industria salmonicultura entre los más influyentes

Rafael Le-Bert e Ignacio Faraldo.

Se trata de Rafael Le-Bert de Camanchaca y de Ignacio Faraldo de Nova Austral, quienes destacaron entre los representantes jurídicos más innovadores y estratégicos, según el Legal 500 GC Powerlist 2026.

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Legal 500 GC Powerlist 2026, un prestigioso reconocimiento internacional elaborado por la organización The Legal 500, destacó nuevamente a los abogados internos más influyentes, innovadores y estratégicos de todo el mundo empresarial, donde en la categoría de alimentos aparecen dos profesionales ligados a la industria salmonicultora chilena.

Se trata de Rafael Le-Bert, gerente de Asuntos Legales de Camanchaca, quien en sus dichos tras el reconocimiento señaló que ha sido testigo de cómo el rol del asesor jurídico principal evolucionó: de ser un consejero legal tradicional a convertirse en un socio estratégico del negocio que opera en la intersección del derecho, la tecnología, la sostenibilidad, el gobierno corporativo y la gestión de riesgos. Hoy en día, no sólo se espera que los abogados internos interpreten la ley, sino que también ayuden a construir y preservar la confianza que las empresas generan ante accionistas, reguladores, inversores y la sociedad.

“Una de las oportunidades y desafíos más significativos que vislumbro para los próximos años reside en la convergencia de la inteligencia artificial, las tecnologías digitales y la sostenibilidad. La mayoría de las actividades corporativas actuales —incluidos los informes regulatorios, el cumplimiento ambiental, la comunicación con las autoridades públicas, la atención a inspecciones y los procesos internos de toma de decisiones— se llevan a cabo a través de plataformas digitales que generan un registro cada vez más exhaustivo de la conducta empresarial. Esta transformación digital está reconfigurando fundamentalmente la manera en que se evalúa el cumplimiento normativo”, comentó Le-Bert.

Ya no basta, a su juicio, con demostrar que se ha cumplido una obligación; cada vez se exigirá a las empresas acreditar, mediante registros objetivos y verificables, la puntualidad, coherencia, calidad y diligencia con las que se ha generado, revisado, conservado y divulgado la información.

De cara al futuro, afirmó el representante de Camanchaca, “estoy convencido de que el director jurídico se distinguirá no sólo por su excelencia legal, sino también por su capacidad para integrar la inteligencia artificial, la tecnología, la sostenibilidad y el pensamiento estratégico en un marco coherente; esto permitirá a las organizaciones ser más resilientes y transparentes, así como estar mejor preparadas para desenvolverse en un mundo cada vez más complejo e incierto”.

Por su parte, Ignacio Faraldo, gerente Legal y de Cumplimiento en Nova Austral, manifestó en su declaración tras el reconocimiento que considera que un departamento jurídico interno eficaz debe estar estrechamente vinculado al negocio e involucrarse desde las primeras etapas de la toma de decisiones. En lugar de centrarse únicamente en identificar riesgos, los equipos jurídicos deben comprender el contexto comercial y operativo, anticipar posibles problemas y ofrecer soluciones prácticas que permitan a la empresa avanzar dentro de un marco legal y de cumplimiento sólido.

Su experiencia en Nova Austral ha reforzado su convicción de que la resiliencia, el buen juicio y la capacidad de equilibrar el riesgo legal con las realidades comerciales son cualidades esenciales para un abogado interno. Su objetivo es seguir desarrollando una función legal y de cumplimiento que actúe como socio estratégico de la empresa y contribuya directamente a la gobernanza, la sostenibilidad y el desarrollo a largo plazo de Nova Austral.

En Nova Austral, apuntó, su rol ha evolucionado más allá del asesoramiento legal tradicional, centrándose en la integración de consideraciones legales en la toma de decisiones estratégicas y operativas. Una de las experiencias más significativas de su carrera ha sido su participación en la reestructuración y reorganización judicial de la empresa durante un período particularmente difícil para el negocio.

En estrecha colaboración con la alta dirección, el consejo de administración, los asesores financieros y los abogados externos, Faraldo contribuyó a abordar asuntos legales y financieros complejos, al tiempo que apoyaba la continuidad del negocio y la implementación de una estrategia sostenible. Este proceso requirió combinar la experiencia jurídica con un conocimiento práctico de las consideraciones financieras, comerciales y operativas.