Ricardo Lagos Quijada, gerente de internacionalización y M&A de Resiter. Foto: Salmonexpert.
Ricardo Lagos Quijada, gerente de internacionalización y M&A de Resiter. Foto: Salmonexpert.

Los puntos clave de Resiter para asociarse con proveedor de la salmonicultura

Chile: Al adquirir el control de Greenspot, la empresa dará un paso adelante para convertir el plástico acuícola en pellet, comercializarlo y continuar la línea de desarrollar productos finales. 

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El pasado 17 de diciembre, Resiter y Greenspot, firmaron un acuerdo de asociación que permitirá aumentar significativamente la valorización de los residuos plásticos en diversas industrias de la región de Los Lagos, y el resto de Chile, tales como la salmonicultora.

Resiter es una compañía con operaciones en Chile, Perú, Colombia, Uruguay y México que, por más de 40 años, ha trabajado en el manejo de residuos, actualmente enfocada en la Economía Circular. En 2004, se establecieron en la región para colaborar con la industria salmonicultora y mitilicultora en el manejo integral de sus residuos, siendo una de sus primeras acciones, hacerse cargo de los pasivos ambientales de la industria mitilicultora y así darle solución a la disposición final de las conchas, las que se trasforman en carbonato de calcio y se utilizan como mejorador de suelos agrícolas.

En conversación con Salmonexpert, Ricardo Lagos Quijada, gerente de Internacionalización y M&A de Resiter, comentó que la asociación con Greenspot obedece a dos grandes razones. “Por una parte, si bien nosotros hemos manejado desde hace años los residuos plásticos en la zona, no teníamos el círculo cerrado en su totalidad, es decir, llegábamos hasta el acondicionamiento del residuo. Al asociarnos con Greenspot, podemos dar un paso adelante, y así convertir el plástico en pellet, comercializarlo y continuar la línea de la empresa de desarrollar productos finales”.

Por otra parte, a juicio del ejecutivo, se aumenta la oferta de Resiter en la zona, de tal forma que hoy la compañía puede entregar un servicio integral en toda la gama de residuos a los diversos clientes que reconocen la necesidad de ser parte de la solución ambiental de la zona. “Lo anterior, se complementa con que compartimos valores empresariales con Greenspot en términos de innovación, modelo de negocios, ética, soluciones tecnológicas y seguridad de las personas. Esto, fue crucial para gestionar este acuerdo de asociación y así proyectar un trabajo, no sólo con la industria salmonicultora, sino que, en otras industrias del plástico. Junto al modelo desarrollado por Greenspot entregaremos soluciones tanto en Chile como en el resto de América Latina, no solamente en la gama de manejo del plástico, sino que además en la conversión de pellet a producto final”.

Greenspot se dedica al reciclaje de residuos plásticos de difícil procesamiento, transformándolos en pellets y productos certificados de alta calidad. Foto: Greenspot.
Greenspot se dedica al reciclaje de residuos plásticos de difícil procesamiento, transformándolos en pellets y productos certificados de alta calidad. Foto: Greenspot.

Con este acuerdo de asociación, Resiter tendrá una participación mayoritaria en Greenspot, lo que se traduce, según Lagos, “en potenciar esta empresa, que tiene una filosofía de trabajo y modelo de negocio muy eficiente, en la zona sur austral y el resto del país. Esto, ya sea en términos económicos o haciendo sinergia con nuestros clientes”.

Economía circular

De acuerdo con lo planteado por el representante de Resiter, es destacable que tanto en la industria del salmón como de los mitílidos, exista desde siempre una genuina preocupación por la gestión de sus residuos.

“Si bien constantemente se presentan desafíos en esta materia, hemos captado que estas industrias son muy sensibles a estos temas, y siempre están en la búsqueda de nuevas soluciones, que sean eficientes y, a la vez, ambientalmente aceptadas. En el último tiempo, y no sólo en estas industrias, sino que en muchas otras a lo largo de Chile y en el mundo, las compañías están enfocadas a darle circularidad a sus residuos, haciendo compromisos formales y colocándose metas de Economía Circular. Esto, automáticamente genera desafíos, tanto para las empresas como para nosotros, pues se debe entender cómo funciona la industria de cada producto y cómo se le puede dar circularidad”, expresó el ejecutivo.

En este sentido, a juicio de Ricardo Lagos, el mejor ejemplo es Greenspot, ya que actualmente una parte importante de su materia prima proviene de las boyas, producto de difícil manejo. “Lo que desarrolló esta empresa fue un modelo de negocio que le permite procesarlo eficientemente. Y con gran apoyo de la industria salmonicultora”, puntualizó el profesional.