“La industria ya no puede mirar las estructuras de contención de peces como piezas aisladas”
El CEO de Badinotti, Christian Torres, afirma que las estructuras de contención dejarán de ser vistas como activos pasivos y comenzarán a transformarse en activos inteligentes.
En medio de los cambios para fortalecer sus operaciones, Christian Torres, CEO de Badinotti Group, asumió directamente la conducción de Badinotti Chile, con el apoyo del equipo local y corporativo correspondiente.
Así las cosas, en entrevista con Salmonexpert, Torres da a conocer los planes de la empresa para la salmonicultura chilena.
Badinotti Chile está iniciando una nueva etapa. ¿Cuál es el cambio principal que quieren transmitir al mercado?
Durante años la salmonicultura en Chile ha construido su desarrollo incorporando de forma separada los distintos productos y servicios relacionados con las estructuras de contención: redes, fondeos, balsas, ingeniería, impregnación, limpieza de redes, mantención etc. Ese modelo ha funcionado de buena forma hasta hoy.
Sin embargo, los desafíos que enfrentamos hacia adelante son muy distintos. Chile tiene una oportunidad extraordinaria de consolidarse como líder mundial en la industria del salmón durante las próximas décadas, pero ese crecimiento exige mayores estándares de seguridad, trazabilidad y confiabilidad.
Esto es debido a que cuando una estructura de contención falla, no se ve afectado solamente el activo o la empresa. Se pone en riesgo la confianza en toda la industria y con ello su capacidad de crecimiento futuro.
Por eso creemos que la conversación debe evolucionar. La industria ya no puede mirar las estructuras de contención de peces como piezas aisladas. Necesita integrar esas capacidades y gestionar su desempeño durante todo su ciclo de vida. Esa es la transformación que estamos impulsando en Badinotti.
Somos una compañía especializada en estructuras de contención en agua, con capacidades que abarcan fabricación de redes, fondeos, ingeniería y servicios de mantención de las estructuras entre otros. Pero nuestra visión va más allá de integrar productos y servicios: queremos ayudar a nuestros clientes a anticipar riesgos, tomar mejores decisiones y maximizar el desempeño de estos activos críticos.
Creemos que la próxima etapa de la salmonicultura estará definida precisamente por esa capacidad: integrar productos, servicios, ingeniería e información para operar con mayor seguridad, confiabilidad y control.
¿Qué significa en la práctica gestionar mejor una estructura de contención?
Significa dejar de mirar piezas aisladas y empezar a mirar el sistema completo. Nuestros clientes no buscan o compran una red o un fondeo por sí solos. Lo que realmente buscan es proteger su biomasa, reducir la incertidumbre asociada a eventuales escapes, anticipar riesgos y asegurar que sus operaciones funcionen de manera confiable.
La red, la ingeniería, las balsas, el fondeo, la protección contra depredadores, la impregnación, la inspección, la mantención y la trazabilidad son partes esenciales de la solución, pero ninguna garantiza por sí sola el desempeño de una estructura de contención.
Es por esto que creemos que la seguridad no ocurre por casualidad. Se diseña a través de ingeniería y simulaciones; se monitorea mediante sistemas de trazabilidad y tecnología; se mantiene con servicios certificados y confiables; y se mejora continuamente a partir de la información real de desempeño.
Cuando uno entiende eso, deja de pensar en productos aislados y comienza a pensar en cómo lograr que una estructura opere mejor, con mayor seguridad y durante toda su vida útil. Ahí es donde Badinotti tiene una diferencia muy relevante: contamos con una combinación de capacidades que es muy difícil encontrar en la industria.
Podemos partir desde la ingeniería de un centro de cultivo, integrando el diseño de redes, jaulas y fondeos; participar en la instalación y puesta en operación del centro; fabricar sus componentes críticos, como redes y jaulas; y luego prestar servicios de mantención para redes, jaulas y el sistemas de fondeo.
Pero lo más importante es que ese ciclo no termina ahí. Al registrar información sobre el desempeño de esas estructuras, podemos retroalimentar futuros diseños y decisiones técnicas, generando una mejora continua que conecta ingeniería, fabricación, operación, mantención y datos.
Esa mirada de ciclo completo es muy importante. No se trata sólo de tener productos y servicios bajo una misma compañía. Se trata de conocer cómo interactúan los distintos elementos de la estructura y cómo una decisión en ingeniería, materiales, instalación, mantención o trazabilidad puede afectar el desempeño final.
