"Es la bacteria que más se aísla a partir de los cuadros de tenacibaculosis"
Resultados de un proyecto muestran diferencias genéticas y de virulencia entre aislados nacionales de T. finnmarkense, información clave para fortalecer programas sanitarios y el desarrollo de nuevas vacunas.
En un estudio publicado recientemente, científicos chilenos realizaron una caracterización fenotípica y genética de aislados de Tenacibaculum finnmarkense recuperados de salmónidos cultivados en Chile.
Los resultados, que forman parte del Proyecto Fondecyt Regular Nº 1230068, dirigido por el académico de la Universidad Andrés Bello e investigador del Centro ANID Incar2CIA250009, Dr. Ruben Avendaño-Herrera, demostraron que existe una heterogeneidad entre los aislados nacionales de T. finnmarkense, así como en comparación con los aislados noruegos.
Estos resultados adquieren particular relevancia en el contexto del desarrollo de vacunas, ya que permiten seleccionar de manera más adecuada los aislados candidatos para su formulación, así como definir un aislado verdaderamente patogénico para los ensayos de desafío.
Asimismo, el análisis de aislados recuperados desde distintos órganos de un mismo pez confirmó la presencia de coinfección. En el caso de peces provenientes de una misma jaula, se evidenció además la coocurrencia de distintos aislados dentro de un mismo proceso infectivo de tenacibaculosis.
En conversación con Salmonexpert, el Dr. Avendaño entrega más detalles de la investigación y la importancia a nivel nacional de los resultados obtenidos.
¿Cuál es la importancia de clasificar esta especie a nivel de genomovar? ¿Por qué se habla de un potencial patogénico variable?
Es fundamental identificar específicamente el gemovar dentro de T. finnmarkense, ya que corresponde a dos tipos de bacterias con distintas características bioquímicas y/o genéticas, lo que en el futuro podría derivar en una nueva clasificación taxonómica. Esto ya ha ocurrido en los últimos años con otro patógeno de peces de la familia Flavobacteriaceae, Flavobacterium columnare. En este caso, los dos gemovares de F. columnare fueron reclasificados en cuatro nuevas especies.
En nuestro artículo realizamos un análisis detallado sobre la relevancia de que todos los aislados estudiados correspondieran a T. finnmarkense genovar ulcerans, nombre que hace referencia a la capacidad de esta bacteria de provocar úlceras en el pez. De hecho, al realizar estudios de patogenicidad con dos aislados cuyos genomas fueron previamente secuenciados, observamos con sorpresa que solo uno de ellos fue capaz de provocar mortalidad en salmón del Atlántico, mientras que el otro no generó muerte ni alteraciones clínicas en los peces. Esta diferencia podría explicar por qué algunos ensayos de desafío utilizados para la validación de vacunas o tratamientos no siempre resultan exitosos, ya que los resultados podrían estar condicionados por el nivel de virulencia del aislado empleado.
¿La alta mortalidad observada (57,14%) se compara con otras especies patogénicas del género, como T. maritimum o T. dicentrarchi?
Todos estos microorganismos son capaces de provocar la muerte de los peces, pero el porcentaje depende del aislado y la susceptibilidad de pez, así como las condiciones en que se cultiven. Hoy nos encontramos terminando el análisis de estudios de coinfecciones, con el fin de determinar si hay sinergia o inhibición cuando se encuentran distintos agentes de Tenacibaculum en el medio acuático. En el caso de T. finnmarkense no hemos llevado la sorpresa que es la bacteria que más se aísla a partir de los cuadros de tenacibaculosis y generalmente se encuentra al mismo momento que T. dicentrarchi, así como en menor proporción con otros Tenacibaculum spp.
De hecho, el modelo de desafío por inmersión fue publicado por nuestro equipo para T. maritimum hace más de 20 años, y desde entonces hemos aplicado esta misma estrategia a otras bacterias del género Tenacibaculum. Esto nos permite no solo identificar y caracterizar cada aislado de Tenacibaculum a nivel de especie, sino también evaluar su potencial patogénico. El objetivo es contar con protocolos estandarizados y validados que respalden el desarrollo de nuevas estrategias de prevención y control.
¿Falta incorporar información sobre esta especie en los programas sanitarios de control tanto a nivel de empresas como a nivel de políticas públicas?
La tenacibaculosis se ha consolidado, según informes de Sernapesca como la segunda causa de mortalidad infecciosa en salmón del Atlántico en mar (28,5–37,9% entre 2022–2024), con presencia estable en trucha arcoíris y salmón coho. Aunque representa menos del 1,5% del uso total de antimicrobianos, un 40% corresponde a aplicaciones extra-etiqueta (tiamulina), generando pérdidas relevantes al afectar principalmente peces próximos a cosecha. En Chile se han identificado T. maritimum, T. finnmarkense y T. dicentrarchi , especies altamente virulentas y con dispersión interregional.
En el informe Aquaculture Health Research Survey (WOAH & STAR-IDAZ IRC, 2025), se sitúa a Tenacibaculum spp. como el segundo patógeno bacteriano marinos de mayor impacto global y establece el desarrollo de vacunas frente a T. maritimum como prioridad de investigación. En el caso de Chile, hoy vemos que la diversidad de agentes es mucho mayor y no es suficiente con impulsar un producto de prevención con un universo de aislados reducidos, precisamente debido a la diversidad que hemos establecido en este y otros estudios similares.