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Inflación redefine consumo seafood en Estados Unidos: más personas prefieren comer en casa

Imagen: Webinar MSD Animal Health.

La analista Anne-Marie Roerink afirmó que los consumidores estadounidenses están recalibrando cómo distribuyen sus dólares entre restaurantes, supermercados y distintas proteínas como el salmón.

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El comportamiento de los productos del mar en el retail estadounidense, las presiones inflacionarias y los cambios en los hábitos de compra marcaron el webinar “Rendimiento de los productos del mar en el comercio minorista estadounidense, primer trimestre de 2026”, organizado por MSD Animal Health y presentado por Anne-Marie Roerink, presidenta de 210 Analytics. Durante la exposición, la analista revisó el desempeño de las categorías fresco, congelado y alimentos no perecibles, abordando además las proyecciones de consumo para los próximos meses y el impacto que están teniendo factores económicos y demográficos sobre el mercado seafood en Estados Unidos.

“El sentimiento del consumidor ha sido una verdadera montaña rusa desde marzo de 2020”, advirtió Anne-Marie Roerink, presidenta de 210 Analytics, al analizar el complejo escenario que enfrentó el retail estadounidense durante el primer trimestre de 2026. Según explicó la especialista, la inflación persistente y la incertidumbre geopolítica redujeron significativamente el optimismo de los hogares, llevando el índice de confianza desde cerca de 70 puntos en enero de 2025 hasta aproximadamente 50 puntos durante los primeros meses de este año. A juicio de la ejecutiva, este fenómeno ha obligado a los consumidores a redistribuir sus presupuestos alimentarios y priorizar con mayor cautela sus compras de proteínas.

Asimismo, Roerink indicó que el incremento sostenido en los precios de alimentos y restaurantes ha generado un entorno “mucho más centrado en el hogar”, donde las familias buscan ahorrar preparando más comidas en casa. Así, detalló que, comparados con 2019, los alimentos y bebidas vendidos en retail son actualmente cerca de un 40% más caros, mientras que los restaurantes presentan incrementos similares debido a mayores costos laborales, productivos y asociados al delivery. “Los consumidores están recalibrando cómo distribuyen sus dólares entre restaurantes, supermercados y distintas proteínas”, sostuvo durante la presentación.

Desde el tercer trimestre de 2025, los productos del mar comenzaron a experimentar presiones inflacionarias mucho más visibles dentro del retail estadounidense. Durante el primer trimestre de 2026, el precio promedio por unidad en seafood fresco aumentó cerca de un 4%, ubicándose además entre 4% y 5% sobre los niveles observados hace tres años. “Seafood ya no es una categoría ajena a la inflación, aunque sigue alineada con su principal competidor: las carnes”, comentó Anne-Marie Roerink, agregando que el salmón actualmente bordea los US$12 por libra tras permanecer durante largo tiempo entre US$10 y US$11.

“Los consumidores están comparando precios no sólo entre carnes y productos del mar, sino también entre distintas especies”, explicó la presidenta de 210 Analytics al referirse a los cambios de comportamiento observados durante los últimos meses. Mientras algunas especies, como la langosta fresca, registraron caídas cercanas al 15%, productos como camarón y bacalao mostraron incrementos de hasta 9% y 15%, respectivamente. De acuerdo con la analista, estas variaciones están provocando movimientos permanentes de gasto entre categorías y especies, a medida que los hogares buscan mantener sus presupuestos bajo control.

Otro de los fenómenos destacados durante el webinar fue el fuerte aumento de precios en camarón congelado, cuyos valores subieron 17% respecto del primer trimestre de 2025. A juicio de Roerink, este escenario ha obligado a los consumidores a planificar sus compras con mucho mayor detalle. “Desde la perspectiva del consumidor, esto implica un esfuerzo mucho mayor para mantener sus gastos dentro del presupuesto”, afirmó la ejecutiva, añadiendo que la inflación continúa afectando especialmente a categorías congeladas y alimentos secos, donde el volumen de ventas muestra señales de debilitamiento.

