¿Importa la fuente de astaxantina? Sus efectos sobre los salmones
Estudio internacional revela que la fuente de este carotenoide puede modificar la salud de intestino, piel y branquias, además de activar genes asociados a mucinas y péptidos antimicrobianos.
La astaxantina puede provenir de origen sintético o natural, sin embargo, sus efectos podrían ir bastante más allá del color. Un nuevo estudio publicado plantea que la forma en que se incorpora este carotenoide en el alimento puede marcar diferencias importantes en la salud e inmunidad del pez.
El trabajo, desarrollado por científicos de Noruega, Australia y Reino Unido, comparó distintas fuentes de astaxantina para evaluar no solamente sus efectos sobre los tejidos, sino también sobre las barreras mucosas y la respuesta inmune del salmón.
Para ello, los investigadores formularon dietas que incorporaron astaxantina sintética y dos fuentes obtenidas de la microalga Haematococcus pluvialis, una emulsión de células algales completas con la pared celular rota (AW) y un extracto de astaxantina (AE). Los peces recibieron las dietas durante 105 días y posteriormente un grupo fue sometido a un desafío de 14 días para evaluar su tolerancia al estrés.
Una barrera más robusta
Uno de los resultados más interesantes apareció en las superficies mucosas del pez, consideradas una primera línea de defensa frente a microorganismos y otros agentes presentes en el ambiente acuático.
Los investigadores observaron modificaciones en la arquitectura de intestino, piel y branquias, junto con un aumento de la densidad volumétrica y del área de las células productoras de mucus en los grupos que recibieron astaxantina sintética y la formulación basada en células algales completas.
“Los órganos mucosos —intestino, piel y branquias— actúan como barreras esenciales de primera línea, protegiendo a los peces de amenazas externas y factores de estrés ambiental. Este estudio demuestra que la suplementación dietética con astaxantina sintética y una emulsión de astaxantina de células enteras con pared celular rota (AW) alteró los índices histomorfométricos de los órganos mucosos —intestino, piel y branquias— en el salmón del Atlántico tras un desafío de estrés por sobrealimentación y hacinamiento, lo que indica que ambas dietas favorecieron la salud de las mucosas en los peces”, declararon los expertos.
Pero el efecto no quedó solamente en la estructura de los tejidos. El análisis de expresión génica mostró una mayor actividad de genes relacionados con las mucinas y con péptidos antimicrobianos en los grupos sintético y AW. Entre ellos se evaluaron muc2, muc5ac1, muc5ac2, muc5b y genes asociados a péptidos antimicrobianos como def1, def2, def3 y cath1.
“La expresión de genes relacionados con la inmunidad de las mucosas, como las mucinas y los AMP, varió entre los órganos, lo que sugiere que las vías inmunitarias específicas de cada tejido se ven afectadas por la dieta”, señalaron los autores.
A pesar de que los investigadores concluyeron que las fuentes de astanxantina influyeron de manera distinta en el estado inmunitario de la mucosa y la salud de los peces, indicaron que se necesitan más estudios que evalúen las respuestas inmunitarias funcionales y la resistencia a las enfermedades “para determinar si las mejoras observadas en la salud de los tejidos se traducen en una mayor resiliencia en condiciones de producción comercial”.
Lea el estudio completo titulado “Source-dependent effects of dietary astaxanthins on health and mucosal immunity in Atlantic salmon (Salmo salar)”, aquí.