Salmonicultores piden a ONGs que se atribuyen alzas en arancel “que quieran más a Chile”
La presidenta ejecutiva del Consejo del Salmón, Loreto Seguel, manifestó que la resolución de la USTR “no acusa a Chile ni a la salmonicultura chilena de tener trabajo forzoso”.
Las acusaciones de Fundación Libera y Ecoceanos, cuyos representantes viajaron a Washington y denunciaron ante Estados Unidos la supuesta existencia de "trabajo forzoso" en la salmonicultura y la agricultura nacional, en el marco de las audiencias por el arancel del 12,5% que EE.UU. terminó imponiendo a varios productos chilenos, generaron un fuerte rechazo en ambos sectores exportadores.
El gravamen fue adoptado tras una investigación de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) sobre la legislación chilena para impedir la importación de productos elaborados bajo condiciones de trabajo forzoso en terceros países. Es decir, EE.UU. no acusa a Chile de tener trabajo forzoso, sino que de no contar supuestamente con los resguardos necesarios para impedir la internación de productos elaborados en base a estas prácticas en otros países, de acuerdo con Emol.
Sin embargo, durante las audiencias realizadas hace dos semanas en Washington, las ONG Fundación Libera y Ecoceanos afirmaron que en Chile existirían casos de trabajo forzoso, particularmente en los mencionados sectores.
Frente a esto, la presidenta ejecutiva del Consejo del Salmón, Loreto Seguel, manifestó que la resolución de la USTR “no acusa a Chile ni a la salmonicultura chilena de tener trabajo forzoso. Afirmar lo contrario es falso. Como Consejo del Salmón somos claros en sostener que bajo ninguna circunstancia la resolución estadounidense acusa a Chile o a la salmonicultura chilena de tener práctica de trabajo forzoso”.
“La determinación de la USTR se refiere específicamente a la ausencia de una legislación que prohíba de manera expresa la importación de bienes producidos bajo trabajo forzoso en terceros países distintos a Chile”, recalcó Seguel.
Por eso, afirmó, que algunas ONG intenten atribuirse esta decisión o presentarla como una validación de sus acusaciones. carece de todo sustento. No tuvieron incidencia en una medida que forma parte de la política comercial de Estados Unidos y que involucró a decenas de economías. Lo único que han hecho es mezclar deliberadamente materias distintas para instalar una versión que daña la imagen de Chile.
“Cuando uno quiere a Chile no miente y debe ser responsable cuando habla de Chile afuera”, recalcó la dirigente.
“Chile cuenta con una institucionalidad laboral robusta, ha suscrito convenios internacionales y posee mecanismos de fiscalización exigentes. La salmonicultura chilena, además, opera bajo más de 15 certificaciones que le permiten llegar a más de cien mercados”, señaló al respecto la directiva.
“Aquí no existe ninguna acusación de trabajo forzoso en Chile. Existe una discusión regulatoria específica que estas organizaciones están intentando utilizar para validar un relato que no se sostiene en los hechos”, según la representante del Consejo del Salmón.