La analista también puso énfasis en el comportamiento del mercado de proteínas en general, destacando que, pese al alza de precios, los consumidores continúan priorizando productos que consideran valiosos o aspiracionales. Durante el primer trimestre, el vacuno aumentó 6,1% interanual y 21% respecto de hace tres años, aunque igualmente registró un crecimiento de 3,2% en volumen. Para Anne-Marie Roerink, esta situación demuestra que los hogares siguen dispuestos a pagar más por proteínas asociadas a calidad, sabor, salud y experiencia de consumo, un escenario que también favorece al salmón dentro del retail estadounidense.

Durante el primer trimestre de 2026 en el retail estadounidense las ventas de salmón congelado alcanzaron los US$324 millones, reflejando uno de los desempeños más positivos dentro de la categoría seafood. De acuerdo con Anne-Marie Roerink, el producto creció 14% en dólares y 7% en volumen respecto del mismo período del año anterior. “Siguen existiendo múltiples historias de éxito dentro del segmento congelado”, sostuvo la analista, destacando además que el salmón refrigerado superó los US$1.000 millones en ventas durante los primeros tres meses del año. En medio de un consumidor más cauteloso y sensible al precio, el salmón logró posicionarse como una de las proteínas premium más resilientes del mercado estadounidense.

En paralelo, la especialista explicó que el calendario de Semana Santa y Cuaresma volvió particularmente volátil el comportamiento de las ventas durante el primer trimestre. Mientras en 2024 Pascua cayó el 31 de marzo, en 2025 se celebró el 20 de abril y este año volvió a adelantarse dos semanas. “Constantemente enfrentamos semanas impactadas por Cuaresma versus semanas de demanda habitual”, comentó Roerink, precisando que este desfase generó fuertes oscilaciones semanales tanto en seafood fresco como congelado dentro de las principales cadenas de retail estadounidense.

En el segmento de productos del mar no perecibles, el webinar destacó el fuerte crecimiento de alimentos enlatados y envasados, impulsado en gran medida por los eventos climáticos extremos registrados durante enero y febrero en Estados Unidos. Anne-Marie Roerink indicó que las sardinas en conserva se transformaron en el segundo producto más importante de la categoría, superando incluso al salmón enlatado. “La tendencia iniciada en TikTok sigue beneficiando enormemente a los productos shelf-stable”, afirmó la ejecutiva.

Nuevos hábitos 

“El 85% de los consumidores busca recetas para preparar en casa comidas similares a las que consumirían en restaurantes”, señaló Anne-Marie al abordar los cambios estructurales que están experimentando los hogares estadounidenses. Cada vez más personas privilegian preparaciones rápidas y funcionales, impulsando el consumo de productos del mar listos para cocinar o asociados a conveniencia. La especialista agregó que muchas familias hoy preparan comidas en menos de 15 minutos y que las freidoras de aire están jugando un rol clave en el crecimiento de categorías como palitos de pescado, salmón y comidas deli.

El webinar también abordó el creciente peso de las generaciones jóvenes dentro del consumo seafood. La presidenta de 210 Analytics explicó que Millennials y Generación Z están impulsando buena parte del crecimiento de categorías como sushi y productos deli. “La Generación Z tiene más del doble de probabilidades de comprar sushi respecto de su peso poblacional”, afirmó Roerink, detallando además que estas generaciones privilegian atributos asociados a rapidez, sustentabilidad, transparencia y conveniencia por sobre los patrones tradicionales de compra observados en generaciones anteriores.

“Existe una gran oportunidad para reforzar mensajes asociados a salud, omega 3, proteína magra y bienestar”, aseguró Anne-Marie al referirse a las tendencias alimentarias que actualmente predominan en Estados Unidos. Según explicó, dietas altas en proteínas, clean eating y planes compatibles con medicamentos GLP-1 continúan expandiéndose entre los consumidores estadounidenses. “Cerca del 13% de la población sigue actualmente una dieta alineada con GLP-1, priorizando alimentos ricos en nutrientes, altos en proteína y relativamente bajos en grasa”, comentó la ejecutiva.

A su juicio, el mercado seafood enfrenta una transformación mucho más profunda que un simple ajuste inflacionario, marcada por consumidores que priorizan conveniencia, salud, sustentabilidad y experiencias de consumo adaptadas a estilos de vida cada vez más dinámicos.