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Los positivos resultados de la primera jaula solar flotante para la salmonicultura chilena

Jaula solar flotante en centro de cultivo de salmones.

El sistema ha demostrado que es posible reducir significativamente el consumo de diésel en centros de cultivo, alcanzando disminuciones del orden de 40% a 50%.

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Uno de los proyectos más innovadores de AKVA group en Chile consiste en la implementación de una planta de generación de energía solar flotante en el mar, integrada directamente a la operación de un centro de cultivo. En términos prácticos, se trata de una jaula circular similar a una jaula de cultivo tradicional, sobre la cual se instalan paneles solares de calidad marina, conectados a un sistema híbrido con baterías y generadores.

Christian Schäfer, gerente general de la empresa en el país, comenta que el sistema está diseñado para abastecer energéticamente un pontón de alimentación, que normalmente opera con generadores diésel. La innovación principal es que esta solución permite reemplazar una parte relevante del consumo de diésel por energía solar, manteniendo al mismo tiempo la continuidad operativa mediante un sistema híbrido.

El sistema de 50 metros de diámetro opera de manera inteligente, priorizando el uso de energía solar, luego baterías, y dejando los generadores como respaldo. Esto permite adaptarse a distintos escenarios operacionales, como cambios en la demanda horaria, condiciones climáticas o ciclos productivos.

En términos de escala, dice el ejecutivo, “estamos hablando de un sistema cercano a los 290 kWp de potencia instalada, con una producción anual del orden de 350.000 kWh, lo que permite cubrir una fracción significativa del consumo energético de la barcaza”.

Los resultados, según Schäfer, han sido muy positivos, especialmente considerando que es una tecnología nueva aplicada en un entorno exigente como el mar.

En términos concretos, el sistema ha demostrado que es posible reducir significativamente el consumo de diésel en centros de cultivo, alcanzando disminuciones del orden de 40% a 50%. Esto se traduce directamente en una disminución relevante de emisiones, con reducciones cercanas al 50% de CO₂ en el mix energético del centro.

Desde el punto de vista energético, el sistema logra aportar en torno a un 40% a 50% de la demanda total del pontón, lo cual es muy significativo considerando la variabilidad de la radiación solar en el sur de Chile. Además, gracias al sistema de baterías y al control inteligente, se ha logrado mantener una operación estable, sin afectar la continuidad del proceso productivo.

En lo económico, el proyecto también muestra resultados atractivos. El modelo permite generar ahorros operacionales en el tiempo, principalmente por la reducción en consumo de combustible y menor exposición a la volatilidad del precio del diésel. En escenarios de largo plazo, esto se traduce en una mejora concreta del costo energético por kWh.