Anuncio

Tecnología acelerará el desarrollo de ingredientes chilenos para la alimentación de salmones

Investigadoras INIA, las Doctoras Claudia Osorio (izq.) e Iris Lobos (der.).

“El objetivo no es reemplazar completamente los ingredientes importados, sino construir una matriz de abastecimiento más diversificada, resiliente y alineada con los desafíos”, señalaron desde el INIA.

Published

La espectroscopía de reflectancia en el infrarrojo cercano – NIRS - permite analizar en segundos la composición nutricional de materias primas agrícolas, facilitando la selección de cultivos con potencial para la acuicultura. Investigadores de INIA destacan que esta herramienta podría contribuir al desarrollo de ingredientes agrícolas nacionales, reduciendo la dependencia de insumos importados y fortaleciendo la sostenibilidad de la salmonicultura chilena.

El uso de materias primas importadas como base para la alimentación acuícola implica dependencia de cadenas logísticas internacionales, mayores emisiones asociadas al transporte y una menor trazabilidad de los ingredientes, lo que aumenta la huella de carbono final de los productos acuícolas. En un mercado cada vez más exigente de productos con menor impacto ambiental, la búsqueda de dietas más sostenibles y resilientes se ha transformado en uno de los principales desafíos para la salmonicultura mundial.

Así, en Chile, donde gran parte de las materias primas utilizadas en alimentación acuícola provienen de mercados internacionales, la posibilidad de desarrollar ingredientes nacionales ha comenzado a ganar interés tanto en el sector productivo como en el ámbito científico. En este contexto, investigadores del Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA) destacaron el potencial de la tecnología NIRS para acelerar la evaluación de materias primas destinadas a la alimentación animal y acuícola.

NIRS vs. Análisis bioquímicos

Según explica la investigadora de INIA Remehue, Dra. Iris Lobos, la principal ventaja de esta tecnología es su rapidez y carácter no destructivo. A diferencia de los análisis químicos convencionales, que requieren múltiples procedimientos de laboratorio y uso de reactivos, el sistema permite obtener información sobre diversos parámetros nutricionales en cuestión de minutos a partir de una única medición. “Una vez que al NIRS se le enseña a medir proteína, humedad, grasa o cenizas, con una sola medición es posible obtener todos esos resultados. Eso permite reducir tiempos, costos y generación de residuos”, explicó la especialista.

La tecnología se basa en modelos de calibración desarrollados a partir de datos químicos reales, por lo que la calidad de esos modelos es uno de los aspectos más relevantes para garantizar resultados confiables, ya que deben representar adecuadamente las condiciones productivas y materias primas de cada región. Para la industria de alimentos, esto abre la posibilidad de monitorear rápidamente la variabilidad nutricional de los ingredientes utilizados en las formulaciones, permitiendo tomar decisiones prácticamente en tiempo real. Así, “NIRS permite transformar el análisis desde una lógica reactiva a una más preventiva, donde la información está disponible para apoyar decisiones en tiempo real o casi real", señaló la investigadora.

Ingredientes vegetales con potencial acuícola

La investigadora de INIA, Dra. Claudia Osorio, señala que Chile posee condiciones favorables para desarrollar ingredientes vegetales destinados a la alimentación de salmones, especialmente en la macrozona sur, donde conviven actividades agrícolas y acuícolas.

Entre las especies con mayor potencial menciona al lupino blanco, lupino australiano, arveja, haba y canola, cultivos que podrían transformarse en fuentes locales de proteínas y aceites para la formulación de dietas acuícolas. “Existe una demanda creciente de ingredientes con menor huella de carbono y menor dependencia logística, aspectos que favorecen el desarrollo de cadenas de abastecimiento locales”, afirma Osorio.

