José Luis del Río vuelve a la salmonicultura creando una empresa proveedora
El histórico controlador del grupo Friosur se hizo parte del negocio ligado al krill antártico, para de esta forma, producir harina que se destina a la industria acuícola.
José Luis del Río Goudie (80), conocido por sus inversiones en Falabella, Friosur, Tecnofast, AZA y Alto, también participa en un negocio bastante más remoto: la captura de krill en la Antártica.
Se trata de un pequeño crustáceo parecido a un camarón, de pocos centímetros de longitud y fundamental para la alimentación de ballenas, pingüinos, focas y otras especies. La industria lo procesa principalmente para producir harina destinada a salmones y aceites ricos en omega-3.
A través de Pesca Chile, empresa vinculada al grupo que encabeza junto con su familia, Del Río participa en este mercado con el Antarctic Endeavour. La pesquera decidió ahora organizar esa actividad bajo una estructura independiente y creó Antarctic Krill Fisheries Chile SpA.
La operación se acordó a inicios de agosto mediante la división de Pesca Chile, que continuará funcionando con su actual nombre, marcando el regreso del empresario a la industria salmonicultora, donde antes operaba con Friosur.
Como parte del proceso, la compañía redujo su capital desde unos US$21,75 millones hasta poco más de US$14 millones, mientras la nueva firma nació con cerca de US$7,75 millones.
El cambio se produce mientras Del Río reduce su presencia en la primera línea empresarial. Este año dejó los directorios de Falabella, Tecnofast, AZA y Alto, pero conservó la presidencia de Inder, el holding de su familia, y de Pesquera Friosur.
Chile entra en un mercado dominado por Noruega y China
El Antarctic Endeavour es una nave de 73,5 metros equipada para capturar y procesar el recurso directamente en el océano Austral. Su producción se concentra en harina utilizada para alimentar salmones y otras especies de cultivo.
ProChile identifica a Pesca Chile como la única compañía nacional presente en esta industria. Durante 2025, la flota chilena capturó 20.035 toneladas de krill, equivalentes al 3,2% del total mundial. Noruega concentró el 52,2% y China otro 37%, indican en Roadshow.
En apenas dos años, las capturas internacionales aumentaron más de 80%, impulsadas por la demanda de proteínas para la acuicultura, alimentos para mascotas y suplementos nutricionales.
La pesquería volvió a cerrar anticipadamente el 12 de agosto, después de alcanzar por segundo año consecutivo el nivel precautorio de 620.000 toneladas.
El krill debe procesarse rápidamente para evitar su deterioro. Por eso, los barcos factoría cumplen una función esencial: permiten convertir la captura en harina mientras permanecen en alta mar y reducen el tiempo entre su extracción y la elaboración del producto.
Desde este año, Pesca Chile participa además en un programa piloto de Sernapesca que utiliza cámaras y conexión satelital para fiscalizar remotamente los transbordos de harina.
El sistema puede reducir, asimismo, en cerca de un mes los tiempos asociados a recaladas y trámites.
La mejora tiene un efecto comercial concreto. China es el principal destino de la producción y ProChile estima que el nuevo sistema podría elevar en unos US$3 millones las exportaciones de la empresa durante 2026.
En paralelo, la siguiente generación de los Del Río gana espacio en el family office. Juan José del Río Silva es gerente de Inversiones de Inder, Catalina del Río Silva dirige el control financiero y José Gabriel del Río se incorporó recientemente como abogado. Son tres de los siete hijos del empresario.
El buque factoría Antarctic Endeavour de José Luis del Río.