Industria del salmón critica estudio que la califica de “neoextractivismo costero”
El sector afirmó que la investigación, presenta una visión parcial y desactualizada, pues se reproducen argumentos que no reflejan su positivo trabajo en el territorio.
Un estudio elaborado por investigadores de la Universidad de Los Lagos y el IIPSS (Instituto Internacional de Filosofía y Estudios Sociales) clasificó a la salmonicultura como una forma de neoextractivismo costero. La investigación, replicada por Soy Chile tras la aparición en Diario El Llanquihue, sostiene que la industria utiliza alianzas locales para legitimar su expansión.
Para sostener sus conclusiones, el equipo aplicó una metodología cualitativa y de revisión documental, enfocada en la región. El trabajo de campo y análisis se estructuró en tres ejes metodológicos: entrevistas (pescadores, representantes de empresas salmonicultoras, autoridades de gobierno y fiscalizadores); revisión documental y análisis del discurso.
Así las cosas, el artículo titulado “Conflictos y estrategias discursivas en la salmonicultura chilena: hegemonía territorial, actores y retos para la gobernanza costera”, liderado por el doctor Alejandro Retamal, del Centro de Estudios del Desarrollo Regional y Políticas Públicas (Ceder) de la ULagos, junto a los investigadores César Pérez (ULagos) y Juan Pablo Paredes, del IIPSS, identifica factores que posicionan a la salmonicultura chilena como una forma de neoextractivismo costero.
Frente a esto, Tomás Monge, gerente general de SalmonChile, señaló a Salmonexpert que valoran los estudios, informes y trabajos académicos sobre temas relevantes para su sector productivo, “pero es fundamental que éstos contrasten su información con cifras y evidencia empírica. Lamentablemente, este artículo presenta una visión parcial y desactualizada del sector salmonicultor, reproduciendo argumentos que no reflejan la realidad actual de la actividad en el territorio, basada en fuentes donde se aprecia un marcado sello contra nuestro sector, lo que le resta validez e implica una mirada parcial”.
Ese sesgo, apuntó Monge, “afecta de manera considerable los resultados finales del estudio, exacerba conflictos -muchos de ellos ya superados-, y minimiza los avances concretos que se han venido realizando en materias sanitarias, ambientales y en vinculación con grupos de interés en general”.
Sin perjuicio de esto, sostuvo, “compartimos la conclusión del estudio respecto a la urgente necesidad de fortalecer la gobernanza costera. Efectivamente, los desafíos de ordenamiento territorial y gobernanza marítima son responsabilidad del Estado, que debe proporcionar marcos normativos claros que brinden certeza y estabilidad a todos los actores involucrados. Esta ha sido precisamente una de nuestras principales demandas durante años”.
“Esta indefinición por parte de la institucionalidad, ha sido germen de conflictos, divisiones, y la participación de intereses opacos, que han generado paralización, rezago y estancamiento de comunidades y sectores productivos”, admitió el ejecutivo.
Como industria, agregó, “hemos transparentado y reconocido de manera abierta nuestros desafíos y diversas brechas, y hemos trabajado arduamente y de manera consistente en avanzar en una salmonicultura sostenible, reafirmando con acciones y señales concretas nuestro compromiso con el sur de Chile”.
“Como sector siempre estaremos dispuestos a colaborar y a participar de buena fe en este tipo de instancias y estudios. Pero, para que contribuyan al debate, es fundamental que se trabaje con altura de miras y con una mirada abierta y equilibrada”, detalló Tomás Monge.