Gobierno impulsa cambios regulatorios para evitar nuevos accidentes fatales de buzos del salmón
Se busca construir un acuerdo de buenas prácticas en las faenas de buceo, como las horas de descanso, la erradicación del alcohol en los trabajadores, uso de cámaras hiperbáricas y la regulación de los contratistas.
La muerte de trabajadores que realizan labores de buceo en la salmonicultura encendió las alertas y llevó al Gobierno a impulsar nuevas acciones para fortalecer la prevención y elevar los estándares de seguridad en esta actividad. Solo en lo que va de 2026, ya se contabilizan 12 fallecidos (tres de ellos en faenas directas en centros de cultivo), una cifra que refuerza la urgencia de avanzar en medidas concretas para proteger la vida de los trabajadores.
Con ese objetivo, las subsecretarías de Pesca y Acuicultura y del Trabajo organizaron la primera sesión del Grupo Nacional de Trabajo sobre Seguridad y Salud Ocupacional del Buceo en la Salmonicultura, instancia que reúne a representantes de organismos públicos, empresas, asociaciones gremiales, organizaciones sindicales y trabajadores del sector.
La cita contó con la presencia del Senador Gastón Saavedra, los diputados Mauro González, Patricio Pinila y Alejandro Bernales (Presidente de la Comisión de Pesca de la Cámara), además de gremios como SalmonChile, Fetrasalmon, Salmón austral, Coordinadora de trabajadores del salmón, la Asociación gremial buzos de Chile, Consejo del salmón, la Subsecretaría de Previsión Social, Dirección del Trabajo y la Armada.
Se acordó trabajar en dos líneas prioritarias: evaluar los cambios regulatorios necesarios para prevenir accidentes graves y fatales, y construir un acuerdo de buenas prácticas que permita elevar los estándares de seguridad en las faenas de buceo, como las horas de descanso, el control y erradicación del alcohol entre los trabajadores, uso de cámaras hiperbáricas y la regulación de los contratistas de los buzos, entre otras cosas.
Los antecedentes de la Dirección General del Territorio Marítimo y de Marina Mercante (Directemar) dimensionan el desafío. Entre 2004 y mayo de 2026 se registraron 288 buzos accidentados en faenas de salmonicultura. Casi la mitad de estos accidentes fueron calificados como graves y un 18% terminó con el fallecimiento del trabajador.
“No podemos normalizar que trabajadores pierdan la vida mientras realizan sus labores. La seguridad y la salud en el trabajo deben ser una prioridad, no solamente una declaración de principios. Como Gobierno, tenemos la responsabilidad de fortalecer la prevención, mejorar las condiciones laborales y asegurar que los riesgos sean abordados oportunamente. Esta mesa debe permitirnos avanzar en compromisos concretos para evitar nuevos accidentes y garantizar que cada trabajador pueda regresar sano y salvo a su hogar”, señaló el subsecretario del Trabajo, Gustavo Rosende.
La salmonicultura es una actividad estratégica para Chile, pero su desarrollo no puede desligarse de la seguridad de las personas que la hacen posible. Por eso, estamos impulsando un trabajo conjunto para evaluar los cambios regulatorios que sean necesarios y construir un acuerdo de buenas prácticas que eleve los estándares de seguridad en las faenas de buceo"
La instancia buscará recoger la experiencia de los trabajadores y sus organizaciones, junto con los antecedentes técnicos de las instituciones competentes, para identificar brechas de seguridad y promover soluciones que respondan a las condiciones reales en que se desarrollan las labores de buceo.
“La salmonicultura es una actividad estratégica para Chile, pero su desarrollo no puede desligarse de la seguridad de las personas que la hacen posible. Por eso, estamos impulsando un trabajo conjunto para evaluar los cambios regulatorios que sean necesarios y construir un acuerdo de buenas prácticas que eleve los estándares de seguridad en las faenas de buceo. Necesitamos pasar del diagnóstico a las soluciones, con responsabilidades claras y medidas concretas que contribuyan a reducir los accidentes y, especialmente, a evitar nuevas muertes”, sostuvo el subsecretario de Pesca y Acuicultura, Osvaldo Urrutia.
Entre las materias que abordará el grupo de trabajo se encuentran la revisión de los procedimientos de trabajo, la capacitación, el equipamiento, la identificación de riesgos y la respuesta ante emergencias.
La instancia buscará avanzar hacia una hoja de ruta nacional con prioridades claras, compromisos concretos, responsables, metas medibles y plazos definidos, con el propósito de transformar el diagnóstico compartido en mejoras efectivas para la seguridad laboral.
El desafío es que la coordinación entre el Estado, la industria y los trabajadores se traduzca en medidas que permitan reducir la accidentabilidad y fortalecer una cultura preventiva en la salmonicultura.
El objetivo, finalmente, es que cada trabajador pueda desarrollar sus labores en condiciones seguras y regresar sano y salvo a su hogar.