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Chile será principal motor de crecimiento para el salmón mundial: anticipan fusiones y adquisiciones

La industria salmonicultora chilena, para RaboFinance, alcanzó una etapa madura, con mayor disciplina operativa, mejor desempeño biológico y una creciente diversificación.

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Para RaboResearch, mediante un informe elaborado por el analista Gorjan Nikolik al cual tuvo acceso Salmonexpert, hoy la industria chilena del salmón se muestra más disciplinada. La mortalidad del salmón del Atlántico ha disminuido, los pesos de cosecha están aumentando y la inversión en mejores smolts, genética, vacunas y tecnología de cultivo ha fortalecido la posición de costos de Chile. La pregunta clave, afirman, ya no es si Chile puede crecer, sino si puede lograr que ese crecimiento sea biológicamente sostenible.

Sin embargo Chile, de acuerdo con e reporte, no está volviendo a la expansión descontrolada del pasado. La oportunidad ahora es más valiosa: construir una industria salmonicultora más estable, profesional y atractiva para la inversión, impulsada por una mejor biología, una diversificación más inteligente y regulaciones más claras. Parte de esa diversificación incluye el salmón coho, que añade una segunda historia de crecimiento, cada vez más importante.

Además, la política podría impulsar aún más el sector salmón en el país. Se espera que un Gobierno más favorable a la industria reduzca la burocracia, agilice los permisos y desbloquee las concesiones y reubicaciones estancadas de centros. “Si se implementan con sensatez, estas reformas podrían reducir los costos de producción y respaldar un crecimiento más constante de la oferta en un momento en que otras regiones productoras de salmón enfrentan mayores restricciones biológicas, ambientales y fiscales”.

De este modo, esta perspectiva más favorable es especialmente relevante en un contexto global donde el crecimiento de la oferta en otros lugares sigue limitado. En Noruega, el mayor productor del sector, los desafíos biológicos, en particular los piojos de mar, continúan restringiendo la expansión. Estas limitaciones se ven reforzadas por estrictas regulaciones ambientales y una alta tasa impositiva efectiva —aproximadamente del 47% en la etapa marina— que reduce el capital disponible para la reinversión.

En este contexto, RaboFinance indica que Chile se encuentra muy bien posicionado para convertirse en el principal motor del crecimiento de la oferta mundial de salmón en los próximos tres a cinco años, siempre y cuando el sector aproveche los beneficios potenciales de las reformas regulatorias y mantenga los estándares biológicos y ambientales.

Gorjan Nikolik, analista Seafood del grupo Rabobank.

“Una consecuencia secundaria es el potencial para una mayor inversión y consolidación. Una mayor rentabilidad y perspectivas de crecimiento más claras podrían atraer capital tanto nacional como internacional. Si bien es incierto, existe margen para una mayor consolidación entre los productores de salmón chilenos, donde las sinergias aún no se han explotado por completo en comparación con regiones más maduras. Dicha consolidación podría mejorar la eficiencia, reducir costos y respaldar una mayor expansión de la oferta”, detalla Nikolik.

Por lo tanto, la perspectiva para la industria salmonicultora chilena es positiva, pero no está exenta de condiciones. En el lado positivo, el desempeño biológico está mejorando y el salmón coho se está consolidando como una especie comercial y estratégicamente importante. Si las reformas regulatorias logran aliviar los obstáculos administrativos sin menoscabar los estándares ambientales y sanitarios, Chile podría alcanzar un crecimiento moderado de la producción junto con una mayor eficiencia del capital.

No obstante, persisten riesgos significativos. Estados Unidos, consistentemente el mayor mercado de la industria y un impulsor clave de la demanda, está expuesto a posibles cambios arancelarios. Japón, si bien es estable y valioso, no es inmune a las fluctuaciones cíclicas de la demanda, particularmente en el segmento del salmón coho, expone el informe.

Mientras tanto, Latinoamérica y China ofrecen un potencial de crecimiento sustancial, pero requieren un desarrollo de mercado e inversión continuos. Los riesgos ambientales también persisten. El sur de Chile sigue siendo vulnerable a perturbaciones relacionadas con el clima, incluyendo episodios de bajo oxígeno y proliferación de algas nocivas. La posible aparición de un fenómeno de El Niño a finales de 2026 añade una capa adicional de incertidumbre.

En este contexto, se puede entender que la industria salmonicultora chilena ha superado su fase más volátil, pero aún no ha entrado en un nuevo período de expansión inequívoca. En cambio, ha alcanzado una etapa más madura, caracterizada por una mayor disciplina operativa, un mejor desempeño biológico y una creciente diversificación, señala el reporte.

“Si estos elementos se mantienen y se complementan con un marco regulatorio estable, Chile podría finalmente convertir una industria históricamente cíclica en un pilar más predecible y estratégicamente importante de su economía exportadora”, recalcan desde RaboFinance.