Salmón coho suma criterios de bienestar y abren debate sobre sacrificio humanitario
Elaboración de la norma de bienestar para salmón Coho combinó evidencia científica con la experiencia de la industria chilena, ante la menor disponibilidad de estudios sobre esta especie frente al Salar.
La etapa de sacrificio de los peces, junto con las condiciones de cultivo durante la esmoltificación en estuarios, fueron algunos de los aspectos abordados durante el lanzamiento de la edición 2026 de las Normas de Bienestar Animal para Salmón Coho de Cultivo de Certified Humane®, realizado el 8 de octubre mediante un webinar.
El documento, elaborado por Humane Farm Animal Care (HFAC), corresponde a un estándar de certificación voluntaria que contempla la evaluación de las instalaciones y los procesos productivos de las empresas que buscan obtener el sello, además de inspecciones y seguimiento periódico.
Uno de los puntos centrales de la presentación fue el manejo de los peces durante la faena. El Dr. Daniel Santiago Rucinque, médico veterinario que apoya el desarrollo científico y operativo de las auditorías de Certified Humane, explicó que los equipos de aturdimiento deben estar calibrados para garantizar una eficacia superior al 90%. “Todos los equipos deben estar debidamente calibrados y ajustados para garantizar una eficiencia de aturdimiento por encima del 90%”, señaló. Si no se alcanza ese umbral, las operaciones deben detenerse para corregir el procedimiento y los peces que no hayan sido aturdidos eficazmente deben recibir un nuevo aturdimiento.
La eficacia del aturdimiento eléctrico también fue materia de preguntas durante el webinar, ante las dudas sobre la posibilidad de que algunos peces mantengan la consciencia pese a la aplicación de estos sistemas. Frente a ello, Rucinque explicó que las empresas que busquen certificarse deben contar con antecedentes técnicos de sus proveedores que respalden que los equipos provocan una pérdida inmediata de consciencia y que esta se mantiene hasta la muerte por sangrado.
Criterios específicos
La norma incorpora requisitos para etapas particulares del ciclo productivo del salmón coho, entre ellas la esmoltificación en estuarios. Según explicó Rucinque, la experiencia directa con la industria chilena permitió identificar la necesidad de incluir criterios de auditoría para estas fases, que presentan diferencias respecto de la producción de salmón del Atlántico.
El estándar exige que el proceso de esmoltificación esté descrito, monitoreado y registrado, de manera que sea posible verificar su efectividad antes de la transferencia al mar. En estuarios y centros marinos, establece una densidad máxima de 15 kg/m³ en las jaulas y límites de mortalidad acumulada de 0,6% durante los primeros 30 días posteriores a la transferencia y de 0,7% para el período siguiente. También fija condiciones para el manejo durante la cosecha y el acopio.
La elaboración del documento combinó la revisión de literatura científica con antecedentes prácticos del sector. Durante su exposición, Rusinque comparó la cantidad de publicaciones sobre bienestar animal disponibles para ambas especies: cerca de 1.355 trabajos sobre salmón Atlántico frente a 84 sobre coho. Esta diferencia llevó a utilizar como base criterios desarrollados para el Atlántico, adaptándolos a las características del coho e incorporando requisitos propios cuando fue necesario.
El alcance de la norma se extiende, además, a la nutrición y el ayuno, el ambiente y la calidad del agua, la salud, el manejo, el transporte y el sacrificio. Entre sus disposiciones, establece que el ayuno previo al manejo no debe superar las 72 horas, mientras que el período total antes del sacrificio no debe exceder las 168 horas o las 70 unidades térmicas acumuladas, lo que ocurra primero.
Chile como referencia
La Dra. Rosangela Poletto, médica veterinaria y directora del comité técnico de Certified Humane, explicó que el desarrollo de la norma consideró tanto la evidencia científica disponible como las visitas y conversaciones con empresas chilenas que cuentan con experiencia en el cultivo de esta especie. “Tuvimos la oportunidad de visitarlos”, señaló, en referencia al acercamiento con productores que aportaron su experiencia práctica al proceso de elaboración.
La especialista también indicó que el estándar podrá evolucionar a partir de su aplicación, los comentarios de los productores y nuevos antecedentes científicos. “Las normas del programa Certified Humane no son estáticas. O sea, son dinámicas”, afirmó.
Por su parte, Luis Mazzon, director de Certified Humane International para América Latina y Asia, explicó que el desarrollo de una norma específica respondió al interés de empresas que buscaban certificar sus operaciones de cultivo de coho. Aunque los criterios para el salmón Atlántico sirvieron como punto de partida, las diferencias entre ambas especies hicieron necesario adaptar los requisitos a partir de estudios y conversaciones con el sector.
El documento completo de las Normas de Bienestar Animal para Salmón Coho de Cultivo, edición 2026, se encuentra disponible aqui