Adaptándose a un nuevo reglamento
Por Patricio Feest F.
Durante el proceso de ‘esmoltificación’, los peces se someten a cambios fisiológicos generalizados que afectan a la mayoría de los órganos y procesos relacionados con el metabolismo y osmorregulación. La esmoltificación consiste en un número independiente, pero coordinado, de cambios bioquímicos, fisiológicos, morfológicos y del comportamiento en los peces anádromos y pueden entenderse como un proceso preparatorio para maximizar el éxito de una estrategia de historia de vida que implica la entrada al mar. Se han identificado dos problemas principales en esta etapa, que repercuten directamente en los rendimientos productivos en el mar: el primero, una inadecuada esmoltificación que se ve reflejada en una falla en la osmorregulación, estos peces son conocidos comúnmente como desadaptados o “stunt” y se caracterizan por presentar una elevada mortalidad en los primeros días de ingreso al agua salada. El segundo problema es menos conocido y corresponde a peces que han esmoltificado, sin embargo se caracterizan por ser peces de baja condición corporal, que crecieron durante las primeras fases de cultivo pero se desconoce la razón por la que dejaron de hacerlo, éstos son los llamados peces rezagados. Estos peces son una complicación adicional, ya que presentan una mayor susceptibilidad a las infecciones y pasan a constituir reservorios para la población sobreviviente. Realizar una óptima esmoltificación es un tema que cobra cada día mayor relevancia entre los productores de salmónidos, ya que hay mayor conciencia acerca de la fuerte asociación entre enviar peces al mar dentro de la ventana de esmoltificación y el rendimiento de éstos durante los primeros meses en su nuevo ambiente. Sin embargo, la inexistencia de un indicador o índice confiable conlleva a que lotes de peces lleguen a centros de mar sin estar en óptimas condiciones fisiológicas (o con alta dispersión en la calidad de smolt), resultando en pérdida de crecimiento, menor eficiencia de alimentación y elevadas mortalidades por incapacidad osmorregulatoria asociada con una mayor susceptibilidad a enfermedades contagiosas
El impacto que podrían tener estos problemas relacionados con la esmoltificación es de gran envergadura para la industria salmonicultora, ya que, según lo comentado por el director del Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca) en la Región de los Lagos, Eduardo Aguilera, en el artículo 24 A del DS 319/2001 (RESA), la clasificación de bioseguridad de los centros de engorda dependerá del nivel de las pérdidas de peces producidos durante el ciclo productivo inmediatamente anterior, lo que incidirá en el número de ejemplares a ingresar al centro de cultivo en el ciclo productivo siguiente, conforme a los tramos de clasificación establecidos por la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura en su resolución N° 1503/2013 (Tabla 1). De esta forma, los niveles de producción permitidos a cada empresa por concesión dependen, principalmente, del desempeño sanitario de la concesión y de la calidad de los peces que ingresan al mar. Siendo la calidad de los smolts un prerrequisito importante para contribuir al éxito productivo actual y futuro.