No obstante, para transformarse en alternativas competitivas frente a materias primas consolidadas, estos ingredientes deben cumplir con ciertos criterios nutricionales, tecnológicos y económicos que respaldan su potencial incorporación a la industria acuícola, tales como “alto contenido proteico y adecuada digestibilidad, perfil balanceado de aminoácidos esenciales, especialmente lisina, metionina y treonina, bajo contenido de factores antinutricionales y un contenido adecuado de lípidos y composición favorable de ácidos grasos”, indicó la Dra. Osorio, agregando, además, que estas especies poseen alta adaptabilidad para la zona sur, y/o cuentan ya con industria e infraestructura presente en la zona.

“Sin embargo, la calidad nutricional por sí sola no es suficiente. La industria requiere además homogeneidad entre lotes, estabilidad de suministro durante todo el año, trazabilidad, escalabilidad productiva y competitividad económica frente a ingredientes importados”, indica la especialista.

Una herramienta para acelerar la innovación

Las expertas concuerdan en que una de las principales ventajas de esta tecnología es que permite analizar miles de muestras por temporada una vez desarrolladas las calibraciones correspondientes, estimando rápidamente parámetros como proteína, aceite, fibra y humedad.

Osorio destaca que esta capacidad resulta especialmente útil en programas de mejoramiento genético y selección de materias primas, donde la evaluación convencional puede transformarse en un cuello de botella debido a los costos y tiempos asociados a los análisis de laboratorio.

Además de la composición nutricional, la tecnología también ha sido utilizada internacionalmente para detectar fraudes alimentarios, identificar microorganismos, monitorear residuos y evaluar características de calidad en distintos productos agroalimentarios. "También sirve para presencia y ausencia de antibióticos, microorganismos o residuos. No siempre es necesario saber cuánto hay; a veces basta con saber si está o no está presente”, apunta la Dra. Lobos.

Sin embargo, Lobos advierte que el éxito de la tecnología no depende únicamente del equipamiento. "La palabra clave es representatividad. Una calibración debe construirse con muestras que reflejen adecuadamente la variabilidad real de la matriz que queremos analizar", expone, enfatizando que las calibraciones desarrolladas para otros países no siempre representan adecuadamente la realidad productiva chilena.

Agricultura y acuicultura más integradas

El uso de NIRS podría favorecer una mayor integración entre agricultura y acuicultura en Chile, especialmente en las regiones del sur del país. “El objetivo no es reemplazar completamente los ingredientes importados, sino construir una matriz de abastecimiento más diversificada, resiliente y alineada con los desafíos”, subraya la Dra. Osorio.

Osorio proyecta que la alimentación de los salmones será cada vez más diversa durante la próxima década, incorporando nuevas fuentes de proteínas y materias primas de origen local. “Es muy probable que observemos dietas formuladas con una combinación de proteínas vegetales de alta calidad, concentrados proteicos obtenidos localmente y adición de ingredientes derivados de fermentación, microalgas y subproductos valorizados de distintas cadenas agroalimentarias”, sostuvo. A su juicio, esta diversificación permitirá construir sistemas de alimentación más resilientes y menos dependientes de insumos provenientes de mercados externos.

Para ello será necesario avanzar en investigación aplicada, desarrollo de variedades adaptadas a los requerimientos nutricionales de los salmones, inversión en procesamiento de ingredientes y mecanismos de abastecimiento de largo plazo entre productores agrícolas e industria acuícola.

En conclusión, el director de INIA Remehue, Nicolás Pizarro añade: "En INIA Remehue, a través de nuestro Centro de Análisis Agroalimentarios y Medioambientales (CEAMA), hemos comprobado el valor de estas tecnologías para entregar resultados en plazos más acotados, contribuyendo a mejorar la eficiencia productiva, la gestión de la calidad y la sostenibilidad de los sistemas productivos. En un escenario donde los mercados exigen cada vez más competitividad, trazabilidad y capacidad de adaptación, herramientas como NIRS permiten transformar datos en decisiones oportunas, fortaleciendo la innovación y el desarrollo de sectores clave para el país, como la agricultura y la acuicultura".