Deep Ocean desarrolla herramienta submarina para resolver el desarme de centros de cultivo
La compañía tecnológica nacional presenta un sistema de corte para ROVs que mejora la eficiencia y seguridad operacional en la industria salmonicultora.
La industria salmonicultora avanza de forma acelerada hacia la adopción de soluciones tecnológicas desarrolladas a la medida de sus complejas condiciones operacionales. Con presencia en el sur de Chile, Deep Ocean busca consolidar en el mercado nacional su nueva herramienta de corte submarina, un sistema diseñado para proporcionar una respuesta eficiente y segura ante enredos de redes, cabos y cuerdas en los centros de cultivo.
Al respecto, Javier Saldivia, CEO de Deep Ocean, explica a Salmonexpert que la motivación principal “nace principalmente de las condiciones extremas y exigentes en las que opera la industria del salmón, especialmente en regiones como Aysén y Magallanes, donde tenemos fuertes corrientes y condiciones que exigen sacar el máximo rendimiento de los equipos”.
El ejecutivo detalla que, ante los elevados costos de las alternativas internacionales, la compañía tomó la decisión estratégica de invertir en el desarrollo de su propia tecnología. Sobre este punto, profundiza en que “cuando comenzamos a buscar alternativas en el mercado internacional, nos encontramos con soluciones de muy alto costo. Fue ahí donde tomamos la decisión de invertir en el desarrollo de nuestra propia tecnología, realizando este trabajo desde Puerto Montt, con un proceso serio, profesional y enfocado en las necesidades reales de nuestra industria”.
Tecnología integrada y un sistema de alimentación robusto
La implementación de herramientas subacuáticas complejas representa un reto técnico considerable debido a la exigencia del entorno marítimo. Sobre este desafío, Saldivia apunta que el dispositivo cuenta con “un sistema de accionamiento eléctrico de alta capacidad, diseñado para entregar la fuerza necesaria en un entorno exigente, con un elemento de corte adaptado a este tipo de operación”. Asimismo, destaca que desde el inicio se priorizó la integración de mecanismos para resguardar tanto a los operadores en superficie como al equipo durante la faena.
Para garantizar un rendimiento óptimo, el diseño incluye una fuente de energía propia que asegura la autonomía y estabilidad de las operaciones. En relación con este funcionamiento, el CEO señala que “para nosotros era fundamental contar con un sistema de alimentación confiable, que nos permitiera aprovechar al 100% las capacidades de nuestros ROVs”. La visión de la firma busca que esta plataforma no se limite a una sola función, sino que permita integrar nuevas herramientas y expandir su aplicación a distintas industrias marítimas.
Aprendizaje estratégico y colaboración con pymes regionales
Este proceso de desarrollo ha estado marcado por una rigurosa validación en terreno y una estrecha articulación con el ecosistema de proveedores locales. Profundizando en esta ventaja competitiva, Saldivia explica que el trabajo conjunto con actores como Citecna en Aysén, Diving Trapananda en Puerto Montt e Innocont en Puerto Varas demuestra que “desde regiones podemos trabajar de manera colaborativa y desarrollar soluciones tecnológicas que respondan directamente a los desafíos que tenemos acá”.
El compromiso de los socios locales ha trascendido la relación comercial tradicional, consolidándose mediante la inversión directa en el proyecto. Al respecto, Hernán Rebolledo, gerente general de CITECMA, enfatiza que “para Citecma, participar como inversionistas en este desarrollo representa justamente lo que queremos impulsar desde Aysén: no ser solamente usuarios de tecnología, sino también involucrarnos en su desarrollo, validación y aplicación en terreno”. Rebolledo añade que, tras conocer el rendimiento de los equipos en operaciones previas, decidieron respaldar la iniciativa para aportar a las soluciones tecnológicas de la industria acuícola.
Optimización continua y validación en terreno
Transformar la experimentación en una herramienta comercial confiable requiere ciclos constantes de prueba y corrección bajo el agua. Sobre este aprendizaje empírico, el CEO de Deep Ocean manifiesta que “el principal aprendizaje fue entender que desarrollar una herramienta para trabajar bajo el agua requiere necesariamente probar, observar, corregir y volver a probar”. Tras comprobar la eficiencia inicial del motor y la electrónica, el equipo optimizó aspectos clave como el ángulo de ataque, las dimensiones para diversos cuadros de red y la geometría del disco.
El despliegue operativo de la tecnología busca ahora demostrar su impacto directo en la continuidad operacional de los centros de cultivo.
Al describir las expectativas de esta fase final, el representante de la firma indica que “hoy llegamos a esta fase final con una herramienta mucho más madura y, sobre todo, con mayor conocimiento de cómo debe comportarse en una operación real”, apuntando a consolidar un estándar de alta confiabilidad para la acuicultura nacional.