Mortalidad asociada con desadaptados De acuerdo con el informe sanitario de la salmonicultura 2013 realizado por el Sernapesca, según la distribución porcentual de la clasificación de mortalidad asociada a causas primarias por especie, entre las causas de mayor pérdida en agua de mar se encuentra aquella asociada con peces desadaptados (Fig.1)
Para el gerente general del Instituto Tecnológico del Salmón (Intesal), Matías Medina, la mortalidad de peces por desadaptados es evidente y explica una parte significativa de las pérdidas que tienen las empresas, “yo quiero creer que el reglamento de densidades y, en particular la tabla de pérdidas individuales, es un incentivo para que las empresas siembren los mejores smolts, por lo tanto esperaría que las mortalidades asociadas a desadaptados o rezagados, se vayan reduciendo de ahora en adelante y de forma importante” detalló el ejecutivo. En la Fig. 2 se puede observar la evolución de las pérdidas o mortalidad en los primeros tres meses de traslado al mar, asociadas con desadaptados / rezagados en los últimos tres años. La mortalidad pos ingreso al mar y hasta los tres primeros meses de cultivo ha ido en aumento en salmón Atlántico, mientras que para la trucha arcoíris se ha mantenido alta y sólo ha ido disminuyendo en Coho. Para el Intesal, la calidad de smolt es uno de los 16 temas de estudio definidos como parte de su Agenda Programática 2012-2016 y que se espera comiencen a abordar durante el 2015. Con la ley de densidades se evalúa el desempeño de cada centro, donde las pérdidas tienen un factor importante, y incluyendo aquellas causadas por desadaptados y rezagados también, “por lo tanto, ahí hay un incentivo para que las empresas hagan un smolt de buena calidad. Sabemos que las empresas están haciendo su mejor esfuerzo para tener a sus mejores peces en el agua”, agregó Medina. Dentro de los esfuerzos de algunas compañías por enfrentar de mejor forma esta problemática, es que, proactivamente, iniciaron durante el 2013 un proyecto denominado “Evaluación de los parámetros usados en el índice de calidad de smolt por empresas chilenas productoras de salmónidos” y que fue coordinada por AVS Chile, con el fin de contribuir al intercambio de experiencias y conocimientos enfocados en la evaluación del índice de calidad de smolt y parámetros de esmoltificación de uso en la industria. Las empresas que participaron en esta iniciativa fueron Salmones Blumar, Salmones Camanchaca, Marine Harvest Chile, Multiexport Foods y Ventisqueros. Según el gerente de Agua Dulce de Salmones Camanchaca, Hugo Cajas, se les ocurrió la idea de hacer participar a varias empresas hace dos años atrás. Algo que ya se venía dando en conversaciones con Sernapesca y SalmonChile, para tratar de estandarizar la calidad de smolt, dentro de los estudios que estaba realizando la autoridad. “Nosotros recogimos esa inquietud y quisimos ser más proactivos, ya que la información proviene de los productores. El objetivo fue que los productores armáramos un protocolo o una estandarización, para al menos darle un marco legal por el cual regirnos en el futuro en cuanto a la calidad de smolt. No esperar que la autoridad nos impusiera un criterio al respecto, por eso fue que nosotros tomamos la iniciativa y contactamos a varias compañías, algunas se interesaron otras no”, precisó el ejecutivo.
Smolt de calidad Para Hugo Cajas, el pez debe cumplir, desde el punto de vista de la calidad, con ciertos niveles fisiológicos, con ciertos márgenes y con ciertos valores dados por la enzima Na+ K+ ATPasa. “En cuanto al pilar productivo, éste tiene que ver con el tamaño, peso, dispersión que posea el grupo y contenido de grasa visceral, el cual es un indicador bastante decidor. Un pez con poca grasa visceral no va a tener una adaptación tan buena al mar frente a un pez que tenga un buen contenido de grasa visceral. El tercer pilar, tiene que ver fundamentalmente con el historial sanitario del pez. Ojala el pez haya sido sano durante toda la cadena de agua dulce, puntualizó. En tanto, el gerente de Agua Dulce de Salmones Multiexport, Cristian Delgado, considera que la característica más importante es que los peces tengan una calidad sanitaria óptima, y que cumplan con las cualidades de un smolt, fisiológicamente hablando, “es decir, que tengan una capacidad osmorregulatoria que está dada por un nivel de Na+ K+ ATPasa determinado, y que cumplan con atributos