Salmones de Chile cumple 40 años: la historia de la salmonicultura también se escribe en familia
La ceremonia reunió en Chonchi a trabajadores y familias, con reconocimientos a colaboradores con más de 30 años de trayectoria, y a familias vinculadas a Salmones de Chile por tres generaciones.
Desde las 12:00 horas del miércoles 21 de octubre, las instalaciones de Salmones de Chile en Chonchi fueron el punto de encuentro de trabajadores, familias, invitados especiales y representantes vinculados a la compañía, quienes se reunieron para conmemorar sus 40 años de historia. La ceremonia puso en el centro la trayectoria de la empresa, el reconocimiento a quienes han sido parte de su desarrollo y los vínculos construidos durante estas cuatro décadas en Chiloé.
La actividad contempló intervenciones de representantes de la compañía, un recorrido audiovisual por su historia y reconocimientos a trabajadores con 30 años o más de trayectoria, además de un espacio dedicado a familias vinculadas a Salmones de Chile. Una conmemoración que buscó relevar no sólo el camino recorrido por la empresa, sino también a las personas que han acompañado su crecimiento.
Cuatro décadas marcadas por una identidad propia
En conversación con Salmonexpert, el gerente general de Salmones de Chile, Roberto Pradenas Lizama, destacó que los 40 años reflejan una forma de trabajo que ha marcado la identidad de la compañía desde sus orígenes y que se mantiene en quienes continúan formando parte de ella.
“Los 40 años reflejan la trayectoria que ha tenido esta compañía en una forma de hacer las cosas en un ambiente muy único nuestro. El tener que los socios, los dueños de esta compañía sean los que la formaron hasta el día de hoy, tiene una identidad, entre comillas, familiar. Y la gente que trabaja con nosotros lo siente”, señaló Pradenas.
Para el ejecutivo, esa identidad se expresa en el trabajo en equipo, la colaboración y el respeto por las personas, aspectos que considera centrales para explicar la continuidad de la empresa.
“Es una forma de trabajo que nos ha dado resultados y que nos encanta trabajar como trabajamos. Trabajo en equipo, trabajo colaborativo, trabajo incluso con humor, pero siempre tratando de hacer bien las cosas, de trabajar con la gente, de respetar a nuestros trabajadores, colaboradores”, afirmó el profesional.
Pradenas también resaltó el ambiente laboral y el equipo humano que acompaña la gestión de la compañía. En ese sentido, planteó que el desafío no se limita a mantener los resultados económicos, sino que también consiste en preservar una cultura de trabajo que permita proyectar la identidad de la empresa hacia las próximas generaciones.
Chonchi y el vínculo con las familias fundadoras
La historia de Salmones de Chile también está ligada a la continuidad de las familias que dieron origen a la compañía y a su desarrollo en Chiloé y Aysén. Así lo planteó el presidente del directorio, Francisco Javier Errázuriz Ovalle, quien destacó la permanencia de la propiedad familiar y la relación de la empresa con los territorios donde desarrolla sus actividades.
“Somos de las pocas empresas que todavía siguen en una sola mano y desde las familias originales que las fundaron. Estamos desarrollando en una forma que nos gusta como grupo Errázuriz, desarrollando las actividades en la región, en la zona, con las comunidades”, indicó en conversación con Salmonexpert.
Para el presidente del directorio, el vínculo territorial se expresa también en la presencia de la compañía en los lugares donde opera y en su relación con las comunidades. En esa línea, destacó que la gerencia general se encuentra en Chonchi, donde también están su planta y centro logístico.
Errázuriz Ovalle tiene, además, una relación personal con la historia de la empresa. Durante la conversación, recordó que trabajó varios veranos en sus instalaciones cuando era niño, una experiencia que contribuyó a formar el vínculo que mantiene con la actividad.
“Todos hemos trabajado acá, personalmente trabajé varios meses y varios años en los veranos en esta compañía cuando era niño. Así que conocemos el rubro, le tenemos mucho cariño y es por eso que hemos ido creciendo y en los momentos malos poniéndole al hombro para seguir adelante”, expresó el empresario.
Reconocer a quienes han construido la historia
El recorrido audiovisual por los 40 años de Salmones de Chile abrió uno de los momentos más emotivos de la ceremonia. A través de los recuerdos de trabajadores de distintas épocas, el video recuperó parte de la evolución de la compañía, desde los primeros centros de cultivo y las antiguas estructuras de madera hasta los cambios tecnológicos y las condiciones de trabajo actuales.
Los testimonios también dieron cuenta del lugar que la empresa ha ocupado en las trayectorias personales de sus colaboradores. Algunos recordaron sus primeros años en la actividad, cuando las labores requerían un esfuerzo físico importante y había menos tecnología; otros destacaron las oportunidades laborales que encontraron en Chiloé, la posibilidad de educar a sus hijos y el desarrollo de sus familias junto a la compañía.
La emoción que generó ese recorrido tuvo continuidad cuando María Victoria Ovalle, viuda del fundador Francisco Javier Errázuriz Talavera, tomó la palabra durante la ceremonia. Visiblemente emocionada, recordó su relación con Chiloé y los primeros años de la empresa, de cuyo nacimiento y evolución fue testigo.
“Es el recuerdo de toda una vida”, expresó, aludiendo a una historia que, según señaló, ha vivido tanto en sus momentos difíciles como en sus logros. También destacó los cambios que ha visto en la compañía y agradeció a quienes han hecho posible su desarrollo.
“Él sí fue un visionario. Ojalá que lo esté gozando, como lo estoy gozando yo. De ver tanta tecnología y cosas que nunca imaginé”, manifestó, en referencia al legado de su esposo.
Sus palabras aportaron una dimensión familiar a la conmemoración: la memoria de quien impulsó la empresa y la emoción de observar cómo aquel proyecto iniciado cuatro décadas atrás continúa desarrollándose con el trabajo de nuevas generaciones.
Quince trabajadores reconocidos y legado
Tras el video y las intervenciones, la ceremonia dio paso al reconocimiento de 15 trabajadores con 30 años o más de trayectoria en Salmones de Chile. La entrega distinguió distintas etapas de permanencia en la empresa, con colaboradores que han acompañado buena parte de sus cuatro décadas de historia.
Al referirse a los desafíos futuros, Roberto Pradenas planteó que la proyección de la compañía depende, en buena medida, de preservar los principios que han orientado su desarrollo.
“Si nosotros trabajamos bien, mantenemos esa buena identidad, eso es un logro que nosotros deberíamos proyectar hacia adelante. Un trabajo respetando el medio ambiente, respetando el capital humano, respetando la propia identidad que tiene esta compañía, esta le va a ir muy bien por los próximos 40 años”, sostuvo Pradenas.
Por su parte, Errázuriz Ovalle manifestó su expectativa de que la empresa continúe creciendo desde Chonchi y manteniendo su vínculo con las comunidades donde está presente.
“Esperamos seguir creciendo en Chile, en Chonchi, en esta industria que nos ha ido muy bien y esperamos otros 40 años más de vida, para llevar esta compañía a 80 años de larga vida”, reafirmó Errázuriz.