BioMar eleva sus proyecciones para 2026 con nuevos contratos en el segmento salmón
La compañía alcanzó volúmenes récord durante Q2, mientras en Chile una menor biomasa y crecimiento de los peces, derivaron en una demanda de alimento más moderada.
BioMar cerró el segundo trimestre de 2026 con un volumen récord de 395 mil toneladas de alimento, un 3% por sobre las 382 mil toneladas registradas en igual período del año anterior. Los ingresos del grupo alcanzaron DKK (coronas danesas) 4.164 millones, frente a DKK 3.973 millones en Q2 de 2025, equivalente a un crecimiento de 5%, mientras que el EBITDA aumentó desde DKK 349 millones hasta DKK 357 millones. El EBIT, en tanto, disminuyó 3%, desde DKK 257 millones a DKK 250 millones.
Al abordar los resultados, Carlos Díaz, CEO de BioMar Group, destacó que las operaciones de alimento continuaron creciendo pese a un escenario marcado por turbulencias geopolíticas y volatilidad en el mercado de materias primas. En el acumulado del primer semestre, los volúmenes de estos segmentos aumentaron 5% y su EBIT avanzó 10% respecto de igual período de 2025. “El segundo trimestre alcanzó volúmenes históricos, una mejora del EBITDA y un sólido retorno sobre el capital invertido”, sostuvo el ejecutivo durante la presentación de resultados.
En el segmento salmón, que representó 53% del volumen total comercializado por BioMar durante Q2, los volúmenes comercializados disminuyeron 6% interanual, desde 224 mil a 210 mil toneladas. Pese al retroceso, los ingresos se mantuvieron prácticamente estables en DKK 2.592 millones, mientras el EBITDA aumentó 6%, desde DKK 231 millones a DKK 243 millones, y el EBIT pasó de DKK 171 millones a DKK 172 millones. En el acumulado enero-junio, los volúmenes del segmento bajaron 4%, aunque el EBIT creció 9%.
Claus Eskildsen, CFO de BioMar Group, explicó que detrás de este comportamiento existieron diferencias entre los principales mercados salmonicultores. Australia y Escocia registraron crecimiento, mientras Chile y Noruega presentaron menores volúmenes. En este último mercado, las ventas de BioMar disminuyeron 11% debido a la pérdida de un contrato asociada a la consolidación de un cliente. “El EBIT por tonelada aumentó impulsado por el mix de clientes y productos. El segmento está generando más por cada tonelada de alimento que vendemos y el EBIT se mantiene al nivel del segundo trimestre anterior, pero con un volumen menor”.
Nuevos contratos
Las perspectivas para el negocio salmonicultor, sin embargo, se fortalecieron de cara a la segunda mitad del año. Durante la ronda de preguntas con analistas, Díaz reveló que los nuevos volúmenes incorporados por BioMar provienen principalmente de este segmento, tanto mediante nuevos contratos como a través de mayores participaciones en acuerdos de largo plazo. “Es principalmente en salmón. Tenemos nuevos contratos de volumen, algunos por dos a tres años, otros por un año, y también aumentos de nuestra participación en contratos de largo plazo”, detalló, agregando que esperan recuperar durante el segundo semestre una parte importante de los volúmenes perdidos previamente.
En Chile, el segundo trimestre estuvo marcado por una biomasa y un crecimiento de los peces ligeramente inferiores a los observados en igual período de 2025, situación que derivó en una demanda de alimento más moderada que la prevista inicialmente por BioMar. El desempeño del mercado chileno, junto con Noruega, contribuyó a la caída de 6% registrada por los volúmenes globales del segmento salmón durante Q2, mientras que los avances observados en Australia y Escocia permitieron compensar parcialmente este comportamiento.
Consultado sobre las perspectivas para Chile, Díaz descartó que la compañía esté proyectando una recuperación durante el segundo semestre de 2026 y planteó que una menor disponibilidad de salmón podría favorecer los precios del producto chileno. Con una mirada de más largo plazo, el ejecutivo relacionó parte de las limitaciones al crecimiento de la actividad con el escenario regulatorio. “Las regulaciones posiblemente están cambiando para bien, de manera positiva, y eso podría permitir un mayor crecimiento en Chile en el futuro, porque una parte importante de lo que estamos viendo responde a regulaciones y restricciones”.
Materias primas
Otro de los factores que marcó el trimestre fue la fuerte volatilidad de las materias primas marinas. BioMar informó que la producción mundial de aceite de pescado acumulaba a junio una disminución cercana al 31%, mientras que para la harina de pescado la caída llegaba a 49%, situación asociada principalmente a El Niño y a las restricciones de oferta. En Perú, que aporta aproximadamente una quinta parte del suministro mundial de harina y aceite de pescado, la temporada de anchoveta comenzó con cuotas un tercio inferiores a las del año anterior y entre las más bajas de la última década.
Frente a este escenario, Díaz remarcó que la capacidad para formular dietas utilizando una canasta más amplia de ingredientes cobra especial relevancia en salmón, debido a sus requerimientos nutricionales de omega-3, EPA y DHA. “Aquí es donde realmente entra en juego la investigación y desarrollo: ser capaces de complementar o reemplazar estas materias primas y, al mismo tiempo, mantener el rendimiento y un buen perfil de ácidos grasos, especialmente en salmón”, señaló. Entre las alternativas mencionó aceites de algas, productos unicelulares y otras fuentes capaces de complementar los ingredientes marinos tradicionales.
Actualmente, alrededor de 20% de los ingredientes utilizados en las formulaciones de BioMar son de origen marino y, de esa proporción, aproximadamente la mitad proviene de subproductos, en lugar de peces silvestres capturados específicamente para producir harina y aceite. La compañía apunta a continuar incrementando la incorporación de ingredientes circulares y alternativas como aceites de algas, aprovechando también recortes de pescado y residuos del procesamiento de productos del mar para reincorporar sus nutrientes a la cadena alimentaria.
Con estos antecedentes, BioMar elevó sus proyecciones para 2026 y ahora prevé comercializar entre 1,63 y 1,70 millones de toneladas de alimento, frente al rango anterior de 1,60 a 1,67 millones. La estimación de ingresos aumentó desde DKK 16.000-17.000 millones hasta DKK 17.000-18.000 millones, mientras que el EBIT esperado pasó desde DKK 1.100-1.200 millones a DKK 1.200-1.300 millones. La compañía fundamentó la revisión en mejores perspectivas de volumen, condiciones biológicas favorables, una combinación más positiva de productos y clientes y, especialmente en salmón, la incorporación de nuevos clientes y mayores participaciones en contratos existentes.