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SRS y recientes casos de ISA plantean nuevos desafíos para el diagnóstico en terreno

Durante Aquainmuno 2026 se abordaron casos recientes de ISA y la importancia de la evaluación clínica en terreno.

En AquaInmuno 2026, especialistas destacaron el valor de las necropsias y la evaluación clínica en terreno, para complementar el diagnóstico de enfermedades infecciosas.

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La evaluación clínica de los peces y la necropsia siguen siendo elementos relevantes para el diagnóstico de enfermedades infecciosas en la salmonicultura, especialmente cuando los resultados de laboratorio requieren interpretarse junto con los signos observados en terreno. Este enfoque estuvo presente en parte de las exposiciones de AquaInmuno 2026 -seminario organizado por CIBA el 09 de octubre- donde especialistas abordaron aspectos clínicos, genéticos y productivos. 

Así, en cuanto al síndrome rickettsial salmonídeo (SRS), Diego Caro, médico veterinario y gerente técnico del Centro de Investigaciones Biológicas Aplicadas (CIBA), explicó que la enfermedad continúa siendo uno de los principales desafíos sanitarios para la salmonicultura y que su comportamiento debe analizarse considerando tanto los antecedentes epidemiológicos como lo que se observa directamente en los peces.

Durante su exposición “SRS, del patógeno a la enfermedad. Aspectos genéticos, clínicos y patológicos de la piscirickettsiosis en Chile”, Caro destacó la detección durante 2026 de cuadros clínicos en salmones del Atlántico y coho de menos de un kilogramo, incluso en peces vacunados. Frente a estos casos, mencionó posibles factores relacionados con la calidad de los smolts, las condiciones del traslado al mar y la eficacia de las vacunas, sin establecer una causa única.

El especialista también comparó la situación de Chile con la de otros países productores de salmón, como Noruega, Irlanda y Escocia, donde se han registrado aumentos de casos de SRS pese a que históricamente la casuística era baja. En Noruega, por ejemplo, detalló que se pasó de menos de un caso anual durante las dos décadas anteriores a siete casos en 2024, lo que motivó la activación de medidas oficiales y un cambio en la categoría sanitaria de la enfermedad. Caro señaló que los cuadros observados en esos países presentan similitudes patológicas con los registrados en Chile, aunque algunos aislados internacionales corresponden a categorías genéticas distintas de los genogrupos EM-90 y LF-89 identificados en el país.

En ese escenario, el especialista recalcó que la evaluación clínica y la necropsia son fundamentales para confirmar las sospechas y caracterizar adecuadamente la enfermedad, ya que una clasificación inicial no necesariamente permite reconocer todo lo que está ocurriendo.

“Hay que abrir los peces, hacer la necropsia para poder hacer el diagnóstico de SRS. No basta con la clasificación primaria”, sostuvo Caro, quien también abordó la expansión territorial de la enfermedad en Chile, con registros en agua de mar en Magallanes y casos en sistemas de agua dulce.

Virus ISA: la identidad genética no determina la virulencia

La necesidad de complementar la información genética con lo que ocurre en terreno también estuvo presente en la exposición de Marcos Godoy, Director de CIBA y académico de la Universidad San Sebastián (USS), centrada en la evolución y virulencia del virus ISA. El especialista abordó las diferencias entre identidad genética y capacidad de provocar enfermedad, un punto relevante al analizar la circulación de variantes del virus.

Godoy explicó que se han identificado variantes genéticamente muy similares que presentan diferencias en su virulencia. Por ello, la semejanza entre secuencias no permite concluir automáticamente que dos virus tengan el mismo comportamiento ni establecer, por sí sola, una relación de transmisión entre centros de cultivo.

“La identidad genética no tiene ninguna relación con la virulencia”, señaló al respecto el investigador.

A partir de esta distinción, el expositor insistió en la importancia de la detección temprana y de la evaluación clínica de los peces, incluida la necropsia en terreno. Su planteamiento apuntó a que los resultados de laboratorio deben analizarse en conjunto con los signos y lesiones observados, especialmente cuando se busca identificar oportunamente cuadros compatibles con ISA.

“Yo diría que la necropsia en terreno desde el punto de vista clínico supera en sensibilidad a la vigilancia que se hace por PCR”, afirmó Godoy.

El especialista también recordó que en 2027 se cumplirán 20 años del brote de ISA de 2007 y planteó que es necesario sostener las medidas de vigilancia y prevención, entre ellas la detección temprana, la desinfección de efluentes y el manejo de la mortalidad.

Tratamientos oportunos contra SRS

La información obtenida a partir de la vigilancia sanitaria también resulta relevante al momento de decidir cuándo intervenir. Ese vínculo entre detección y manejo productivo fue abordado por Daniel Woywood, gerente técnico de Aquabench, quien presentó -entre otros datos- un análisis sobre mortalidad por SRS y factores asociados al desempeño de los centros durante el ciclo de cultivo.

Woywood apuntó que durante los últimos dos años se ha observado un inicio más temprano de los tratamientos. No obstante, advirtió que esta tendencia podría responder tanto a cambios en la presentación de la enfermedad como a modificaciones en las estrategias de manejo y detección de las empresas.

Los análisis presentados apuntan a que la oportunidad de intervención está asociada con mejores resultados sanitarios. “Los centros que tratan oportunamente terminan con menor mortalidad infecciosa. La oportunidad de tratamiento, ese es el mensaje”, enfatizó el ejecutivo.

El gerente técnico de Aquabench también destacó la importancia de mantener una baja mortalidad por SRS durante los primeros ocho meses de cultivo, período asociado a una mayor probabilidad de finalizar el ciclo en buenas condiciones, especialmente cuando los peces se mantienen robustos.

Woywood también destacó el ingreso temprano de los centros a los barrios después del descanso sanitario. Según explicó, los análisis de Aquabench muestran mejores resultados en centros que ingresan en una etapa temprana tras el descanso, siempre que se cumplan determinadas condiciones. El expositor planteó este factor como otro antecedente relevante al evaluar el desempeño sanitario durante el ciclo productivo.

Otro de los análisis presentados relacionó registros de oxígeno con curvas de mortalidad por SRS. Woywood indicó que, "en algunos casos, determinadas disminuciones de oxígeno coincidieron con aumentos de mortalidad asociada a la enfermedad". Sin embargo, precisó que se trata de una línea de análisis preliminar que requiere mayor información para comprender esa relación.

En ese contexto, el especialista destacó la importancia de seguir analizando los indicadores sanitarios para orientar las decisiones durante el ciclo productivo, concluyó Woywood.