externos del smolt, que sea un smolt plateado, que tenga un cierto índice de condición y algunos rasgos como el nado, la baja en el apetito que se van dando en este proceso, que culmina con el transporte al mar y la buena adaptación a este medio. Eso en general es lo que hace un smolt de buena calidad, añadió. A su vez, el gerente de Agua Dulce de Ventisqueros, Raúl Soto, estima que un smolt de calidad es aquel pez que se adapta bien al mar y que, ojalá, al día siguiente comience a alimentarse y logre el peso cuerpo proyectado. “Para Ventisqueros, lo importante es integrar los procesos, no tan sólo con una mirada de agua dulce, sino también con lo que nosotros queremos de estos peces en agua de mar. La mayoría de nuestros smolt demora en promedio entre 3-7 días en alcanzar el peso cuerpo ideal” reveló el ejecutivo. Los smolt de calidad deben ser peces que ingresen al mar y comiencen desde el tiempo cero de engorda, con un comportamiento que otorgue buenas expectativas de lo que se espera productivamente 14 o 16 meses después.” Entonces, no es tan sólo la historia productiva, sanitaria y fisiología en agua dulce, sino que también en agua de mar”, complementa el subgerente de Agua de Dulce de Salmones Blumar, Pedro Figueroa. Un smolt de calidad tiene que cumplir tres características según el Jefe de Agua Dulce de Skretting Chile, Marcelo Abarzúa. “Es aquel individuo que se adapta en forma rápida y óptima a este nuevo ambiente, expresa altas tasa de consumo de alimento y, además, presenta baja mortalidad. Estas características son las que reflejan un smolt de calidad”.
Smolt Index Según los profesionales a cargo de Agua Dulce, el Smolt Index es una herramienta objetiva, donde se ha definido el criterio de aceptación de traslado de los smolts hacia el medio salino a partir de la valorización de varios atributos fisiológicos, productivos y sanitarios de los peces, principalmente. En general, un gran porcentaje de la industria utiliza los mismos parámetros para determinar la calidad del smolt que se trasladará al mar, sin embargo, y de acuerdo con la realidad productiva y de infraestructura, cada productor pondera de forma distinta cada característica. Por lo general, la medición de cada uno de los parámetros se realiza en conjunto entre profesionales de agua dulce y de agua mar. Para Blumar, lo importante es ponderar aquellos atributos que se puedan medir con más objetividad, parámetros cuantitativos, como el caso de la actividad enzimática y que tienen una ponderación mayor en el smolt Index. “Cada vez que despachamos un lote al mar, entregamos un valor de Smolt Index (no con el objetivo final de ver si estos peces se van o no al mar) porque productivamente hay que cumplir con un plan, sino mas bien es un valor referencial para definir si ciertos peces estaban en mejor condición que otros a fin de ayudar a estandarizar las comparaciones a término de ciclo, pero no es una herramienta para tomar una decisión tan extrema como si los peces se van o no al mar. Para armar el índice consensuamos qué atributos nos interesaban y después ponderamos cada uno de ellos. Dividimos el índice en tres: aspectos fisiológicos, productivos y sanitarios. Estas tres variables, tienen entre cuatro a cinco atributos que medimos y que tienen su ponderación, pero todo eso consensuado con un panel de expertos internos dentro de la compañía”, dijo el ejecutivo. En este sentido, Cristian Delgado, comentó que en Multiexport, utilizan distintos parámetros que tienen un rango de valores. “Con eso hacemos un ranking, pero la característica que más pesa es la actividad de la enzima Na+K+ATPasa, que tiene que ver con las características fisiológicas y después, en forma secundaria, aquellos parámetros relacionados con las características externas de los peces, que tienen que ver con coloración, nado, la no presencia de peces parr, y todo esto dentro de un marco de peces sanos. En Ventisqueros partieron con una plantilla de Smolt Index de más de 20 parámetros y hoy son sólo 12. “Nosotros, como agua dulce, tenemos algo similar a posventa, donde personal de agua dulce se incorpora al centro de cultivo en el mar, revisamos el estado de los peces con la gente de mar, realizamos las consultas correspondientes, revisamos los peces, vemos cómo están comiendo, desde que se cargan los peces en los camiones hasta durante un mes pos transferencia en los centros de mar”, detalló Raúl Soto.
