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Ya se acerca al mercado: vacuna muestra impacto reduciendo 73% el Caligus en los salmones

Imagen referencial de Caligus rogercresseyi. Foto: Incar.

Nuevos antecedentes sobre el potencial de la vacuna para Caligus refuerzan su valor como herramienta inmunológica. Desarrolladores trabajan en su escalado productivo para lanzarla.

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Recientemente, científicos del Incar2 publicaron nuevos antecedentes de su prototipo de vacuna para Caligus “IPath”, una formulación recombinante con propiedades quelantes de metales, como el hierro.

En el nuevo estudio, los expertos descubrieron que IPath, tanto por sí sola como combinada con dos vacunas comerciales para Piscirickettsia salmonis, logró reducir la carga de piojos de mar y retrasar la mortalidad por SRS.

En conversación con Salmonexpert, el Dr. Antonio Casuso, uno de los investigadores involucrados en el desarrollo, detalla que la base de esta sinergia radica en la activación de vías inmunológicas distintas pero complementarias.

“IPath y las vacunas comerciales activan distintos mecanismos de la respuesta inmune del pez que, a la vez, son complementarios. IPath limita la disponibilidad de hierro, un micronutriente esencial para el piojo de mar y P. salmonis, mientras que las vacunas comerciales activan mecanismos específicos contra patógenos bacterianos y virales”, explica el Dr. Casuso.

Según el investigador, la combinación genera una respuesta más equilibrada a nivel transcriptómico, ya que el pez activa simultáneamente genes de regulación del hierro y genes inmunes clave como catelicidina, MHC clase I y factor regulador de interferón, lo que sugiere una defensa coordinada frente a estos patógenos.

Impacto productivo

Uno de los resultados más destacados del estudio fue la reducción de hasta un 73% en la carga de Caligus, lo que tiene consecuencias directas en la operación productiva.

“Una reducción de esa magnitud es muy relevante, porque Caligus rogercresseyi es uno de los principales costos sanitarios de la salmonicultura chilena. Esto implica una reducción de tratamientos antiparasitarios, ahorro económico y menor presión de selección de resistencia. Además, disminuye el estrés crónico, mejora la conversión alimenticia y reduce la mortalidad frente a desafíos bacterianos. Es decir, el beneficio no se limita al control del ectoparásito, sino que se traduce en una mejor condición general del pez frente a la coinfección con P. salmonis”, afirma Casuso.

El estudio también evidenció limitaciones cuando se utilizan únicamente vacunas comerciales. Por ejemplo, el grupo inmunizado solo con vacunas comerciales para SRS mostró una respuesta inmune menos efectiva, con represión de péptidos antimicrobianos y activación de vías asociadas al estrés.

“Este grupo mostró el mayor número de genes diferencialmente expresados, pero, paradójicamente, una respuesta inmune menos efectiva. Interpretamos esto como una posible "fatiga" o agotamiento inmune arrastrado desde el desafío previo con el piojo de mar. En cambio, los peces que fueron vacunados con las vacunas comerciales junto con Ipath se encontraban con su sistema inmunológico menos estresado, debido a que presentaron baja presión de infestación con caligus. Esto indica que el hecho de tener una estrategia conjunta para la prevención contra caligus y los patógenos bacterianos, mejoraría el performance de los peces al ver expuestos a los diferentes patógenos durante el ciclo productivo”, plantea el experto del Centro Incar2.

¿Este tipo de resultados podría explicar las brechas que a veces se observan entre eficacia experimental y resultados en terreno? Frente a esta pregunta, el Dr. Casuso responde: “Sí, creemos que esta es una de las explicaciones más plausibles para esa brecha. Una vacuna que funciona muy bien en laboratorio, frente a un solo patógeno controlado, puede comportarse de manera distinta en un escenario de campo donde coexisten múltiples estresores. Esto refuerza la necesidad de evaluar las vacunas con distintos patógenos como blancos, en modelos de coinfección más representativos de la realidad productiva. Sin embargo, es fundamental complementar estos hallazgos con pruebas en terreno, en condiciones reales de cultivo.”

Próximos pasos para una vacuna comercial

Respecto al futuro de IPath y cuánto falta para lograr un producto comercial, la Dra. Valentina Valenzuela, también científica del Centro Incar2 involucrada en la investigación, indica que el principal obstáculo es la escalabilidad productiva.

No obstante, por ahora han avanzado en la implementación de nuevas plataformas de expresión del antígeno, basadas en la tecnología Bacillus Spore Surface Display (BSSD), que permitirían un escalado productivo de menor costo, además de generar versiones orales de esta vacuna como booster durante todo el proceso productivo.

“Por otra parte, el paso hacia la comercialización requiere etapas adicionales, como la validación en condiciones de terreno y la recopilación de los antecedentes que nos permitan obtener los permisos que exige la regulación. Por este motivo, aún no podemos adelantar ninguna fecha de lanzamiento, aunque nos gustaría que fuera uno de los hitos de esta nueva etapa del Incar2 en los próximos 5 años”, concluye la Dra. Valenzuela.