Anuncio

Edición génica en acuicultura: Chile comienza a abrir camino para su aplicación

Imagen referencial: Gemini Pro.

Subpesca confirmó que evalúa una solicitud científica y proyecta elaborar nueva regulación, mientras desde Favet destacan aplicaciones frente a desafíos productivos y sanitarios.

Published

La regulación de la edición génica y las posibilidades que estas herramientas abren para el desarrollo sostenible de la acuicultura fueron abordadas el viernes 7 de agosto durante el webinar “Regulación de la edición génica: experiencias internacionales y desafíos para Chile”, organizado por la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura (Subpesca) y la Facultad de Ciencias Veterinarias y Pecuarias de la Universidad de Chile (Favet). La instancia reunió experiencias nacionales e internacionales en torno al avance de estas tecnologías, poniendo especial atención en la necesidad de generar condiciones regulatorias que permitan impulsar la investigación y la innovación, junto con resguardar los aspectos ambientales y sanitarios asociados a su eventual utilización.

Potencial acuícola

Durante la charla “Oportunidades de la Edición Genética para la Sostenibilidad de la Acuicultura”, José Manuel Yáñez, decano de la Facultad de Ciencias Veterinarias y Pecuarias de la Universidad de Chile (Favet), planteó que uno de los principales desafíos para Chile consiste en diferenciar regulatoriamente la edición génica de la transgénesis y de los organismos genéticamente modificados (OGM). A su juicio, el análisis debiera centrarse en las características del producto resultante y sustentarse en evidencia científica, permitiendo que la regulación acompañe tanto la generación de conocimiento como el desarrollo de innovaciones aplicables al sector productivo. “Lo más importante para nosotros en la universidad es que la regulación permita desarrollar investigación y también generar innovaciones que puedan ser utilizadas en la industria”.

Una de las aplicaciones expuestas por Yáñez estuvo relacionada con la generación de salmones estériles como herramienta para disminuir algunos de los riesgos asociados a eventuales escapes. El académico explicó que investigaciones desarrolladas en Noruega han logrado, mediante edición del gen DND, obtener ejemplares de salmón del Atlántico incapaces de reproducirse y con un desarrollo gonadal considerablemente reducido. Los estudios también observaron una mayor tasa de crecimiento, debido a que parte de la energía destinada normalmente al desarrollo de las gónadas puede orientarse al crecimiento muscular. “La tecnología está disponible, la información está en el dominio público”, remarcó, señalando que este conocimiento podría ser replicado experimentalmente para avanzar en salmones completamente estériles.

La resistencia a enfermedades constituye otro de los campos donde la edición génica podría adquirir especial relevancia para la salmonicultura. En el caso del SRS, el investigador detalló que estudios realizados por su grupo junto con una casa genética noruega identificaron una región del cromosoma 2 asociada a resistencia en salmón del Atlántico, mientras que en salmón coho existe un QTL estudiado en el cromosoma 21. Estos antecedentes permiten avanzar en la identificación de genes candidatos vinculados con la respuesta frente a la enfermedad y podrían convertirse, a futuro, en una base para incorporar características de resistencia mediante edición génica. Parte de este trabajo continúa actualmente a nivel experimental, profundizando en los mecanismos involucrados y en el potencial que tendría este conocimiento si las condiciones regulatorias permiten su aplicación.

“Noruega no produce salmón coho, pero sí lo está estudiando a fondo para poder entender cómo el salmón coho resiste al piojo de mar”, ejemplificó Yáñez al abordar otra de las potenciales aplicaciones. Investigaciones realizadas en ese país buscan determinar los mecanismos que permiten a esta especie desarrollar una respuesta capaz de rechazar al parásito y utilizar posteriormente ese conocimiento para generar resistencia en salmón del Atlántico mediante CRISPR-Cas9. Para el decano de Favet, existe una oportunidad de aprovechar estos avances y evaluar su aplicación en Chile, considerando las particularidades de la especie de piojo de mar presente en la salmonicultura nacional.

