“Una Declaración de Impacto Ambiental pasó de costar 40 a 240 millones de pesos”
El gerente general de Salmones Austral, Gastón Cortez, acusó que aunque tramitar las DIA es caro, lo peor es que cuando están autorizadas, viene una autoridad “y dice que no nos puede dar el proyecto ya que existe un riesgo”.
Hace algunos días, se conoció un nuevo informe socioeconómico encargado por SalmonChile y elaborado junto a CoMov Consultores, llamado “Contribución económica de la industria del salmón en Chile”.
Así las cosas, la industria despega en el sur, pero aterriza en todo Chile. La cadena del salmón crea y sostiene 337.670 puestos de trabajo y US$6.956 millones de PIB en el país: el 3,8% del empleo y el 2,6% del producto del país, sumando el aporte directo y el indirecto. Por cada empleo directo en cultivo y procesamiento, la cadena sostiene otros 3,3 en el resto de Chile.
Frente a esto, Gastón Cortez, gerente general de Salmones Austral, comentó a Salmonexpert que “no fue una sorpresa para mí, que he visto todo esto en la práctica, en terreno en la zona. La gente trata de circunscribir el impacto a las regiones de Los Lagos, Aysén y Magallanes y es en realidad hacia todo el país”.
“Yo tengo muchos amigos que están en la construcción, y no te imaginas la cantidad de casas que se ha construido, porque hay mucha gente que se ha movido desde el norte y que está viviendo en la zona donde opera la salmonicultura, pues la industria hoy está demandando más conocimiento”, señaló Cortez.
El crecimiento de la salmonicultura, según el ejecutivo, está resguardado con un montón de regulaciones, “lo que actualmente nos permite la expansión sin causar daños; el tema es que existen muchas concesiones que pese a que tienen buen potencial productivo, no pueden desarrollarlo, por las relocalizaciones que se encuentran paralizadas”.
Sin embargo, criticó que para hacer una Declaración de Impacto Ambiental, las autoridades piden una cantidad grande de estudios: “cuando empezamos a hacer estas DIA, salían 40 millones de pesos, hoy cuestan 240 millones de pesos y cuando están autorizadas tras años de trámite, viene la Seremi del Medio Ambiente -del Gobierno anterior- y dice que no nos puede dar el proyecto ya que existe un riesgo”.
“No hay una decisión técnica, y no es que queramos baypasear la regulación, de hecho no es posible realizarlo, sino que buscamos procesos adecuados sin miradas políticas”, dejó en claro el gerente general de Salmones Austral.
Y entre las soluciones, Gastón Cortez enumeró: mover derechos de siembra de una zona a otra, si se quiere ampliar el proyecto técnico de una concesión es factible sacarlo en seis meses, pero acusó que intervienen tantos estamentos con gente que tiene poco conocimiento, que se amplían los plazos de espera.