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MNL Group refuerza rol clave de etapa de agua dulce en éxito productivo del salmón

En un concurrido encuentro en Puerto Varas, MNL Group Animal Health Division analizó, junto a expertos del sector, la relevancia de asegurar una buena etapa de agua dulce, con el fin de que esto se refleje en ciclos productivos exitosos, con preocupación por el bienestar animal, alta rentabilidad y un buen retorno sobre la inversión.

Productores, equipos técnicos y tomadores de decisión de las principales compañías salmonicultoras del país se reunieron en Puerto Varas en el seminario “Bienestar Animal en Agua Dulce: Tecnología, Desempeño Productivo y Regulación en Movimiento”, organizado por MNL Group –compañía chilena especializada en soluciones nutricionales funcionales para la salud animal– con la colaboración de Scale AQ Chile, Pathovet Lab y Acuiestudios. El encuentro evidenció que la fase de agua dulce, que representa cerca del 45% del ciclo productivo total, es la etapa clave que define el desempeño sanitario, productivo y económico de la engorda en el mar.

Invertir tempranamente en bienestar animal es más conveniente

Durante la apertura, Cristian Moreno, CEO de la Animal Health Division de MNL Group, enfatizó la importancia estratégica de la inversión en agua dulce como palanca decisiva para el desempeño productivo, sanitario y económico posterior en el mar, articulándola con bienestar animal, biología y regulación. Calificó el seminario como el espacio propicio para abordar las condiciones que determinan el éxito en piscicultura, las tecnologías disponibles y las mejoras posibles en gestión y marco regulatorio, identificando “cuellos de botella” y vacíos que condicionan el valor de invertir en esta fase.

El ejecutivo estableció un paralelo entre la crianza temprana de salmones y la educación inicial de las personas, señalando que en la fase de agua dulce se forman las bases fisiológicas de un pez robusto que llegará en mejores condiciones a la etapa de engorda. Inspirado en estudios económicos que muestran retornos de hasta 13 veces por invertir temprano en educación, trasladó este enfoque a la salmonicultura, presentando casos en que, trabajando junto a productores, han observado múltiplos de retorno cercanos a 15 veces al priorizar la etapa de agua dulce como “infraestructura biológica”.

Entre los factores críticos, Cristian Moreno destacó calidad de agua, densidades adecuadas, formulación y refuerzo de dietas –incluyendo funcionales– y estrategias de salud preventiva orientadas a construir bioresiliencia y homeostasis frente al cambio, señalando que “remediar tarde cuesta más”, en términos de mortalidades, rezagados y peor FCR.

Esta visión fue respaldada por Alexander Jaramillo, Health & Food Safety Coordinator de Intesal, quien advirtió que una deficiente gestión inicial aumenta el riesgo de mortalidad post-siembra y melanosis. A partir de datos de Sernapesca e Intesal, el profesional actualizó la situación sanitaria de las pisciculturas de agua dulce en Chile, enfatizando la evolución tecnológica del sector —de producción intensiva en lagos hacia pisciculturas de flujo abierto y sistemas de recirculación— y los patrones de mortalidad en salmón del Atlántico, coho y trucha arcoíris. Indicó que la eliminación temprana de peces en agua dulce es, en gran medida, una estrategia preventiva para conservar los mejores smolt, pero que la mortalidad post siembra sigue siendo significativa y concentra gran parte de las pérdidas al inicio de la engorda.

Con análisis de mortalidad de más de 40.000 jaulas, con datos comparables a experiencias de Noruega, Alexander Jaramillo concluyó que lo que ocurre en agua dulce se arrastra a la fase marina –por ejemplo, en rezagados, susceptibilidad a SRS y problemas de adaptación– e instó a optimizar la integración de datos productivos, sanitarios y de bienestar animal para comprender mejor el impacto de la etapa de agua dulce en el rendimiento final.

Desde la mirada de los productores, el bienestar animal fue validado como un pilar del negocio. Juan Pablo Andaur, Head of RAS Tech Unit de Salmones Camanchaca, afirmó que la clave está en diseñar tecnologías que desvinculen la densidad biológica del estrés fisiológico, superando el aparente dilema entre costos y calidad de vida. En la misma línea, Daniel Elton, CTO de Lago Sofía, sostuvo que integrar el bienestar desde la ingeniería mitiga riesgos operacionales, reduce uso de terapéuticos y mejora la circularidad del sistema.

Desafío técnico: baja plasticidad y estrés en la transferencia

El bloque científico profundizó en las debilidades biológicas del pez en la transición desde agua dulce al mar. El Dr. Marco Rozas, CEO de Pathovet Labs, advirtió que, aunque los peces en sistemas RAS son robustos, su plasticidad es baja, lo que afecta su rendimiento frente al entorno cambiante del mar. Además, las vacunas tradicionales muestran menor protección frente a desafíos heterólogos justo cuando el pez experimenta una disminución de su respuesta inmune celular debido al traslado.

