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Del crecimiento al “Carménère del mar”: las oportunidades que abre el salmón coho

Foto: Salmonexpert.

Especialistas analizaron la evolución productiva y comercial de la especie, las perspectivas del mercado mundial, y el desafío de construir una identidad propia para potenciar su valor.

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Vitapro Chile, a través de su marca Salmofood, realizó ayer el foro “Pacific Silver”, encuentro que reunió a referentes nacionales e internacionales para analizar el presente y las perspectivas del salmón coho. La jornada abordó aspectos sanitarios, nutricionales y productivos de la especie, junto con su desempeño comercial, tendencias de consumo y oportunidades de inversión. Dentro de este programa, el bloque económico concentró la mirada en la evolución productiva del coho chileno, el escenario global, las posibilidades de expansión en nuevos mercados y el desafío de generar mayor valor para una especie que ocupa el segundo lugar en importancia dentro de la producción nacional de salmónidos.

La evolución productiva de la especie fue abordada por Joel Leal, gerente general de Aquabench, durante la presentación “Tendencias en la producción y el proceso del salmón coho en Chile”. A partir de información recopilada mensualmente desde la industria, mostró que el número de centros productivos pasó de alrededor de 50 en 2010 a 101 en la temporada 2026, mientras el ingreso de smolts alcanzó los 87,3 millones. En paralelo, el peso promedio de cosecha avanzó desde los 2,8-2,9 kilos utilizados históricamente como referencia hasta aproximadamente 4,5 kilos. “Durante mucho tiempo existió un techo marcado por la demanda de Japón. Ese límite se quebró y actualmente podemos crecer más allá de ese mercado”, explicó, al proyectar para esta temporada una cosecha récord para la especie.

“El coho ha ido ganando resistencia a las enfermedades a través del tiempo”, destacó Leal al profundizar en los indicadores sanitarios que han acompañado este crecimiento. La mortalidad acumulada se sitúa actualmente en torno a 6%-7%, frente al 12%-13% registrado en salmón Atlántico a nivel nacional, mientras el rendimiento por lapso de cultivo aumentó cerca de 50% respecto de las temporadas 2010-2013. El ejecutivo también relevó la disminución de la incidencia del SRS, que llegó a explicar más de la mitad de las mortalidades y actualmente representa alrededor de 5%. A ello se suma el menor uso de antimicrobianos: durante la última temporada, cerca del 75% de los centros fueron cosechados sin antibióticos, frente a aproximadamente 50% del ciclo anterior.

Joel Leal.
Lars Daniel Garshol.
Melissa Rodríguez.
Shinya Kuroko.

Ese mejor desempeño también ha modificado la forma en que el coho llega a los mercados. Leal detalló que el HG congelado, que en 2014 representaba cerca del 92% de la producción procesada y estaba fuertemente orientado a Japón, disminuyó hasta 62% en 2025, mientras ganaron terreno formatos de mayor valor agregado, como filetes y porciones congeladas. Japón, a su vez, pasó de absorber prácticamente todo el producto a concentrar aproximadamente la mitad de los envíos. “Hemos aumentado el volumen exportado, encontrado nuevos mercados y diversificado la cantidad de productos”, resumió el gerente general de Aquabench, mencionando el creciente espacio adquirido por otros destinos de Asia, Estados Unidos, China, Brasil y el resto del mundo.

Escenario global

Al ampliar la mirada hacia el mercado internacional, Lars Daniel Garshol, analista principal de salmónidos de Kontali, planteó en “Perspectivas de la industria: perspectiva de mercado para el salmón coho” que las restricciones productivas y regulatorias están modificando las posibilidades de crecimiento de la salmonicultura mundial. Particularmente para el Atlántico, sostuvo que resulta difícil visualizar incrementos relevantes de producción entre 2027 y 2030, una proyección que podría abrir nuevas oportunidades para la especie cultivada en Chile. “Si esa oferta se estanca, los precios tenderán a subir y aquello también será beneficioso para el segmento del coho”, afirmó Garshol, quien advirtió que la industria ya no debería esperar las mismas tasas de expansión observadas históricamente.

Uno de los elementos que, a juicio del analista, fortalece esta posibilidad es la creciente diversificación comercial del coho. La participación de destinos distintos de Japón aumentó desde aproximadamente 5% hasta cerca de 50%, mientras las capturas de salmónidos silvestres se encuentran en sus niveles más bajos en más de tres décadas. “El coho es un producto con un enorme potencial para seguir creciendo en Chile”, subrayó. En ese sentido, Garshol consideró especialmente positiva la ampliación de mercados alcanzada durante los últimos años y apuntó a la necesidad de continuar desarrollando tanto la categoría de productos frescos como congelados, atendiendo las particularidades de cada destino.

