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Impacto de anomalías hidroclimáticas y avances predictivos en FAN para la acuicultura  chilena

Foto: Salmonexpert.

Para anticipar una floración algal nociva, expertos afirman que necesitan medir mejor y pasar de manera urgente a valores que sean cuantificables, además de identificar correctamente la especie de FAN.

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En el marco del seminario organizado por el Programa de Vigilancia Alexandrium catenella de la Universidad San Sebastián, investigadores y especialistas abordaron la interacción océano-atmósfera, los efectos de las toxinas en moluscos y el uso de modelos climáticos para anticipar eventos de mortalidad en salmónidos.

El Aula Magna de la Universidad San Sebastián (USS), sede de la Patagonia en Puerto Montt, fue el punto de encuentro para el seminario “Anomalías climáticas y floraciones algales nocivas en la Patagonia chilena”, instancia técnica orientada a transferir conocimiento sobre el comportamiento de eventos FAN frente a perturbaciones ambientales extremas.

Interacción atmósfera-océano y factores detonantes

La primera ponencia técnica, dictada por la meteoróloga del Centro Meteorológico Marítimo de la Armada de Chile, Macarena Donoso, profundizó en cómo los patrones de circulación a gran escala modulan las condiciones físicas del mar interior en la Patagonia chilena.

Donoso explicó que el clima austral responde a un sistema interconectado de oscilaciones planetarias e interanuales como el Modo Anular del Sur (SAM), ENOS y Madden-Julian, las cuales interactúan directamente con la hidrografía de fiordos y canales. “Todo este engranaje, todo este sistema, todas estas oscilaciones a nivel planetario y en distintas escalas, van a ir interaccionando y se van a ir ocasionando como un sistema de engranaje. Y cuando este sistema de engranaje logra tener un clic, llamémoslo así, se van a generar condiciones favorables para este tipo de episodios”.

La meteoróloga detalló que las fases positivas del SAM generan el fortalecimiento de anticiclones de bloqueo en latitudes sur, lo que desencadena calmas de viento, aumento de la radiación solar y estratificación de la columna de agua. Donoso puntualizó que “la meteorología no predice la microalga en sí, sino que identifica cuando la física entra en una configuración cruzada y generando anomalías. (...) La meteorología por sí sola no predice un bloom de algas; nos advierte sí cuando existe la física necesaria y nos permite anticiparse con mayor antelación a este tipo de eventos”.

Anomalías hidroclimáticas y olas de calor marinas

A continuación, el Dr. Patricio Díaz, investigador del Centro i~mar de la Universidad de Los Lagos y del Centro INCAR, analizó la severidad de las desviaciones hidroclimáticas históricas en el sur del país, advirtiendo que en Puerto Montt el descenso de precipitaciones alcanza los 100 milímetros por década.

Díaz expuso el impacto de las olas de calor marinas en fiordos patagónicos y repasó eventos históricos como el de 2016 y el de 2018, remarcando que en este último Alexandrium catenella no estuvo asociado a olas de calor, pero registró en Aysén concentraciones récord de saxitoxina de 143 mil microgramos por cada cien gramos de carne de marisco, superando con creces el límite permisible de 80 microgramos.

“Nosotros como North Patagonia hemos decidido bajar la concentración crítica, es decir a la que se pueden morir los peces, a 30 células por mL debido a los eventos de FAN que hemos visto en los últimos tiempos"

Claudia Uribe.

Respecto a los determinantes ambientales que modulan las floraciones, el Dr. Díaz enfatizó que “es muy importante como mensaje final la escala: los procesos de macroescala son modulados por forzantes climáticos, mientras que la microescala por interacción biológica. Podemos tener todas las condiciones hidroclimáticas óptimas, pero si no se genera esta interacción biológica, no vamos a tener un evento de este tipo”.

Modelos predictivos aplicados a la salmonicultura

El cierre de las exposiciones técnicas estuvo a cargo de la Mg. Claudia Uribe, directora técnica de North Patagonia, quien analizó la factibilidad de mejorar la anticipación de floraciones ictiotóxicas mediante el cruce de los índices macroclimáticos El Niño (ONI) y la Oscilación Antártica (SAM).

Uribe revisó las 19 mortalidades masivas más intensas reportadas en la salmonicultura chilena desde 1988, demostrando que especies como Pseudochattonella se han presentado de forma invariable asociadas a fases positivas de SAM, mientras que Thalassiosira pseudonana prolifera preferentemente bajo El Niño con SAM positivo.

La expositora expuso el desarrollo de un Modelo Aditivo Generalizado (GAM) basado en la crisis de Pseudochattonella de 2016, el cual determinó que el índice SAM diario explica por sí solo un 39,1% de la devianza en la concentración celular de la microalga a partir de un umbral base de 10 células/mL.

Uribe destacó el valor operativo de estas herramientas integradas para la gestión en centros de cultivo. “El modelo estima riesgo y condiciones favorables; nos estimó, después de 200 mil permutaciones, que había un 97,5% de probabilidad de superar las 300 células por mL y un 80% de superar las 1.000 células por mL. Eso para un productor es un gran dato para la toma de decisiones, porque tiene una semana para tomar medidas de mitigación”.

Finalmente, la profesional apuntó a la necesidad de actualizar los umbrales de seguridad y el rigor en el levantamiento de datos en terreno. “Nosotros como North Patagonia hemos decidido bajar la concentración crítica, es decir a la que se pueden morir los peces, a 30 células por mL debido a los eventos que hemos visto en los últimos tiempos. (...) Para anticipar una FAN necesitamos medir mejor y pasar de manera urgente a valores que sean medibles y cuantificables, además de identificar correctamente la especie y contar con precisión las microalgas nocivas”.