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Casos más tempranos y persistentes: la preocupación que genera el SRS en 2026

Dr. Marcos Godoy.

Aunque existe una percepción transversal de una temporada sanitaria más desafiante para el salmón chileno, los indicadores todavía se mantienen dentro de la variabilidad histórica, afirman expertos.

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Marcos Godoy, académico y director técnico en el Centro de Investigaciones Biológicas Aplicadas (CIBA) de la Universidad San Sebastián, analizó el aumento de cuadros tempranos y crónicos de Piscirickettsiosis observado durante los primeros tres meses de 2026, y destaca que la industria chilena del salmón aún enfrenta importantes desafíos para comprender completamente los mecanismos detrás de la enfermedad.

En las últimas semanas, se ha instalado la percepción de que los brotes de Piscirickettsiosis (SRS) han sido más fuertes y han ocurrido más tempranamente en el ciclo en comparación a años anteriores. Productores han reportado aparición de la enfermedad, incluso a los 30 días, del ciclo productivo.

Sin embargo, aún es temprano para conclusiones definitivas. Si bien existen más presentaciones clínicas, los datos estadísticos disponibles muestran que la mortalidad asociada a SRS todavía se mantiene dentro de rangos históricos, lo que abre la invitación a mantener la calma y sostener los programas de vigilancia y prevención en salmonicultura.

¿Crisis histórica?

Existe una percepción en terreno de cuadros clínicos más persistentes; no obstante, los datos acumulados durante los tres primeros meses del año todavía muestran mortalidades asociadas a SRS dentro de la variabilidad epidemiológica habitual observada (Fuente: Aquabench). Para la fecha, en el 2025, la mortalidad promedio acumulada enero–marzo fue de 0,76%, mientras que para 2026 hubo un leve aumento de 0,81%, de las cuales, un 20-22% fueron a causa de origen infeccioso, representando el SRS el 51% y 53,2% de esas mortalidades infecciosas, respectivamente para cada año.

Al respecto, el Dr. Godoy indicó que, basado en datos estadísticos “la mortalidad industria por SRS sigue estando en los rangos históricos e incluso bajo la media histórica” lo que, en términos prácticos, se interpreta como el aumento del peso relativo de SRS dentro de las causas infecciosas. Pero no existe evidencia suficiente para hablar de una crisis: “A marzo todavía es muy temprano para poder dar una opinión de cómo está siendo esta temporada, porque, además, el peak de mortalidad se da ahora en otoño. Entonces abril, mayo, junio van a ser meses decisivos para evaluar la temporada”.

Comprensión holística

Salmón del Atlántico (Salmo salar), afectado por cuadro clínico crónico de Septicemia rickettsial salmonidea (SRS), causada por Piscirickettsia salmonis. Se observan múltiples focos de color gris en el hígado, consistente con una inflamación granulomatosa causada por P. salmonis.

El SRS, causado por la bacteria intracelular Piscirickettsia salmonis, se desarrolla en salmones como una enfermedad granulomatosa, con una complejidad multifactorial que involucra diversos elementos biológicos y ambientales, requiriendo un manejo integral que aborda tanto la biología del patógeno como las condiciones epidemiológicas y de producción.

SRS es una enfermedad de naturaleza granulomatosa crónica, en la que los granulomas actúan aislando la bacteria de la acción de las células inmunes del pez. Así, comprender los mecanismos de la respuesta inmune, es clave para desarrollar mejores estrategias de prevención y control.

Cultivo en agar de Piscirickettsia salmonis, se observan colonias de color blanco, convexas, características de P. salmonis.

P. salmonis es una bacteria intracelular facultativa, lo que significa que puede permanecer en el ambiente en ciertas condiciones. La persistencia de la bacteria puede estar asociada a reservorios como biofilms en distintas superficies (redes, pontones o choritos, etc.), que ofrecen protección y resistencia a agentes antimicrobianos y ambientales

Por lo anterior, para el Dr. Godoy, el comportamiento de la Piscirickettsiosis no puede entenderse únicamente desde la bacteria, sino desde la interacción compleja entre el hospedador, el ambiente y el patógeno.

En ese contexto, el investigador sostuvo que factores como la temperatura del agua, los cambios térmicos entre estaciones las bajas concentraciones de oxígeno, la coinfección con Caligus y la calidad fisiológica del smolt pueden influir directamente en la presentación y severidad de la enfermedad.

A su juicio, “lo peor que podríamos hacer como industria es menospreciar un factor de riesgo, el costo es muy alto”. El desarrollo y control de la enfermedad implica un enfoque colaborativo entre la academia, la industria y otros actores, integrando vigilancia epidemiológica, caracterización del patógeno, avances en inmunología, y nuevas técnicas diagnósticas, además de innovación en vacunas y manejo ambiental.

Más que un aumento explosivo de mortalidades, el escenario actual vuelve a evidenciar cuánto falta por comprender sobre los mecanismos biológicos detrás del SRS.

En este sentido, el investigador opinó que, desde la academia, lo fundamental que falta es entender dos grandes aspectos: los mecanismos biológicos tanto en el huésped como en el patógeno, considerando también el ambiente; y avanzar hacia la comprensión profunda de los mecanismos de la infección, patogenia, reacción inflamatoria y respuesta inmunológica a este patógeno intracelular facultativo. “Tenemos que pasar desde una mirada descriptiva hacia la comprensión de los mecanismos”.

Qué esperar

La preocupación asociada al SRS en 2026 no se limita solamente a la aparición temprana de casos, sino también a que aún persisten brechas importantes en la comprensión de los mecanismos que determinan el comportamiento de la enfermedad del salmón.

En este sentido, el Dr. Godoy se refirió al nuevo Programa Sanitario Específico de Vigilancia y Control de Piscirickettsiosis (PSEVC-Piscirickettsiosis), destacando que la vigilancia sanitaria es fundamental para conocer la prevalencia de los patógenos en los salmones, quiénes y dónde se ven afectados y cuánto. “Todo lo que contribuye a la vigilancia permite el entendimiento de la dinámica de la enfermedad, contribuyendo además a la caracterización del patógeno, tienen un rol fundamental”.

El investigador explicó que, aunque las últimas semanas muestran una mayor prevalencia y una percepción clínica de más casos persistentes y crónicos, los indicadores acumulados a marzo aún se mantienen dentro de la variabilidad histórica observada en ciclos anteriores. No obstante, llama a mantener una mirada equilibrada frente al escenario actual: seguir monitoreando, fortaleciendo la vigilancia sanitaria y profundizando el análisis científico, pero evitando interpretaciones apresuradas o alarmistas.

Es importante mantener una comunicación clara y basada en evidencia, sin generar alarmas innecesarias en el sector”, señaló, enfatizando que la complejidad de esta enfermedad obliga a combinar cautela, evidencia y colaboración entre industria, academia y autoridades.

Para conocer más sobre SRS y del trabajo del Dr. Godoy, visita este enlace.