En una industria donde muchos actores tienen conocimiento profundo de un producto o servicio específico, Badinotti busca aportar una visión integrada del sistema sin perder la expertiz en cada uno de los componentes. Creemos que esa capacidad de conectar ingeniería, productos, servicios, datos y experiencia operacional será cada vez más valiosa para nuestros clientes. Ese es el espacio donde creemos que podemos aportar más valor.
¿Por qué creen que esta visión es relevante para la salmonicultura chilena?
Porque la próxima etapa de crecimiento de la salmonicultura chilena no dependerá únicamente de producir más, sino de producir mejor. Eso significa operar con más control, con mejor información, con mayor capacidad de anticipar riesgos y con estructuras capaces de acompañar ese crecimiento sin poner en riesgo la credibilidad de la industria.
Chile tiene una oportunidad única para consolidar su liderazgo mundial en la industria del salmón. Pero ese liderazgo no se construirá únicamente con más producción, sino con mejores estándares. Creemos que si la industria avanza en esa dirección tendrá un crecimiento más sostenible durante los próximos años. Los países productores que conviertan la seguridad, la información y la prevención en ventajas operacionales de sus estructuras estarán mejor preparadas para crecer de manera segura, confiable y competitiva.
Si esa es la visión, ¿qué está haciendo Badinotti para convertirla en realidad?
Estamos invirtiendo de manera decidida y probablemente impulsando una de las transformaciones más relevantes de nuestra historia reciente. Estamos incorporando nuevos telares de última generación en nuestras fábricas de redes en Chile, Perú y Slovakia. En Chile, específicamente, este año hemos incorporado dos nuevos telares de alta precisión y automatización que elevarán significativamente los estándares productivos de la industria.
También estamos fortaleciendo nuestras capacidades de ingeniería y asesoría técnica, estamos ampliando nuestro portafolio con nuevas soluciones como Defender y UH Raschel para protección contra depredadores, e incorporando tecnología de última generación para su fabricación. A eso se suma una nueva tecnología de impregnación y el desarrollo de herramientas de trazabilidad y monitoreo que lanzaremos en los próximos meses bajo el concepto Badinotti One.
Pero esta transformación no es solo tecnológica. También implica alinear nuestra organización con esta nueva visión. Probablemente ese sea uno de los desafíos más importantes: cambiar internamente la forma en que entendemos nuestro negocio para poder transmitirlo de manera concreta a nuestros clientes.
A nivel internacional también hemos dado pasos relevantes. La adquisición de PNP hace un par de años en Estados Unidos, nos permitió entrar en proyectos innovadores de estructuras de contención en agua, incluyendo soluciones vinculadas a la conservación de ballenas, sistemas que facilitan el retorno de salmones a sus fuentes de origen y otros desarrollos altamente innovadores. Además, hemos fortalecido nuestra estructura de servicios en EMEA mediante inversiones en Cartagena, España, y Larache, Marruecos.
Pero lo importante no son los proyectos individuales. Lo importante es que todos responden a una misma idea: entregar mejores estructuras de contención y servicios relacionados y a su vez, mejorar la capacidad de poder gestionar el performance de estas.
¿Cómo visualizan las estructuras de contención del futuro?
Creo que veremos más cambios en los próximos cinco años que en las últimas décadas. Las estructuras de contención dejarán de ser vistas como activos pasivos y comenzarán a transformarse en activos inteligentes, conectados y capaces de generar información de valor para la operación.
No sólo deberán cumplir una función física. También deberán aportar información útil para anticipar riesgos, optimizar mantenciones, extender su vida útil y mejorar las decisiones futuras. En ese contexto, la ingeniería, los datos y la capacidad de interpretar esa información tendrán tanta importancia como los materiales utilizados para construirlas.
Las empresas que cuenten con más experiencia, más información acumulada y estándares técnicos mejor probados estarán en mejores condiciones de liderar esa evolución. Así como hoy nadie imagina producir salmón sin sistemas de información y monitoreo, creemos que en el futuro será difícil imaginar una estructura de contención gestionada sin trazabilidad, monitoreo y análisis predictivo.
Por eso estamos desarrollando Badinotti One con herramientas como Net Tracker y Project Tracker. Nuestra convicción es que el futuro pertenecerá a quienes logren transformar datos operacionales en soluciones operacionales.