Nuevos requisitos de la Unión Europea para las exportaciones de salmón
Este reglamento de la UE se aplicará a todos los actores de la cadena de valor e incluye, entre otros aspectos, que todos los envases deberán ser reciclables en 2030.
En la conferencia AqKva en Bergen, Noruega, se presentaron las futuras soluciones de envasado para productos del mar. Los nuevos requisitos de la Unión Europea podrían poner en apuros a la industria seafood y exigir una transformación tecnológica en los envases de plástico.
El cambio se basa en el nuevo Reglamento de Envases y Residuos de Envases de la UE. Este reglamento se aplicará a todos los actores de la cadena de valor e incluye, entre otros aspectos:
- Todos los envases deberán ser reciclables en 2030.
- Aumento del uso de plástico reciclado.
- Reducción del peso y volumen del embalaje.
- Aumento del uso de embalajes reutilizables, especialmente para el transporte.
- Marcado más claro para una clasificación correcta.
Según el investigador principal de Nofima, Anlaug Ådland Hansen, hay cinco áreas que son cruciales a la hora de desarrollar nuevas soluciones de embalaje.
- Barrera de gas.
- Resistencia del material, especialmente contra huesos afilados y cuando se almacena en el congelador.
- Volumen de paquete reducido.
- Funcionamiento en máquinas envasadoras.
- Oportunidades de reutilización.
Tradicionalmente, el envasado de productos del mar se ha compuesto de laminados multicapa, cada uno con una función específica, como propiedades de soldadura, barrera contra la humedad y los gases, resistencia y transparencia. El problema es que estos laminados multicapa son prácticamente imposibles de reciclar al momento.
De ahora en adelante, el embalaje deberá estar compuesto al menos en un 95% de un solo material. Hay espacio para una fina capa de barrera adicional, pero el material principal debe ser el mismo, explicó Hansen.
También señaló que detalles como el color y las etiquetas son de gran importancia para la clasificación:
- Los materiales claros o transparentes son los mejores.
- Se debe evitar el plástico negro.
- Las etiquetas deben ser pequeñas, removibles o hechas del mismo material que el embalaje.
- El embalaje debe ser fácil de vaciar y estar claramente marcado para una correcta clasificación.
Los embalajes de transporte también están sujetos a nuevos requisitos. Para 2030, el 40% de las cajas de transporte deberán ser reutilizables. Hansen citó tanto las cajas de salmón como los envases para llevar como ejemplos de nuevas soluciones que ya se están desarrollando y probando.
En conclusión, el investigador principal dio tres consejos claros a la industria ligada al seafood:
- Determinar qué funciones materiales necesita realmente el producto.
- Evaluar y optimizar las opciones de materiales en función de estas necesidades.
- Seguir de cerca la evolución de la normativa de la UE.
“Esto es complejo y no existen soluciones fáciles y rápidas. Necesitamos trabajar de forma interdisciplinaria y conjunta en la cadena de valor para desarrollar soluciones de envasado que funcionen en la práctica y satisfagan las demandas del futuro”, manifestó Hansen.