Hidrófono y cámara térmica delataron a buzo en pleno sabotaje a centro de salmones de Calbuco
Una cámara térmica perimetral enfocó el borde costero y grabó a un individuo que salía del mar, caminaba por la orilla y, tras ocultarse entre unos matorrales a las 05:17 horas, se retiraba corriendo del centro de cultivo de Caleta Bay antes del sabotaje.
Registros de hidrófonos submarinos y cámaras térmicas que captaron a un buzo saliendo hacia la costa durante la madrugada, sumados a la llegada de cuatro embarcaciones cuyos tripulantes aseguraron haber recibido alertas por WhatsApp sobre una supuesta fuga de peces antes de que se constataran los daños, sustentan la querella criminal por ruptura maliciosa de redes que presentó la empresa Caleta Bay ante el Juzgado de Garantía de Calbuco, informó este lunes diario El Llanquihue.
La acción judicial, dirigida contra quienes resulten responsables, busca sancionar penalmente las maniobras ejecutadas bajo el agua para provocar el escape de especies desde el centro de cultivo San Antonio, ubicado en el sector costero de El Dao, ilícito que la legislación castiga con penas asociadas al delito de robo en lugar no habitado.
El episodio ocurrió durante la madrugada del martes 6 de octubre en este recinto acuícola de Calbuco, cuyo módulo central reúne 32 balsas jaula distribuidas en dos hileras. Allí, la intervención submarina denunciada se concentró en la jaula número 101, situada en el extremo noroeste del complejo, estructura que mantenía confinados a 37.344 ejemplares de salmón coho en etapa de engorda, con un peso promedio cercano a los 2,5 kilos por unidad, es decir, alrededor de 93 toneladas de biomasa.
De acuerdo con el escrito ingresado al tribunal, el detalle arrojado por los equipos de vigilancia del centro permitió reconstruir minuto a minuto la secuencia de esa noche. Todo comenzó a las 04:56 horas, cuando un hidrófono instalado en el fondo marino detectó el paso de una lancha; apenas tres minutos después, entre las 04:59 y las 05:05 horas, el mismo sensor registró ruidos submarinos compatibles con el corte intencional de mallas.
Luego, a las 05:16 horas, una cámara térmica perimetral enfocó el borde costero y grabó a un individuo que salía del mar, caminaba por la orilla y, tras ocultarse entre unos matorrales a las 05:17 horas, se retiraba corriendo del lugar. Para la parte querellante, estos respaldos audiovisuales e hidrofónicos acreditan de forma directa la participación de un buzo provisto de herramientas de corte.
Horas más tarde, la revisión subacuática confirmó daños estructurales en las dos barreras de contención de la balsa afectada. Mediante un vehículo submarino operado a control remoto (ROV), el personal técnico localizó tres aberturas de aproximadamente 30 por 50 centímetros en la red lobera externa, además de cortes en patrón de zigzag que alcanzaron hasta 15 metros de extensión en la red pecera interior, todos ejecutados a partir de los cuatro metros de profundidad en dirección al fondo marino.
Según expone la compañía en su presentación legal, todas las circunstancias evidenciarían una coordinación externa para el sabotaje, previa al hallazgo oficial de las roturas por parte de la empresa"
Mientras se evaluaba la condición de las instalaciones, cerca de las 10:00 horas de esa mañana, los trabajadores del centro advirtieron la presencia de al menos cuatro embarcaciones menores que navegaban en torno a las jaulas intervenidas.
Cuando el personal de la Capitanía de Puerto de Calbuco arribó al lugar a eso de las 14:00 horas para fiscalizar la situación, los ocupantes de las lanchas declararon que habían acudido al sector con la intención de capturar peces, luego de recibir mensajes difundidos por la red social WhatsApp que alertaban sobre una supuesta fuga de salmones.
Según expone la compañía en su presentación legal, esta circunstancia evidenciaría una coordinación externa previa al hallazgo oficial de las roturas por parte de la empresa.
Frente a la contingencia, Caleta Bay activó los protocolos exigidos por la normativa pesquera, notificó al Sernapesca e inició el conteo oficial de los ejemplares de la jaula 101. En paralelo, la firma retiró las secciones dañadas de las redes para ponerlas bajo cadena de custodia con miras a los peritajes correspondientes, junto con solicitar la intervención de la Dirección de Inteligencia de la Armada.
El libelo judicial consigna también un antecedente registrado el 25 de septiembre de 2026, oportunidad en que los guardias del recinto emplearon focos disuasivos para ahuyentar a otro buzo que intentaba ingresar sin autorización al agua.
Desde el Ministerio Público, el fiscal jefe de Calbuco y vocero de la Fiscalía Regional, Marcelo Maldonado, confirmó la apertura formal de una causa penal por presunto sabotaje y la instrucción de diversas diligencias a la PDI.
Al respecto, el persecutor explicó que, tras las consultas dirigidas a la Armada, “las indagaciones administrativas preliminares de la institución naval no detectaron elementos que den cuenta de una fuga de salmones. No obstante, el Sernapesca deberá efectuar los análisis correspondientes dentro de sus competencias”.