Anuncio

“En la industria salmonicultora existe una disposición real a trabajar con startups"

De izquierda a derecha equipo Recirculab: Gonzalo Urquieta y Felipe Martínez.

Tras ganar la categoría Emergente del Premio ACME Chile 2025, ReCircuLab proyecta 2026 como un año clave, para validar y escalar sus soluciones de valorización de residuos de la industria salmonicultora.

Published

El pasado 16 de diciembre, ReCircuLab, startup chilena de I+D aplicada con sede en Puerto Varas, fue anunciada como ganadora del primer lugar en la categoría Emergente del Premio ACME Chile Contra el Cambio Climático 2025. El reconocimiento distingue a iniciativas que sobresalen por su innovación, claridad metodológica e impacto concreto en la reducción de la huella de carbono, particularmente en la industria de productos del mar.

El certamen —orientado a identificar y apoyar proyectos con alto potencial de descarbonización— posicionó a ReCircuLab entre las startups emergentes más relevantes en sostenibilidad y economía circular, en un escenario donde la acuicultura chilena enfrenta crecientes exigencias ambientales, regulatorias y de eficiencia productiva.

Ciencia aplicada para abordar un desafío estructural

El manejo de residuos industriales continúa siendo uno de los grandes desafíos de la acuicultura y de otros sectores productivos del país. Altos costos de disposición, baja captura de valor y soluciones poco escalables han caracterizado históricamente este ámbito. En respuesta, comienzan a ganar protagonismo modelos basados en ciencia aplicada, capaces de transformar pasivos ambientales en oportunidades productivas reales.

ReCircuLab avanza en la valorización de residuos industriales —no solo orgánicos— mediante el diseño de rutas científico-tecnológicas que integran investigación, inteligencia artificial, análisis normativo y validación temprana con la industria, trabajo que desarrolla desde su laboratorio propio en Puerto Varas con foco en escalamiento productivo. 

En el caso de la industria acuícola, la startup ha desarrollado procesos de hidrólisis controlada para valorizar pieles de salmón, uno de los residuos más relevantes del sector, transformándolas en colágeno marino de alta calidad. Actualmente se encuentra en fase de prototipado, evaluando distintos métodos de extracción para maximizar el rendimiento sin comprometer la calidad del producto final, obteniendo hidrolizados con alta biodisponibilidad, perfil de aminoácidos optimizado y origen sostenible certificado, con aplicaciones en cosmética, nutracéutica y alimentos funcionales, avanzando desde la gestión de residuos hacia una economía circular basada en ciencia aplicada y validación industrial.

“Este reconocimiento valida una apuesta que hicimos hace alrededor de un año y medio: crear un modelo que realmente aporte valor a la industria, combinando ciencia, tecnología y sostenibilidad. Es una señal clara de que el camino que estamos recorriendo responde a desafíos reales del sector”, señala Gonzalo Urquieta, CEO y cofundador de la empresa.

A diferencia de iniciativas centradas en una tecnología o producto específico, ReCircuLab aborda la economía circular desde una mirada integral, evaluando cada residuo caso a caso y diseñando rutas de valorización técnica, ambiental y comercialmente viables.

Gonzalo Urquieta, CEO Recirculab.

“Nuestro enfoque se basa en la simbiosis industrial: conectar distintas industrias para que los subproductos de una se transformen en recursos para otra, generando beneficios mutuos, valor territorial y modelos económicamente sostenibles”, explica Urquieta.

Este enfoque permite reducir costos de disposición, habilitar circularidad real y abrir nuevas oportunidades de negocio. Un ejemplo de ello es el desarrollo de líneas de valorización de residuos acuícolas, como las pieles de salmón, orientadas a la obtención de ingredientes de mayor valor agregado, entre ellos colágeno marino, actualmente en etapa de validación técnica y comercial.

El rol del ecosistema productivo del sur de Chile

La pertinencia territorial del modelo ha sido otro de los aspectos valorados por el jurado del Premio ACME Chile. El trabajo de ReCircuLab se inserta directamente en los ecosistemas productivos del sur del país, donde convergen la salmonicultura, la agroindustria, centros tecnológicos, universidades y un creciente número de startups de base científica.

La piel del salmón es uno de los grandes residuos de la industria.

“La industria salmonicultora del sur de Chile tiene una larga trayectoria incorporando tecnología e innovación, y existe una disposición real a trabajar con startups. Es un ecosistema muy dinámico, que te exige soluciones viables, escalables y rentables, no solo buenas ideas”, comenta Urquieta.

La cercanía con los centros productivos, el acceso a residuos reales y la colaboración con empresas, proveedores y centros de investigación han permitido a la startup validar sus desarrollos desde etapas tempranas, acortando la brecha entre investigación y aplicación industrial.

Consultado por la disposición de la industria salmonera a integrar soluciones de economía circular, Urquieta destaca que el sector muestra señales claras de avance desde el discurso hacia la acción. “La industria salmonicultora históricamente ha mostrado una alta disposición a incorporar tecnología y soluciones innovadoras, y eso se refleja en el ecosistema tan dinámico que existe en el sur de Chile. En economía circular también hay una trayectoria importante de colaboración con startups y centros de desarrollo”, afirma.

A su juicio, el trabajo directo con la industria es clave para asegurar impacto real: “Te desafían constantemente a mejorar y a desarrollar soluciones que sean realmente viables y rentables. Ahí es donde queremos aportar, ayudándolos a transformar residuos en oportunidades, mientras ellos siguen haciendo el mejor salmón del mundo”.

Plataforma tecnológica y nuevas oportunidades

Laboratorio equipo Recirculab.

Entre los próximos pasos, ReCircuLab se encuentra desarrollando una plataforma digital que permitirá evaluar residuos de forma más rápida y precisa, priorizar rutas de valorización, acelerar desarrollos y reducir costos asociados a la disposición final, generando al mismo tiempo nuevos negocios.

Si bien hoy el foco está puesto en la acuicultura —por ser parte del territorio donde operan—, la visión de la empresa es extender este modelo a otras industrias de alimentos y, en el mediano plazo, a otros tipos de residuos.

Metas 2026 e internacionalización

Tras el reconocimiento del Premio ACME Chile, el 2026 se proyecta como un año clave para la startup. El principal objetivo será completar la validación técnica y comercial de las tres líneas estratégicas actualmente en desarrollo, todas ya probadas a nivel de laboratorio. Uno de estos desarrollos es el escalamiento del colágeno marino, para el cual la empresa trabaja junto a potenciales compradores con el fin de asegurar que el producto cumpla con los estándares del mercado.

Paralelamente, ReCircuLab espera avanzar en nuevas aplicaciones y mercados, apoyándose en su plataforma tecnológica, y comenzar a consolidar una proyección internacional. Durante 2025, la startup tuvo su primer acercamiento con una empresa de Estados Unidos y actualmente trabaja en el diseño de una ruta de valorización para un residuo específico, con miras a implementarla a comienzos de 2027.

Para Urquieta, Chile cuenta con las condiciones técnicas y humanas para transformar residuos de la salmonicultura en oportunidades de alto valor agregado. El principal desafío no es tecnológico, sino de mercado y articulación.

“Lo clave es que exista un mercado dispuesto a pagar por esa transformación y lograr el match correcto entre quien genera un residuo y quien necesita ese material como insumo. Muchas veces están más cerca de lo que parece, pero no se encuentran. Por eso la investigación científica, el análisis de mercado y la comprensión normativa son fundamentales”, concluye el profesional.