Codebreaker Bioscience gana Startup del Chile y proyecta expansión con foco en salmonicultura
La startup biotecnológica, liderada por Alejandro Bisquertt y Diego Gutiérrez, proyecta analizar 15 mil microbiomas en 2026 y consolidar su Plataforma Micro-ID en salmonicultura y agro.
Tras adjudicarse el reconocimiento como ganadores del Startup del Chile en la décima versión del Desafío Emprendedor del Banco de Chile, Codebreaker Bioscience proyecta un escenario de expansión acelerada para 2026, consolidando su propuesta de inteligencia microbiológica aplicada a sectores estratégicos como la salmonicultura y el agro. El hito no sólo posiciona a la empresa en el ecosistema biotecnológico nacional, sino que también refuerza su presencia en industrias donde la gestión del microbioma se perfila como un factor crítico para la eficiencia productiva y la sostenibilidad.
Para Alejandro Bisquertt, CEO de Codebreaker Bioscience, el reconocimiento representa una validación profunda del camino recorrido. “Este reconocimiento es profundamente revitalizante. No sólo nos llena de orgullo, sino que confirma que estamos avanzando en la dirección correcta, transformando la biotecnología en impacto real para una industria clave para Chile y el mundo”, afirmó. En esa línea, subrayó que el premio refuerza la convicción de que la inteligencia microbiológica puede convertirse en una herramienta estratégica para la producción animal.
Asimismo, Bisquertt destacó que el galardón entrega una señal clara sobre la solidez del proyecto. “Nos entrega la certeza de que cada decisión tomada, cada riesgo asumido y cada hora invertida en construir inteligencia microbiológica al servicio de la producción animal están dando frutos”, sostuvo. A su juicio, el desafío ahora es escalar con propósito y demostrar que desde la Patagonia chilena es posible desarrollar soluciones biotecnológicas de clase mundial.
Inteligencia microbiológica
En relación con los factores diferenciadores frente a otros emprendimientos finalistas, Diego Gutiérrez, CRO de la compañía, explicó que la clave estuvo en la conexión directa con los desafíos productivos reales. “No desarrollamos tecnología desde un laboratorio aislado, sino en terreno, junto a productores, veterinarios y actores clave de la cadena de valor”, señaló. Esa cercanía permitió diseñar la Plataforma Micro-ID alineada con problemas cuantificables para los productores.
Gutiérrez añadió que la propuesta se distingue por su capacidad de traducir ciencia en decisiones accionables. “Estamos convencidos de que la biotecnología es una herramienta clave para el progreso humano, pero su verdadero impacto ocurre solo cuando se adapta rápidamente a los entornos productivos, a la vida real”, puntualizó. En esa lógica, la gestión del microbioma deja de ser un concepto abstracto y pasa a transformarse en una variable estratégica para anticipar riesgos y optimizar rendimientos.
Respecto al impacto del premio en sectores como la acuicultura, Bisquertt indicó que el reconocimiento acelera la confianza en una tecnología emergente. “Codebreaker es un actor joven en sectores como la acuicultura y el agro, con una tecnología que busca romper una de las mayores barreras históricas de la producción: comprender y gestionar a los microorganismos que sostienen la vida productiva”, expresó. En su opinión, la validación externa reduce las barreras de adopción en industrias tradicionalmente conservadoras.
En ese contexto, ambos ejecutivos coincidieron en que la salmonicultura chilena ofrece un entorno altamente sofisticado para la aplicación de biotecnología avanzada. Tal como destacan, se trata de una industria que ha incorporado herramientas como la PCR a gran escala desde hace más de una década, procesando miles de muestras diarias incluso antes de que estas tecnologías alcanzaran notoriedad pública. Esa base científica facilita la integración de soluciones como Micro-ID.
Desde la perspectiva estratégica, el hito también proyecta a Codebreaker dentro del ecosistema biotecnológico internacional. “Este reconocimiento permite visibilizar el nivel de sofisticación científica del sur de Chile y proyectarnos como un referente en biotecnología aplicada, orientada a resolver grandes desafíos en producción sostenible de alimentos”, sostuvo Gutiérrez. La empresa busca posicionarse no solo como proveedor tecnológico, sino como socio estratégico en sistemas biológicos complejos.
En términos de crecimiento, la firma anticipó un 2026 de fuerte expansión. Según detalló Bisquertt, la meta es crecer un 300% en métricas clave y analizar más de 15 mil microbiomas en un solo año. Esa escala implicará generar una biblioteca digital equivalente a más de 37.500 millones de páginas de información genética transformada en valor productivo, consolidando una base de datos sin precedentes en el ámbito productivo.
Paralelamente, la empresa lanzará oficialmente en marzo la Plataforma Micro-ID, enfocada en gestión productiva del microbioma. La solución permitirá anticipar riesgos sanitarios, optimizar decisiones biológicas y mejorar la sostenibilidad en sistemas acuícolas y agropecuarios. Además, Codebreaker anunció alianzas estratégicas vinculadas a bioprospección de microorganismos, con el objetivo de descubrir nuevas soluciones biológicas para desafíos globales.
Finalmente, la compañía proyectó consolidar su liderazgo en salmonicultura y ampliar su presencia hacia nuevas industrias productivas. “Conocemos menos del 1% de los microorganismos del planeta y comprender ese universo biológico es clave para el futuro de la producción de alimentos y de la humanidad”, concluyó Bisquertt. Bajo esa premisa, Codebreaker Bioscience apuesta por que la inteligencia microbiológica se convierta en un pilar estructural de la acuicultura moderna y de la seguridad alimentaria global.