Anuncio

Tecnología, datos e IA: Invermar muestra en terreno su modelo de acuicultura de precisión

Foto: Salmonexpert.

Durante un Open House en Achao, la compañía presentó tecnologías de monitoreo, IA y alimentación remota aplicadas al manejo productivo de un centro con 16 jaulas y cerca de 2.500 toneladas de biomasa.

Published Modified

Con el objetivo de mostrar en terreno los avances tecnológicos que está incorporando en sus operaciones, Invermar realizó un Open House en su centro de cultivo Traiguén II, ubicado en Achao. 

La actividad permitió a periodistas y actores del sector conocer las herramientas que la empresa está implementando para avanzar hacia una acuicultura de precisión, basada en el uso intensivo de datos, inteligencia artificial y monitoreo permanente de los peces y del entorno productivo. Según explicó Jorge Melipillán, subgerente de Producción de Aguamar de la compañía, la instancia buscó transparentar cómo estas soluciones tecnológicas se integran al proceso productivo y contribuyen tanto a la eficiencia como al desarrollo de la actividad.

“El objetivo es mostrar lo qué está haciendo Invermar respecto al uso de tecnología, cómo nos ayuda la inteligencia artificial y la data que recopilamos y cómo todo esto se inserta en la producción”, señaló. A su juicio, la integración de estas herramientas no solo optimiza los procesos productivos, sino que también contribuye al desarrollo de los equipos y a mejorar la calidad del producto final.

Asimismo, el ejecutivo destacó que el centro Traiguén II cuenta con un conjunto de tecnologías orientadas a monitorear permanentemente las condiciones ambientales y el comportamiento de los peces. “Tenemos sensores en todas las jaulas que miden oxígeno, temperatura y salinidad, además de correntómetros que nos permiten entender mejor lo que está ocurriendo en el entorno del cultivo”, explicó. A ello se suman cámaras bioestimadoras que permiten estimar peso y biomasa de los peces sin manipularlos físicamente, reduciendo el estrés y generando información precisa en tiempo real.

En esa línea, Melipillán subrayó que una de las principales ventajas de estos sistemas es la posibilidad de obtener datos productivos sin intervenir directamente a los peces. “A mí me gusta mucho el concepto de no molestar a los peces ni estresarlos. Sin embargo, estamos en un proceso de aprendizaje continuo tanto para la empresa como para los proveedores tecnológicos que acompañan la implementación, en un trabajo conjunto que busca perfeccionar el uso de estas herramientas”.

El subgerente de Producción también destacó el impacto que ha tenido la alimentación remota en la estandarización de las operaciones de la compañía. Actualmente, todos los centros de Invermar son alimentados desde Puerto Montt, lo que permite centralizar la toma de decisiones productivas. “La idea de tener una persona exclusivamente dedicada a la alimentación es estandarizar la estrategia en todos los centros. Si tenemos diez o doce centros, no podemos tener doce criterios distintos; Invermar alimenta de una sola forma y todos los centros lo hacen igual”, indicó, agregando que esta estrategia también permite mejorar el control sobre uno de los principales costos del proceso productivo.

Centro en cifras

Desde el punto de vista operacional, Carlos Garcés, jefe del Centro Traiguén II, explicó que actualmente el centro está compuesto por 16 unidades de cultivo, en las que se mantienen aproximadamente 900 mil peces, con una biomasa cercana a 2.500 toneladas. Según detalló, el sistema de alimentación funciona de manera completamente remota desde Puerto Montt, donde un operador monitorea permanentemente las cámaras instaladas en las jaulas para evaluar el comportamiento de los peces y ajustar la entrega de alimento.

En cuanto al régimen de alimentación, Garcés apuntó que este se extiende durante gran parte de la jornada diaria, dependiendo del comportamiento de los peces. “Nosotros comenzamos a alimentar alrededor de las siete o siete y media de la mañana y continuamos hasta cerca de las cinco de la tarde, siempre dependiendo de cómo esté comiendo el pez”, detalló. La operación se apoya en un pontón con capacidad para almacenar hasta 300 toneladas de alimento y en esta etapa del ciclo productivo, el centro está entregando cerca de 30 toneladas de alimento al día, lo que da cuenta de la magnitud de la operación y de la importancia de contar con sistemas que permitan optimizar el proceso.

El jefe de centro también destacó la infraestructura tecnológica instalada en Traiguén II, que incluye un amplio sistema de monitoreo visual dentro de las jaulas. “Tenemos dos cámaras por cada jaula y contamos con 16 jaulas, por lo tanto, tenemos 32 cámaras submarinas, además de cámaras aéreas que complementan el monitoreo”, explicó. A ello se suma un sistema de alimentación compuesto por seis líneas, que permite alimentar simultáneamente hasta seis jaulas a la vez, aumentando la eficiencia operativa del centro.

Finalmente, Garcés detalló que el centro también incorpora herramientas de inteligencia artificial que permiten analizar el comportamiento de los peces y anticipar posibles riesgos ambientales. Entre ellas destaca el sistema de análisis de imágenes de la empresa Aquabyte, que permite estimar peso y biomasa en forma continua, así como sistemas predictivos capaces de proyectar condiciones de oxígeno con hasta 48 horas de anticipación. “Esto nos permite anticiparnos a eventos que puedan afectar a los peces, como bajas de oxígeno o floraciones de algas, y tomar decisiones operacionales que nos ayuden a preservar tanto la biomasa como el medio ambiente”.