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Programa Mujeres en la Industria del Salmón cierra su ciclo con 75 graduadas

Foto: Salmonexpert.

Ejecutivos, docentes y participantes coincidieron en la necesidad de seguir ampliando oportunidades de desarrollo y liderazgo femenino en el sector.

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En una emotiva ceremonia realizada en Puerto Varas, la Mesa de Equidad de Género del Salmón, SalmonChile y Mujeres Empresarias reconocieron a 75 mujeres pertenecientes a 16 empresas productoras y proveedoras de la salmonicultura que completaron exitosamente el programa “Mujeres en la Industria del Salmón”. La iniciativa, orientada a fortalecer el desarrollo profesional, el liderazgo y la participación femenina en el sector, marcó el cierre de un proceso formativo que reunió a trabajadoras de distintos ámbitos de la industria, destacando el compromiso de las organizaciones participantes con el avance de la equidad de género y el desarrollo del talento femenino. Durante varios meses, las participantes accedieron a herramientas orientadas al fortalecimiento de habilidades de liderazgo, comunicación, negociación y desarrollo personal.

Durante su intervención, el gerente general de SalmonChile, Tomás Monge, valoró el trabajo desarrollado por la Mesa de Equidad de Género del Salmón y el compromiso de las empresas que han impulsado esta iniciativa desde sus inicios. En ese contexto, destacó que el programa ha logrado convocar a actores de toda la cadena de valor. “Cuando hay una buena iniciativa, tiene que ser apoyada transversalmente”, señaló, relevando la participación de empresas productoras y proveedoras de distintas regiones del país. Además, felicitó a las 75 graduadas por completar exitosamente este proceso formativo y asumir el desafío de seguir fortaleciendo su liderazgo dentro de la industria.

Al referirse al rol de las mujeres en la salmonicultura, Monge recordó que la industria abrió oportunidades laborales que transformaron la realidad de miles de familias del sur de Chile. “La salmonicultura no se levantó solo con inversión o tecnología, se levantó también con el trabajo y el compromiso de miles de mujeres que cambiaron el sur”, afirmó. En esa línea, destacó que muchas trabajadoras encontraron en el sector una vía de autonomía económica, estabilidad laboral y desarrollo profesional, convirtiéndose en protagonistas del crecimiento de la actividad.

El ejecutivo también puso énfasis en el impacto que la incorporación femenina ha tenido más allá de los espacios de trabajo. Según explicó, el acceso al empleo formal permitió a muchas mujeres ampliar sus oportunidades de formación y participación, generando cambios significativos en sus familias y comunidades. Del mismo modo, reconoció el aporte de lideresas, empresarias, proveedoras y dirigentas sindicales que han contribuido a fortalecer la presencia femenina en distintos ámbitos de la industria, abriendo camino para nuevas generaciones de trabajadoras.

Tomás Monge.
María Paz Merani.
Victoria Hurtado.
Cecilia Salas.
Carolina Bustos.

Respecto de los desafíos futuros, Monge sostuvo que avanzar en equidad de género constituye una necesidad estratégica para el sector. “Renunciar a la mitad del talento disponible es una desventaja que no nos podemos permitir”, enfatizó. En ese sentido, indicó que la industria mantiene metas orientadas a incrementar la presencia de mujeres en puestos de liderazgo y toma de decisiones, fortaleciendo la diversidad de miradas dentro de las organizaciones y contribuyendo al desarrollo de una salmonicultura cada vez más sostenible, innovadora y competitiva.

Equidad y talento

María Paz Merani, gerente de Formación Académica de Mujeres Empresarias, destacó el compromiso demostrado por las 75 participantes durante el programa, valorando especialmente su disposición a aprender y desarrollarse profesionalmente. “Todas quisieron aprender”, señaló, enfatizando que el verdadero valor de este tipo de iniciativas no radica únicamente en los contenidos entregados, sino en los procesos de transformación que experimentan las personas a lo largo del camino. En ese sentido, sostuvo que el aprendizaje se construye a través de las experiencias compartidas, las conversaciones y los desafíos que permiten a cada participante descubrir nuevas capacidades y fortalecer su confianza para asumir mayores responsabilidades.

Junto con ello, Merani relevó la importancia de las redes generadas entre las participantes y el impacto que una mayor presencia femenina puede tener en las organizaciones. “Cuando las mujeres se incorporan en espacios de liderazgo, las organizaciones cambian”, afirmó, destacando que la diversidad de perspectivas contribuye a enriquecer la toma de decisiones y fortalecer industrias altamente exigentes como la salmonicultura. Además, invitó a las graduadas a continuar desarrollando su liderazgo con propósito y confianza. “No esperen sentirse completamente listas para dar el próximo paso”, expresó, alentándolas a visibilizar su aporte, asumir nuevos desafíos y seguir construyendo espacios de influencia dentro de sus organizaciones.