Ventana de esmoltificación Los salmónidos naturalmente esmoltifican en primavera, pero en condiciones de cultivo, los productores llevan a los peces a realizar este proceso de enero a diciembre, de hecho algunas empresas producen smolt todos los meses. Para Pedro Figueroa, la ventana de esmoltificación es aquel periodo de tiempo desde que comienza a incrementarse la actividad enzimática hasta aproximadamente . 35 días (a 10 °C; 350 UTAs). Es en ese período de tiempo que se observa el peak de Na+K+ATPasa y dentro del cual los peces están aptos para ingresar al mar. “Es un lapso de tiempo en el cual tenemos una actividad enzimática que nos da, de alguna forma, una garantía de que los peces van a entrar al mar y no van a tener un grado de estrés osmótico y que eso tenga como consecuencia, por ejemplo, problemas de desadaptados” expresó. A su vez, según Hugo Cajas, se puede esmoltificar en cualquier época del año, porque la esmoltificación tiene que ver con el control de la temperatura del agua y de la luz (fotoperiodo). “Si uno tiene control de la temperatura y la luz, puede esmoltificar independiente de la temporada”, agregó. Para Cristian Delgado, la temperatura del agua es uno de los factores claves.”Nosotros esmoltificamos hasta 15 °C, con temperaturas superiores a ésta, no hemos tenido buenos resultados”. En Ventisqueros hemos tenido muy buena experiencia en el pasado, con SuperSmolt, especialmente en condiciones anormales, como de turbia, sobre todo con problemas de hongos con lo cual disminuye considerablemente la mortalidad de los smolts, aseveró Soto. Como se mencionó anteriormente, esta ventana está bien limitada por los procesos internos de los peces y las señales que perciben desde el ambiente. Para Camanchaca, uno de los grandes problemas en esta etapa, tiene que ver con que el pez se hace más susceptible al ingreso de patógenos, por ejemplo hongos, incluso baja su tasa de consumo de alimento. El pez baja su barrera de protección producto que está en un proceso de cambio importante. Para Cristian Delgado, el trabajar en pisciculturas con temperaturas muy altas puede causar problemas en la esmoltificación, relacionados principalmente con la sincronización de los peces, “porque pareciera que estos no entienden las señales, explicó, añadiendo que “esto ocurría cuando hacíamos smolts en los lagos, generalmente desde septiembre a enero (smolt de primavera) no había ningún problema, sin embargo en smolt de otoño, se notabas que en las jaulas habían peces muy plateados y que a otros les faltaba o se habían pasado de la ventana”. Pedro Figueroa, estima que la desincronización de la esmoltificación en los peces puede estar asociado con problemas de fotoperiodo y con los regímenes térmicos que se utilizan en pisciculturas, ya que las diferencias térmicas y de salinidad entre la piscicultura y el mar son importantes.”Nosotros tratamos de apuntar a eso, le damos harto énfasis a tratar de preparar los peces para su traslado, con un nivel de salinidad tipo estuario, una cantidad de luz más cercana a la natural y tratando de disminuir el gradiente térmico entre la piscicultura y el mar. Ahora, probablemente esto lo puedes hacer en una piscicultura de recirculación pero, cuando ya estás hablando de flujo abierto, no tienes tanta flexibilidad para darte esos gustitos”, argumentó.
