“Para quienes operamos en Magallanes, contar con un ecosistema de proveedores sólido es fundamental”
Pablo Solís, gerente regional de Blumar en Magallanes, destaca la especialización alcanzada por proveedores locales y plantea nuevas oportunidades en tecnología, eficiencia operacional y logística.
Las particularidades geográficas, climáticas y logísticas de Magallanes hacen que el conocimiento del territorio sea un atributo especialmente relevante para las empresas que prestan servicios a la salmonicultura. Desde la mirada de Blumar, disponer de una red capaz de comprender esas condiciones y responder a los requerimientos productivos resulta fundamental para la actividad. Esta relación será parte de los temas que abordará ESA Magallanes, encuentro que se realizará el próximo 20 de octubre en el Hotel Dreams de Punta Arenas.
“Para quienes operamos en Magallanes, contar con un ecosistema de proveedores sólido es fundamental”, afirma Pablo Solís, gerente regional de Blumar en Magallanes. La compañía mantiene una presencia integrada en la región y participa en distintas etapas de la cadena de valor del salmón, desde la producción en centros de cultivo hasta el procesamiento en planta y las ventas a través del mercado Blumar. Según explica el ejecutivo, esta presencia les entrega un conocimiento directo de la operación y les permite interactuar con distintos actores vinculados a la industria.
Durante los últimos años, Solís ha observado una evolución importante en la oferta regional de servicios, con empresas que han incrementado su especialización junto con el crecimiento de la salmonicultura. “Necesitamos empresas que conozcan el territorio, entiendan la operación y sean capaces de responder con soluciones adaptadas a esa realidad”, sostiene, considerando las condiciones que imponen la geografía, el clima y las distancias propias de Magallanes.
Pese a estos avances, todavía existen espacios para continuar fortaleciendo la cadena de valor. “Hacia adelante, todavía existen muchas oportunidades para seguir avanzando en tecnología, eficiencia operacional, logística y soluciones que permitan hacer los procesos cada vez más eficientes”, señala el ejecutivo. Desde esta perspectiva, el desafío está en responder a necesidades concretas de una actividad que enfrenta condiciones particulares por desarrollarse en el extremo austral.
Relaciones de largo plazo
“Tan importante como la solución técnica es la forma en que construimos esa relación”, enfatiza Solís. En esa línea, Blumar busca proveedores con los cuales pueda trabajar a largo plazo, que conozcan los desafíos de la compañía y sean capaces de evolucionar junto con ella. La mirada apunta así a construir una relación que trascienda la prestación puntual de un servicio y permita acompañar los cambios y requerimientos que enfrenta la salmonicultura regional.
Otro aspecto que la productora incorpora en esta mirada es la capacidad de sus proveedores para adaptarse a la cultura Blumar y otorgar valor al cuidado del medioambiente. De esta manera, la dimensión técnica se complementa con principios que la compañía considera relevantes para avanzar junto a las empresas que forman parte de su cadena de valor.
ESA Magallanes aparece, en ese sentido, como una instancia para acercar a productores y proveedores a partir de requerimientos reales de la actividad. “Instancias como ESA Magallanes son valiosas precisamente porque permiten generar ese encuentro entre las necesidades concretas de los productores y las capacidades que existen y pueden seguir desarrollándose desde la propia región”, concluye Solís.