Desde su experiencia como docente del módulo de Negociación y Manejo de Conflictos, Victoria Hurtado destacó el potencial que observó en las participantes a lo largo del proceso formativo. En ese contexto, valoró el compromiso de las empresas y organizaciones que impulsaron la iniciativa, señalando que la entrega de herramientas de liderazgo y desarrollo personal representa una inversión relevante para el futuro de la industria. “Capacidad aquí sobra”, afirmó, agregando que uno de los principales desafíos es que más mujeres se atrevan a asumir nuevos espacios de influencia y liderazgo dentro de sus equipos y organizaciones.

La académica enfatizó que la graduación no debía entenderse como el término de una etapa, sino como el inicio de nuevos desafíos profesionales. “Lo que ocurre hoy es mucho más que un diploma, esto no es un cierre, esto es un principio”, sostuvo, invitando a las graduadas a poner en práctica los conocimientos adquiridos para fortalecer el trabajo colaborativo, la gestión de conflictos y el desarrollo de sus equipos. En esa línea, las llamó a asumir un rol más protagónico dentro de la salmonicultura. “Después de este curso ya no hay excusas para que ustedes empiecen a ser las protagonistas”, expresó, alentándolas a confiar en sus capacidades y a contribuir activamente al crecimiento de la industria y de sus comunidades.

Una de las voces de las graduadas fue Cecilia Salas, subgerente de Supply Chain de AKVA group, quien valoró el impacto que tuvo el programa en el desarrollo profesional de las participantes y agradeció a las organizaciones impulsoras por generar una instancia enfocada en el fortalecimiento del liderazgo femenino. Según explicó, muchas de las asistentes llegaron con el objetivo de adquirir nuevas herramientas y perfeccionar sus habilidades, propósito que se cumplió ampliamente durante el proceso. “Empezamos a mirar nuestro rol con más intención, a conectar mejor lo que hacemos en el día a día con el impacto en nuestras organizaciones y en la industria”, destacó, subrayando que el aprendizaje estuvo estrechamente vinculado a situaciones y desafíos reales del entorno laboral.

Para Salas, uno de los principales legados de la iniciativa fue la red de colaboración que se generó entre mujeres de distintas empresas y áreas de la salmonicultura. “Más allá de los contenidos, lo valioso fue poder conversar con otras mujeres de la industria sobre desafíos que son comunes, pero que muchas veces se abordan de manera individual”, afirmó. En esa línea, sostuvo que programas de este tipo contribuyen a fortalecer capacidades y ampliar la participación femenina en espacios de toma de decisiones. “No es solo una buena práctica, es una necesidad para el desarrollo de la industria”, enfatizó, haciendo un llamado a dar continuidad a este tipo de instancias.

Por su parte, Carolina Bustos, supervisora HACCP de la planta Pargua de Skretting, destacó que el programa permitió a las participantes fortalecer tanto sus habilidades de liderazgo como el conocimiento sobre sí mismas. “Nos ayudó a entendernos más como personas y como líderes que somos, conocernos qué tipo de personas y qué tipo de líderes queremos llegar a ser”, señaló, valorando la oportunidad de acceder a herramientas que les permitieron reflexionar sobre su desarrollo profesional en una industria caracterizada por altos niveles de exigencia y desafíos permanentes.

La profesional también resaltó que la experiencia trascendió el ámbito formativo, favoreciendo el intercambio de experiencias entre mujeres provenientes de distintas compañías y áreas de trabajo. “Aprendimos que liderar no solo se trata de cumplir tareas, tenemos que ver cómo nos relacionamos con nuestros equipos y cómo desarrollamos a nuestro entorno”, afirmó. A su juicio, estos aprendizajes permitirán enfrentar con mayores herramientas los desafíos futuros, potenciando liderazgos más colaborativos y conscientes dentro de la salmonicultura.

La iniciativa convocó a profesionales de distintos ámbitos de la salmonicultura, reuniendo a representantes de Mowi Chile, Aquagen, Profisur, Blumar, Skretting, AKVA group, Integra, Hendrix Genetics, Cermaq Chile, Fiordo Austral, MB Embajadores, Salmones Austral, Salmones Camanchaca, Marine Farm, Cargill y Multi X. La diversidad de empresas participantes reflejó el alcance que ha logrado este programa dentro de la cadena de valor del sector y el interés por seguir impulsando espacios de formación para mujeres vinculadas a la actividad.