“Si damos certezas, la salmonicultura puede proyectar su crecimiento con estabilidad”
El diputado Alejandro Bernales proyecta un año legislativo intenso, donde relocalizaciones, ordenamiento costero y modernización normativa serán claves para reducir la incertidumbre en la salmonicultura.
La presidencia de la Comisión de Pesca, Acuicultura e Intereses Marítimos de la Cámara de Diputados queda ahora en manos del diputado Alejandro Bernales, en un momento particularmente decisivo para el futuro regulatorio de la salmonicultura en Chile, marcado por relocalizaciones pendientes, ajustes normativos en curso y una agenda legislativa que aún arrastra materias críticas sin resolver. Según detalló a Salmonexpert, este escenario adquiere especial relevancia en un contexto donde la industria busca mayor certeza jurídica para sostener inversiones, reducir brechas regulatorias y avanzar hacia estándares más exigentes de sostenibilidad, en línea con las demandas de los mercados internacionales.
Desde la Región de Los Lagos —epicentro productivo del país en materia acuícola— el parlamentario asume este desafío con una mirada territorial que pone en el centro el impacto concreto de las decisiones legislativas. En esta zona convergen actividades como la pesca artesanal, la salmonicultura y la mitilicultura, que no solo sostienen miles de empleos directos e indirectos, sino que además configuran una base estructural para el desarrollo económico regional. En ese sentido, la conducción de esta comisión adquiere un carácter estratégico para alinear regulaciones con la realidad productiva del sur austral.
“Lo asumo con mucho orgullo, pero también con una enorme responsabilidad”, afirma Bernales, enfatizando que “para la Región de Los Lagos —donde la pesca artesanal, la salmonicultura y la mitilicultura son pilares del empleo, la identidad productiva y el crecimiento económico— esta comisión es clave”. En esa misma línea, el diputado subraya que presidir esta instancia “significa representar con fuerza a miles de familias que dependen directa o indirectamente del mar”, relevando el vínculo entre las decisiones políticas y su impacto en el tejido social y productivo del territorio.
En cuanto a la agenda legislativa, el parlamentario proyecta un año de alta intensidad normativa, donde la discusión de la nueva Ley General de Pesca aparece como uno de los ejes estructurales, pero no el único. A esta se suman una serie de materias que inciden directamente en la operación de la acuicultura, muchas de las cuales han experimentado retrasos prolongados. Este escenario obliga a priorizar iniciativas que permitan avanzar en definiciones regulatorias concretas, evitando prolongar la incertidumbre que hoy enfrentan distintos actores del sector.
“La agenda viene intensa y en la Región de Los Lagos se vive con mayor urgencia, porque la pesca y la acuicultura son el motor de miles de familias”, señala Bernales, enfatizando además que “la nueva Ley General de Pesca es clave”. Sin embargo, advierte que aún resta concluir su tramitación, al mismo tiempo que se deben abordar desafíos asociados a la sostenibilidad productiva, la competitividad del sector y el ordenamiento del borde costero, elementos que resultan determinantes para la proyección de la actividad en el mediano y largo plazo.
Definiciones clave
Dentro de este marco, el diputado identifica como prioritario destrabar materias que impactan directamente la continuidad operacional de la acuicultura, particularmente las relocalizaciones, que en muchos casos han permanecido estancadas por años. Esta situación ha generado un efecto acumulativo en términos de incertidumbre, afectando la planificación productiva, la eficiencia en el uso del espacio marítimo y la capacidad de adaptación del sector a nuevas exigencias ambientales y regulatorias.
Desde una perspectiva estructural, Bernales plantea la necesidad de avanzar hacia una institucionalidad más moderna, eficiente y coherente con la relevancia económica de la acuicultura. “No podemos seguir teniendo una actividad tan importante para nuestra región funcionando muchas veces con trabas y una excesiva incertidumbre”, sostiene, apuntando a la urgencia de fortalecer los procesos de permisos, mejorar la coordinación institucional y generar condiciones que incentiven la innovación, la inversión y la sostenibilidad en el sector.
Asimismo, releva la importancia de avanzar en la discusión sobre la Ley Lafkenche, destacando que su perfeccionamiento resulta clave para mejorar la gobernanza del borde costero. En particular, plantea la necesidad de establecer criterios más claros, procedimientos más ágiles y herramientas de planificación que permitan compatibilizar de mejor manera el uso del espacio marítimo entre las distintas actividades productivas, reduciendo conflictos y generando mayor previsibilidad para el desarrollo de la acuicultura.
Respecto del rol que deberá cumplir la comisión, Bernales plantea una línea de acción activa frente a los procesos de reestructuración institucional y ajustes normativos que impulsa la actual administración. “La comisión no puede ser una espectadora pasiva. Tiene que cumplir un rol activo de conducción política, fiscalización y articulación técnica”, afirma, destacando además la importancia de asegurar instancias de participación efectiva de las regiones en la discusión de políticas públicas que impactan directamente en sus economías locales.
En materia de salmonicultura, el diputado valora el anuncio de destrabar relocalizaciones acuícolas, aunque advierte que este proceso debe desarrollarse bajo estándares rigurosos y con una mirada de largo plazo. “La salmonicultura genera miles de empleos, y no es aceptable que iniciativas pasen una década atrapadas en la incertidumbre”, indica, agregando que avanzar requiere “reglas claras, resguardos ambientales, transparencia y criterios técnicos sólidos”, en una ecuación que permita compatibilizar crecimiento económico, sostenibilidad y certeza para la inversión en el sector.