“Existe una perspectiva tanto de mercado como de producción en la que el coho puede aumentar su participación incluso frente al Atlántico”, proyectó Garshol al referirse al futuro de la especie. Su visión se sustenta, entre otros factores, en la evolución del peso de cosecha, que pasó desde aproximadamente 2,7 kilos hasta cerca de 4,5 kilos y que, según estimó, podría superar los 5 kilos. Para materializar ese potencial, no obstante, recalcó que será necesario mantener la competitividad en costos y precios, de manera que el crecimiento de la oferta pueda ir acompañado por una ampliación de la base de consumidores. “Somos bastante positivos respecto de sus perspectivas para la próxima temporada y los años siguientes. Las oportunidades de mercado están ahí”.

Las oportunidades concretas en Estados Unidos fueron analizadas por Melissa Rodríguez, vicepresidenta de Circana, quien presentó “El consumidor estadounidense de productos del mar: tendencias, factores de compra y oportunidades para el salmón coho”. Casi la mitad de los consumidores de ese país busca incorporar más proteína a su alimentación diaria, el 86% de las ocasiones de consumo ocurre en el hogar y cerca del 60% de las comidas se busca preparar en 30 minutos o menos. Estas tendencias, sostuvo, abren una oportunidad para que el coho compita no sólo dentro de la categoría seafood, sino también frente a otras fuentes de proteína. “Tenemos que facilitar al máximo su preparación. Puede ser mediante envases convenientes, marinados o formatos que el consumidor simplemente pueda poner en el horno o en una freidora de aire”, planteó Rodríguez, apuntando a la necesidad de adaptar la oferta a hábitos que privilegian rapidez y simplicidad.

En este mercado, el salmón ya cuenta con una posición relevante: representa cerca del 60% de las ventas de seafood consideradas por Circana y alcanza un 72% dentro de la categoría refrigerada. Durante el último año, además, aproximadamente 1,3 millones de hogares adicionales adquirieron salmón respecto del período anterior. En el caso específico del coho refrigerado, las ventas aumentaron cerca de 40% interanual, aunque todavía sobre una base acotada. Rodríguez observó que la especie comienza incluso a ingresar en zonas tradicionalmente asociadas al Atlántico, lo que, a su juicio, demuestra que “existe una oportunidad real para seguir expandiendo el coho hacia nuevos consumidores y ampliar su distribución”.

Sin embargo, penetrar nuevos segmentos requiere entender que el 79% de las compras de productos del mar en Estados Unidos son planificadas y no impulsivas. Aunque el 46% de los hogares compra salmón, apenas un 10% concentra más del 40% del volumen, evidenciando espacio tanto para ampliar la base de compradores como para aumentar la frecuencia de consumo. “La oportunidad está en construir una experiencia premium alrededor del coho, comunicando su sabor, valor y aporte proteico”, enfatizó la vicepresidenta de Circana. Precio y valor continúan encabezando los factores de decisión, pero la facilidad de preparación también resulta determinante, especialmente frente a generaciones jóvenes que realizan buena parte de su proceso de búsqueda y compra mediante canales digitales.

Identidad chilena

El desafío de transformar esa expansión comercial en una identidad propia fue el eje escogido por Shinya Kuroko, gerente de Desarrollo de Negocios de Cermaq Chile, para su exposición “Carménère del mar”. Si bien destacó que el coho ha reducido considerablemente su dependencia de Japón y ampliado tanto sus destinos como los formatos en que se comercializa, sostuvo que el siguiente paso debe apuntar a la manera en que la especie es entendida y valorada por compradores y consumidores. Para el ejecutivo, el avance comercial alcanzado durante los últimos años necesita ir acompañado de un relato común que permita diferenciar al producto chileno y evitar percepciones equivocadas sobre sus atributos.

“El coho es simplemente un tipo diferente de salmón. Que tenga un costo más competitivo no significa que posea menos valor o calidad”, remarcó Kuroko al advertir sobre algunas ideas que todavía persisten en mercados internacionales. Durante visitas a países asiáticos, relató haber encontrado compradores que creían que el coho no podía consumirse crudo o que lo consideraban una versión de menor calidad que el Atlántico. Para explicar esa diferencia recurrió inicialmente al vino: “Es como comparar un Cabernet Sauvignon con un Merlot: son variedades distintas y una no es inferior a la otra”. Frente a esas interpretaciones, propuso que la industria chilena acuerde una definición común de la especie y comunique de manera consistente sus atributos a importadores y consumidores.

La analogía adquirió un carácter propiamente chileno al cierre de la exposición. El coho representa apenas alrededor del 7% de la producción mundial de salmón de cultivo y se produce prácticamente de manera exclusiva en Chile, una singularidad que Kuroko comparó con la trayectoria alcanzada por la cepa Carménère. “Para mí, el coho es el ‘Carménère del mar’. Ambos tienen un color atractivo, poseen características particulares y, aunque sus orígenes están fuera de Chile, fue aquí donde desarrollaron una identidad propia”, sostuvo. El gerente de Desarrollo de Negocios de Cermaq Chile llamó así a construir en torno a la especie un conocimiento y orgullo similares a los desarrollados por el país con ese vino, de modo que la industria pueda transmitir sus atributos con convicción y conseguir que el coho sea “reconocido y amado en los mercados de consumo como un salmón icónico de Chile”.

En los próximos días, Salmonexpert publicará notas sobre el bloque productivo y el Panel de conversación de "Pacific Silver".