Made in Chile: el valor estratégico de la manufactura local para la acuicultura
Cuando una empresa salmonicultora compra un equipo en otro país, esa solución fue pensada para otra cultura de operación, mientras que el valor agregado nacional genera un efecto positivo en el territorio.
Chile es actualmente el segundo exportador de salmón a nivel mundial y el principal productor de salmón del Atlántico. En este contexto, el desarrollo de la industria ha estado históricamente ligado a la importación de tecnologías especializadas. Aunque no existe una cifra oficial consolidada, estimaciones basadas en comercio exterior sugieren que el país importa entre US$800 millones y US$1.500 millones anuales en tecnología asociada a la salmonicultura, lo que evidencia una alta dependencia de equipamiento extranjero, pero también abre oportunidades para el fortalecimiento de la manufactura local.
Esta dependencia no es exclusiva del sector acuícola. En Chile, industrias productivas intensivas en capital —como la agrícola o industrial— dependen ampliamente de tecnología importada debido a la limitada fabricación local de maquinaria compleja. En este escenario, el desafío no radica en dejar de importar tecnología, sino en hacerlo con una estrategia que promueva adaptación, transferencia de conocimiento y desarrollo de capacidades locales.
Valor agregado en la industria local
En palabras del director de vinculación con el medio e ingeniero civil industrial de la Universidad Austral de Chile, Marcos González Marín, el valor agregado no sólo es transformación física, sino la incorporación de tecnología y conocimiento que el cliente puede percibir, lo que incluye también el factor territorialidad, “Integrando mejor a la academia, centros tecnológicos, centros de innovación, proveedores, universidades, etc., podemos apuntar a ser un hub mucho más integrado. El valor agregado tiene que ir integrado a la territorialidad de acá, al cómo nos diferenciamos de otras regiones”.
En términos de innovación, la proximidad de la industria y proveedores locales tiene un efecto directo que afecta el aprendizaje de manera positiva. “Cuando hablamos de design thinking o de technology push, el prototipado se hace de forma interactiva, estando ahí presentes. Entonces, la proximidad geográfica es un punto crítico, en especial en industria como la salmonicultura. Esto permite que el desarrollo sea cooperativo”, explicó Marcos González, especialista en gestión de la innovación tecnológica y emprendimiento.
La manufactura local permite el desarrollo de capital humano avanzado, lo que también promueve la construcción de un ecosistema de emprendimiento tecnológico en torno a la salmonicultura. La industria sigue en aumento, demandando perfiles técnicos especializados y competidores que puedan innovar dentro de un estándar más avanzado. En este contexto, se desarrolla un ecosistema de innovación tecnológica con identidad local.
De proveedor a socio estratégico
Como empresa local, Saúl Soto, business manager y co-propietario de Austral Pack S.A., indiccó que la manufactura local en Austral Pack les permite tener un conocimiento profundo y detallado del proceso completo de producción, no sólo de un punto específico de la línea, considerando las particularidades del producto, el proceso y la cultura operativa local, algo que muchas veces no logran las soluciones importadas que están diseñadas para otras industrias o mercados.
“El mayor valor agregado que tiene trabajar con una compañía local, que se toma en serio el trabajo, es que genera una ingeniería de detalle customizada. Por ejemplo, los salmonicultores que compran aquí un equipo de otro país, esa solución fue pensada para otra cultura de operación, u otro producto. La ingeniería de detalle no sólo abarca una solución, también incorpora una solución operativa ajustada a la realidad del cliente”.
Actualmente, Austral Pack ofrece soluciones integrales que van desde el proceso previo al envasado: automatización completa del packing, procesos post-envasado, paletizado, entre otras. Su modelo de negocio que engloba e integra tecnologías les ha permitido transformarse de ser un simple proveedor de máquinas o insumos a un socio estratégico que acompaña y optimiza toda la línea productiva de sus clientes.
Innovación desde el territorio
Similar al caso anterior, Meritens innova desde la experiencia en el territorio, principalmente a través de la creación y mejora continua de tecnologías desarrolladas y fabricadas localmente en Chonchi, Chiloé, lo que refuerza su identidad local y el orgullo de producir tecnología nacional. Esta cercanía con la realidad y los procesos locales permite a Meritens entender y responder a las necesidades específicas del mercado chileno.
Pero no es solamente la manufactura de tecnología. Fernando Winter, ingeniero industrial y sales manager de Meritens, apuntó que también se trata del desarrollo y formación de talento técnico y profesional. “Ante la escasez de soldadores especializados, decidimos apostar por el desarrollo de talento local, formando a estudiantes de liceos técnicos que hoy continúan trabajando con nosotros y proyectando su carrera en la industria”.
Esto brindó la posibilidad no sólo del desarrollo de talento técnico y profesional de los locales, sino que también significó disminuir la fuga de éstos desde Chonchi a grandes ciudades. “Los jóvenes acá pueden desarrollar su carrera y crecer como profesionales. Eso es algo muy positivo en Meritens, los trabajadores tenemos espacio para hacer carrera profesional y trabajar en las mejores condiciones”.
Desarrollo con identidad local
El trabajo de empresas como Austral Pack y Meritens evidencia que la manufactura local no solamente responde a necesidades operativas, sino que también impacta directamente en la eficiencia del sistema productivo salmonicultor nacional.
El desarrollo de soluciones adaptadas permite implementar tecnologías que funcionan mejor desde su origen, requieren menos ajustes y optimizan el uso de recursos, además de facilitar un soporte técnico más ágil.
En conjunto, estas iniciativas no solamente incrementan la productividad, sino que contribuyen a redefinir la eficiencia operacional de la salmonicultura, incorporando tecnología diseñada específicamente para las condiciones del contexto chileno.