La salmonicultura chilena está empezando a dar pasos más sólidos en valorar los datos
Nicolás Contreras de Skills advierte: el uso estratégico de datos dejó de ser una opción y es clave para la competitividad de la salmonicultura chilena, destacando la necesidad de ordenar la información.
En el último capítulo de la tercera temporada del podcast "Sin Escamas", que será emitido el próximo 30 de enero, Nicolás Contreras, gerente general de Skills Chile, hizo una invitación clara a la industria del salmón: si se quiere tomar mejores decisiones, primero hay que organizarnos mejor. Para Contreras, la madurez del sector ya no se mide solamente en productividad o escala, sino en la capacidad de transformar datos en insights accionables que aporten certidumbre en momentos clave.
“Ya no basta con experiencia o intuición; el entorno productivo, sanitario y comercial es demasiado complejo como para improvisar”, dijo Contreras. Bajo esa mirada, la industria ha avanzado: compañías de todos los tamaños generan, registran y revisan datos de ventas, costos, producción y rendimiento, pero todavía existe una brecha sustancial entre tener información y saber usarla de manera eficiente.
Contreras enfatizó en que el verdadero valor surge cuando la información deja de estar fragmentada y empieza a cruzarse: comparar resultados propios con promedios de mercado, anticipar tendencias comerciales o validar decisiones productivas a partir de patrones históricos. “Cuando una empresa puede compararse con la industria, empieza a entender si está vendiendo bien o si hay oportunidades de mejora”, explicó durante la entrevista.
Un desafío recurrente para las organizaciones, según el ejecutivo, es la falta de tiempo y priorización para dedicarse al análisis de datos. Con frecuencia, los equipos están “apagando incendios”, concentrados en resolver problemas operativos urgentes, lo que deja en segundo plano la construcción de una base de datos limpia, ordenada y útil.
Asimismo, Contreras subrayó que antes de pensar en soluciones tecnológicas avanzadas como inteligencia artificial o modelos predictivos se debe preocupar por la higiene de los datos. “Si los datos están sucios, las decisiones también lo estarán”, afirmó. Sólo con información estructurada y bien catalogada es posible aplicar algoritmos que realmente anticipen eventos sanitarios, ambientales o de mercado con un nivel de confianza que genere valor.
En este sentido, los modelos predictivos representan una de las grandes apuestas para los próximos años. Aplicados correctamente, indicó, permiten prever situaciones críticas y reducir riesgos, lo que en una industria volátil como la salmonicultura puede significar la diferencia entre una temporada eficiente o pérdidas significativas.
Otro punto clave que Contreras abordó durante la conversación fue la colaboración entre empresas, en particular el uso de información compartida para elevar la transparencia del sector. Si bien reconoció la sensibilidad del tema por las normativas de libre competencia, destacó el rol de terceros independientes que pueden procesar datos de múltiples fuentes de forma anonimizada y construir índices e indicadores comparativos que beneficien a todos.
“El valor está en cómo se usa la información, no sólo en tenerla”, señaló, destacando la importancia de contar con aliados tecnológicos que faciliten esto sin comprometer la confidencialidad de cada organización.
Para Contreras, la transformación de la industria no depende únicamente de nuevos softwares o herramientas digitales, sino de una cultura que valore el dato como activo estratégico. En ese camino, la salmonicultura chilena está empezando a dar pasos más sólidos, impulsada por profesionales con una visión más tecnológica y orientada a la evidencia.
“Hoy la tecnología ya está disponible y es cada vez más accesible. El desafío es entender para qué se usa y cómo se alinea con las necesidades reales del negocio”, concluyó el profesional.