Columna de Opinión
El propósito olvidado de la empresa
*Columna de opinión para Salmonexpert de Marta Oyarzo, vocera de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Industria Salmonera y Ramas Afines.
Cuando las políticas empresariales no trascienden a los trabajadores, las crisis se agudizan. Olvidamos que el verdadero propósito es construir y contribuir a empresas socialmente inclusivas, conectadas con su medio comunitario y con su principal activo: sus propios trabajadores. Es hora de desempolvar la palabra empeñada.
A una década de haber firmado un compromiso público, libre y voluntario para avanzar hacia una mejor salmonicultura, que realzará la sostenibilidad local y regional, y un relacionamiento de respeto hacia los trabajadores, se hace indispensable hacer memoria.
En julio del 2017, las empresas de la salmonicultura salían de una reciente crisis de desconfianza social -laboral, ambiental y económica. Definiendo una nueva línea de estrategia que se enfocaría en sustentabilidad y sostenibilidad que priorizaría una alianza estratégica con las y los y trabajadores. Levantando así una agenda que establecía ejes comunes:
-Otorgar un amparo real a la maternidad en todo su proceso.
-Respetar la libertad sindical como un derecho fundamental.
Seguridad laboral.
-Avanzar en equidad de género.
Hoy necesitamos recordar ese compromiso, desempolvarlo y volver a hacerlo parte de una buena cultura empresarial, donde el trato digno a las trabajadoras y trabajadores sea la prioridad número uno. Una empresa no sólo destaca por sus resultados productivos y financieros; destaca por avanzar a la vanguardia de las normas de forma conjunta con quienes colaboran día a día para sobreponerse a las crisis y alcanzar las metas.
Hacemos un llamado a la acción a tres bandas:
A las Autoridades Laborales: Los llamamos a hacer respetar los principios de la ley. La protección a la maternidad y al hijo que está por nacer es un principio rector y fundamental, que ampara a la trabajadora en toda su legalidad. Impulsar el dialogo tripartito, es una política de estado que corresponde a las autoridades promover y servir de garante para generar consensos cuando el dialogo se cierra. No hay formula perfecta, pero dialogar siempre será “ganar, ganar“.
A los Gremios Empresariales (SalmonChile, Consejo del Salmón y Salmonicultores de Magallanes): Los instamos a seguir impulsando las buenas prácticas laborales y el trabajo colaborativo. No podemos decaer por las malas conductas de empresas en particular. En los últimos años hemos dado muestras de buena fe, valor y compromiso conjunto para delinear los mínimos comunes que hagan de la salmonicultura una industria integral.
A la Comunidad y el Entorno: Recordar que la gran, mediana y pequeña empresa se construye en conjunto con la sociedad y su territorio. Nuestro compromiso como Representantes Sindicales, de las y los trabajadores, seguiremos impulsando el diálogo propositivo y con altura de miras, apoyando decididamente las conductas respetuosas de las empresas. Sin embargo, también seremos firmes y críticos con quienes decidan salirse de los mínimos comunes y vulnerar los derechos laborales.