Metodología para determinar la calidad de smolt Previo al traslado de los peces a agua de mar se realiza una serie de evaluaciones y mediciones químicas y anatómicas de los smolts, con el objetivo de determinar las condiciones fisiológicas adecuadas para que los peces sean trasladados al mar. Generalmente, el rendimiento osmorregulatorio de los peces es evaluado a través de la medición de la actividad de Na+K+ATPasa. Específicamente, esta herramienta es utilizada para evaluar la capacidad de los peces para mantener el equilibrio entre los iones Na+ y K+ celular, lo que se traduce en la capacidad de regular el balance de agua y sal bajo condiciones de salinidad elevada. Todas las empresas consultadas usan como indicador indirecto de la eficiencia osmorregulatoria la actividad de Na+K+ATPasa en las branquias de los smolts. Sin embargo, según Hugo Cajas, este indicador no es un muy buena herramienta en el caso de la trucha, no se correlaciona tan bien con los resultados en el mar con la Na+ K+ ATPasa, por lo que han tenido que recurrir a la inmunohistoquímica, la cual es una herramienta nueva que se está usando de forma complementaria. Para el Jefe Técnico de Europharma, Mauro Álvarez, la osmorregulación o la habilidad para tolerar el cambio de salinidad en el agua de mar no se condice muchas veces con las características externas de los peces. Durante muchos años, realizábamos evaluación de los aspectos externos de los peces (bordes de aleta, manchas parr, etc.) pero nos dimos cuenta de que no era suficiente para definir un traslado a mar por los resultados variables de desadaptados que se obtenían. El seguimiento de la actividad de la enzima Na+ K+ ATPasa branquial permite definir y proyectar eficazmente en que estadio de la ventana de esmoltificación se encuentran los peces. “Si bien la determinación de los niveles de esta enzima sirven como un indicador indirecto de la de la eficiencia osmorregulatoria, es recomendable realizar una estrategia integral para determinar si los peces están en condiciones óptimas para ser trasladados al mar y esto se logra complementando esta técnica con evaluaciones de variables morfológicas y anatómicas”, aseguró Álvarez. Los signos externos de los peces esmoltificados son fáciles de observar, comentó Cristian Delgado. “Poseen un nuevo color que se ajusta con los cambios en el comportamiento de bentónico a pelágico; color azul/negro en el dorso, plateado en los costados y blanco en el vientre. Tiene una forma más alargada y delgada respecto de la fase parr; y su factor de condición (K) se va reduciendo. Es importante considerar que existen cambios fisiológicos que no ocurren al mismo tiempo ni en el mismo orden”, describió. Las técnicas moleculares e inmunohistoquímicas para cuantificar la expresión de diferentes proteínas han experimentado un alto desarrollo en la última década y, dentro de este desarrollo existen procedimientos óptimos de fijación de la proteína como para la estabilización del ácido ribonucleico (ARNm) celular, los cuales son utilizados rutinariamente para cuantificar la expresión de proteínas. Este método se basa en una moderna tecnología que revela la cantidad y eficacia de la enzima que impulsa la sal en las células cloruros. De este modo, la capacidad de los peces para deshacerse de las sales está directamente relacionada con la cantidad y eficacia de la enzima Na+K+ATPasa, por lo que el método entrega información con alto grado de precisión. Las fortalezas de este método radican, principalmente, en su poca sensibilidad al estrés, la aplicación sin necesidad de un grupo de peces separado del manejo habitual y su precisión. Esto permite comparar peces de diferentes estanques y seleccionar los más aptos para transferirlos al mar. Existe consenso en la industria que un smolt de calidad debe cumplir con dos requisitos complementarios, en primer lugar, el smolt que ingresa al mar debe estar en un punto exacto de la ventana de esmoltificación, donde ciertas características fisiológicas, productivas e historial sanitario de los peces son cruciales; en segundo lugar, que una vez que los peces ingresan al mar, tienen que presentar un buen rendimiento productivo, asociado a resistencia a enfermedades, crecimiento y consumo de alimento adecuado y baja mortalidad. Si bien, los entrevistados coinciden en la importancia de un índice de calidad de smolt al interior de la empresa, es poco probable que se logre estandarizar a la producción de smolt a nivel de barrio o de industria, debido principalmente a los diferentes tipos de cultivo, y la valorización de los distintos indicadores con que cada empresa evalúa su calidad.