Complementando la cadena de valor, Cristian Sauterel, CEO de Scale AQ Chile, presentó tecnologías orientadas a mitigar el estrés y mejorar el bienestar de los peces, mientras que Robert Deerenberg, Breeding Manager de AquaGen Chile, se refirió a los desafíos genéticos frente a la subalimentación y el fenómeno de nibbling, indicando que, si bien la genética puede contribuir al bienestar animal por la vía de la resistencia a enfermedades, si no se anticipa el mayor potencial de crecimiento de los peces éste puede afectar negativamente el bienestar, especialmente en agua dulce.

Cerrando el bloque, José Miguel Burgos, CEO de Acuiestudios, entregó el marco regulatorio indispensable para el crecimiento sostenible de la fase de agua dulce. Planteó que, si bien la salmonicultura está altamente regulada, las normas fueron diseñadas en 2010 en el contexto de la crisis ISA y hoy se ven tensionadas por relocalizaciones y aumento proyectado de producción, lo que obliga a actualizar criterios, especialmente, en bienestar animal, bioseguridad y transporte. Tras presentar un diagnóstico sanitario basado en datos de Sernapesca 2024-2025, subrayó la brecha entre la gran cantidad de información disponible y su limitado análisis, y enfatizó la necesidad de mejorar en muestreo, trazabilidad, ciencia aplicada y eficiencia hídrica, advirtiendo sobre el uso intensivo de oxitetraciclina y los riesgos de resistencia antimicrobiana en un contexto de cambio climático. También relevó el rol crítico de la logística y del transporte como punto de encuentro entre piscicultura y mar, llamando a reforzar programas sanitarios y bioseguridad en agua dulce.










FW-XT®: soporte nutricional para bioresiliencia y rentabilidad del smolt

Para resolver con éxito cada uno de los desafíos ambientales, biológicos y de transferencia planteados por los expertos, MNL Group Animal Health Division presentó su estrategia de vanguardia en nutrición funcional, enfocada en la bioresiliencia: FW-XT®.

Carolina San Martín, Studies Development Manager de la compañía, explicó cómo MNL Group ha evolucionado desde el control sanitario clásico hacia una plataforma nutricional de soporte integral que actúa en el inmunometabolismo del pez mediante ingredientes naturales con acción antiinflamatoria, antioxidante y que sirven como un soporte del sistema inmunológico. El producto FW-XT® incorpora el más potente antioxidante disponible en la industria para la nutrición funcional animal, interviniendo en hitos clave, como la primera alimentación y la esmoltificación, para realizar una programación nutricional efectiva que consolide la bioresiliencia del pez.

A nivel de rendimiento productivo, bienestar y eficiencia comercial, el uso de FW-XT® ofrece beneficios de soporte concretos y medibles que impactan directamente el costo por kilo producido y aseguran un óptimo retorno sobre la inversión:

·        Protección fisiológica avanzada: Ayuda a mitigar los niveles de cortisol, glucosa y lactato ante situaciones de estrés y manejos intensivos, evitando el desgaste energético del pez.

·        Recuperación y salud intestinal: Resguarda los órganos vitales y apoya la recuperación de la mucosa intestinal, especialmente de forma posterior al uso de antibióticos.

·        Éxito en la transferencia al mar: Disminuye el riesgo de mortalidad por causas mecánicas y micosis durante el traslado, asegurando una adaptación inmediata al ecosistema marino y fortaleciendo la bioresiliencia.

  •     Reducción de costos de producción: Reduce el riesgo de pérdidas de biomasa en mar, optimiza la calidad final en planta de proceso y contribuye a bajar el riesgo de enfermedades o la necesidad de tratamientos.

 Según lo expuesto, la programación nutricional ocurre en momentos críticos, como la primera alimentación y la esmoltificación, etapas que marcan el desarrollo del pez al activar genes que facilitarán procesos fisiológicos futuros. El uso preventivo de FW-XT® aporta las herramientas necesarias para inducir esta respuesta genética, fortaleciendo la robustez del smolt durante su fase de engorda en el mar. Esto se traduce en un mejor bienestar animal, mayor sinergia con los programas de vacunación y una mayor estabilidad productiva, generando retornos económicos positivos al cierre del ciclo, junto con un menor costo de producción por kilo gracias a una bioresiliencia superior.

Respaldando este compromiso de valor, Claudio Rabuco, Chief Operating Officer de MNL Group, cerró el encuentro reforzando que el foco de la compañía está puesto en la fase de agua dulce porque es la clave de la máxima eficiencia económica, la bioresiliencia y un sólido retorno sobre la inversión para el sector salmonicultor chileno.