A juicio del académico, el rápido avance de estas tecnologías hace especialmente relevante generar condiciones que permitan investigarlas y desarrollarlas responsablemente en Chile. En ese sentido, Yáñez apuntó a la necesidad de articular capacidades científicas, productivas y públicas que permitan avanzar hacia futuras aplicaciones. “Yo creo que en acuicultura es simplemente esperar que la normativa acompañe a la tecnología para desplegar todo el potencial que estas tecnologías ofrecen”.

Avance regulatorio

Desde la perspectiva de la autoridad, Alejandro Barrientos, jefe de la División de Acuicultura de la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura, abordó la charla “Situación de la regulación actual sobre edición genética en especies hidrobiológicas en Chile”. El representante de Subpesca explicó que la legislación nacional dispone de una definición para los organismos genéticamente modificados, pero no cuenta con una definición oficial para los organismos convencionales editados genéticamente. Esta brecha, indicó, constituye uno de los desafíos que enfrentan actualmente los reguladores ante tecnologías que evolucionan rápidamente. “El desarrollo tecnológico en general va corriendo un poco más allá que la normativa. Es un desafío para los reguladores, tal vez no correr junto con los desarrollos tecnológicos, pero sí que las normativas sean lo suficientemente amplias y flexibles para permitir el desarrollo tecnológico o la investigación biotecnológica”.

Un aspecto central de su exposición fue precisar que el uso de una técnica de edición génica no determina por sí solo que el organismo resultante deba ser considerado genéticamente modificado. La evaluación, explicó, debe realizarse a partir de las características del producto obtenido y su correspondencia con la definición de OGM establecida en la Ley General de Pesca y Acuicultura. “Hay que tener claridad respecto de qué tipo de organismo se está generando; en el fondo, no regular la técnica biotecnológica, sino el resultado de la utilización de esa técnica biotecnológica”, sostuvo Barrientos. Bajo esta mirada, destacó también la implementación de la Estrategia Nacional de Biotecnología y el trabajo que Subpesca está desarrollando junto al Ministerio de Ciencia para definir las líneas en que avanzará el sector acuícola.

Ese análisis regulatorio ya comenzó a traducirse en decisiones concretas. “Actualmente nosotros estamos analizando una solicitud de utilización de edición genética en un estudio científico acotado, muy pequeño, el cual está en evaluación”, reveló el jefe de la División de Acuicultura. Respecto de este proceso, agregó que “nuestra intención, conforme se vayan cumpliendo los hitos, es permitir esta investigación en nuestro país”. A partir de esta experiencia, Subpesca estudia avanzar mediante autorizaciones caso a caso, incorporando análisis de riesgo para las actividades que pretendan desarrollarse y elaborando una guía técnica que pueda orientar futuras investigaciones. Barrientos recalcó el alcance de esta primera experiencia: “Este primer paso que estamos dando tiene que ver con investigación, no con llevar animales a campo, pero esa es una discusión o una conversación que debemos tener sí o sí”.

A ello se suma una tarea regulatoria pendiente desde hace más de una década. El artículo 67 quinquies de la Ley General de Pesca y Acuicultura, incorporado en 2010, establece que las condiciones ambientales y sanitarias aplicables a la acuicultura experimental deben ser definidas mediante reglamento. “Han pasado 16 años y aún no ha sido promulgado; sí se han trabajado diferentes propuestas técnicas”, señaló Barrientos. Frente a este escenario, adelantó que Subpesca avanzará durante los próximos años, en el marco de la Estrategia Nacional de Biotecnología, en la elaboración de una propuesta para dicho reglamento. El objetivo, explicó, será ir construyendo “en conjunto lo que sea suficiente y necesario para poder darle la estructura normativa que este tipo de actividad necesita, conforme a nuestro mandato de protección del medio ambiente y de protección del patrimonio sanitario”.

El webinar contó además con las exposiciones de Pedro Rocha, representante del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), Costa Rica, quien presentó “Avances regulatorios en edición génica a nivel global y en las Américas”; Facundo Simeone, de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de Argentina, con “Marco regulatorio para las nuevas técnicas de mejoramiento genético en Argentina”; Nayelli Marsch, del Cinvestav Unidad Irapuato, México, quien abordó los “Fundamentos de la edición genética”; y Gonzalo Pardo, del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) de Chile, a cargo de “Estado normativo actual sobre edición genética en plantas terrestres en Chile”.