El millonario impacto en los proveedores si se destraba la salmonicultura chilena
Sólo en la fase acuícola, este crecimiento implicaría compras adicionales a proveedores nacionales por 159-317 mil millones anuales, afirmó el Consejo del Salmón.
Un informe elaborado por el Consejo del Salmón identificó cuatro medidas regulatorias de alto impacto y fácil implementación que podrían habilitar un crecimiento productivo de entre 4% y 8% en la salmonicultura, sin requerir nuevas concesiones y manteniendo los estándares ambientales vigentes.
En cuanto al análisis considera cuatro medidas que el gremio identificó: ajustes a la definición de producción, microrelocalizaciones, aplicación de márgenes de variación estadística en el conteo de biomasa y criterios para el tratamiento de ciertas eliminaciones sanitarias y productivas preventivas.
Según el reporte, al cual tuvo acceso Salmonexpert, el Gobierno integró en su llamado Plan de Reconstrucción las "microrelocalizaciones", una de las medidas propuestas por la industria salmonicultora, caracterizada por su fácil aplicación y alto impacto.
De acuerdo con las estimaciones de las empresas integrantes del Consejo del Salmón, su aplicación podría generar un crecimiento entre el 4% y 8%. Este gremio representa a las principales productoras, con una participación del 60% en el sector.
El análisis Krell (2026) evalúa el impacto de un crecimiento productivo del 4% al 8% en la salmonicultura nacional, derivado de los ajustes regulatorios acotados, sobre una base de aproximadamente 86.000 empleos directos e indirectos en el sector.
Así las cosas, en base a lo anterior, se podrían generar hasta 5.400 empleos extra en el país ligados a la actividad salmonicultora, de los cuales 3.200 se encontrarían en la Región de Los Lagos, 1.600 en Aysén, y 600 en Magallanes.
“En un contexto de bajo dinamismo laboral, que un solo sector aporte entre el 4% y el 12% del total anual mediante ajustes regulatorios -sin nuevas concesiones ni grandes inversiones- es económicamente relevante. Además, se trata de empleo formal, en un país donde la informalidad laboral alcanza el 26,5%”, indicaron desde el Consejo del Salmón.
El crecimiento de 4%-8%, aseguraron, no sólo aumentaría la producción y exportaciones del sector, sino que activaría una demanda adicional relevante sobre proveedores nacionales, “especialmente en alimento balanceado, logística, transporte, servicios administrativos, comercio mayorista, servicios profesionales y manufacturas asociadas. Solamente en la fase acuícola, este crecimiento implicaría compras adicionales a proveedores nacionales por aproximadamente 159-317 mil millones anuales”.