Guerra comercial: el salmón chileno seguirá recibiendo un trato más favorable que el noruego
El analista de DNB Bank, Dag Sletmo, señaló que los salmonicultores noruegos desvían sus exportaciones de Estados Unidos a Asia, lo que beneficia a la industria chilena.
En línea con lo que se esperaba mundialmente, el Tribunal de Comercio Internacional de Estados Unidos bloqueó la imposición de un arancel global del 10% a la mayoría de las importaciones, al considerar que el Presidente Donald Trump invocó “de forma incorrecta” una ley comercial de hace décadas para aplicar estos gravámenes.
Así, el tribunal determinó que Trump utilizó de manera indebida una legislación comercial que es antigua al imponer los aranceles el pasado febrero, poco después de que otro paquete de medidas similares fuera anulado por el Tribunal Supremo de manera enfática.
Frente a esta decisión, el analista de DNB Bank, Dag Sletmo, indicó a Salmonexpert que “no creo que este fallo sea muy importante para la industria del salmón. Es interesante desde el punto de vista legal, pero su impacto económico debería ser limitado. Sólo afecta a unos pocos demandantes y la administración Trump ya lo ha apelado”.
Además, apuntó, los aranceles actuales tienen una vigencia limitada: expiran el 24 de julio a menos que el Congreso los prorrogue. Por lo tanto, “la gran incógnita sigue siendo qué sucederá a finales de julio. Para la industria del salmón chileno, existen dos cuestiones clave. La primera es cuáles serán los aranceles para el salmón chileno en comparación con el salmón de otros países, especialmente Noruega”.
Hasta ahora, durante la "guerra comercial", según Sletmo, “parece que Chile recibe un trato más favorable que Noruega, y creo que es probable que siga siendo así en el futuro. Los productores de salmón noruegos parecen compartir esta opinión; vemos cómo están desviando sus exportaciones de Estados Unidos hacia Asia, ya que perciben un alto riesgo político en el comercio en Estados Unidos. Esto sería positivo para la industria chilena”.
La otra cuestión clave, manifestó el analista de DNB Bank, es cuánto más caro será el salmón para el consumidor estadounidense debido a los aranceles. Los estudios económicos hasta ahora demuestran que la mayoría de los aranceles terminan siendo pagados por el consumidor, no por el productor (aunque pueden existir demoras en ello). “Un producto más caro reduce la demanda, lo cual es negativo. Sin embargo, a menos que los aranceles sean muy elevados, el impacto debería ser limitado”.
Cabe recordar que de acuerdo con el máximo tribunal, ese cuerpo legal no autorizaba al Presidente Trump a imponer aranceles, lo que luego desató una serie de demandas de compañías tales como Mowi exigiendo devolución de las tarifas cobradas por productos al llegar a Estados Unidos.