“Chile es como un Fórmula 1”: Fjord Maritime apuesta a largo plazo por la salmonicultura
“La salmonicultura chilena dejó de competir sólo por producir más peces; hoy compite por producir los mismos peces con menos energía, menos combustible y mayor eficiencia”, sostienen desde Fjord Maritime.
Chile está entrando en una nueva etapa de gestión energética, donde medir el consumo, reducir combustible e incorporar soluciones híbridas se ha convertido en una prioridad operacional. Fjord Maritime quiere ser parte de esa transformación, ampliando su presencia local mediante nuevas alianzas, expansión operacional y una oferta tecnológica cada vez más integrada.
“La salmonicultura chilena dejó de competir sólo por producir más peces; hoy compite por producir los mismos peces con menos energía, menos combustible y mayor eficiencia operacional”, manifestó Steve Burns, Managing Director LATAM de Fjord Maritime. Ese cambio explica por qué la compañía decidió fortalecer su presencia en el país mediante nuevas alianzas, soluciones híbridas e inversiones de largo plazo.
Fórmula 1
La salmonicultura chilena busca permanentemente mejoras marginales. Así como en el automovilismo, donde cada milisegundo menos en el pit-stop y cada ventaja aerodinámica vale oro, un incremento de apenas un 1% en la producción de biomasa o en eficiencia operativa puede representar millones de dólares. Por ello, cada decisión relacionada con energía, alimentación o mantenimiento comienza a transformarse en una ventaja competitiva, “siempre están intentando mejorar un 1%. Ese 1% puede representar millones de dólares al final del año”.
“La salmonicultura chilena puede compararse con un equipo de Fórmula 1”. Según Burns, ese cambio se ha hecho especialmente evidente durante los últimos tres años. Mientras anteriormente muchas empresas desconocían con precisión cuánto combustible consumían, hoy el monitoreo energético forma parte de la gestión cotidiana y las conversaciones se centran en cómo reducir ese consumo mediante nuevas tecnologías, escenario que motivó a Fjord Maritime a consolidar una estrategia de largo plazo en Chile, donde la compañía ya trabaja con siete productores salmonicultores y continúa ampliando su presencia mediante sistemas híbridos, nuevas alianzas tecnológicas y un equipo local dedicado al soporte y monitoreo de las operaciones.
El creciente interés por sistemas híbridos la salmonicultura chilena responde a la necesidad de encontrar la mejor manera de gestionar sus operaciones, incorporando el consumo energético como un indicador estratégico para la toma de decisiones. “Hace tres años la mayoría de las compañías no estaba segura de cuánto combustible consumía. Hoy todas saben cuánta energía utilizan y cuánto combustible gastan, y están adoptando la tecnología híbrida que ofrecemos", señaló Burns, haciendo énfasis en que la industria busca optimizar cada aspecto de la operación, más que sólo aumentar la producción.
Más que proveedores
Para Burns, el éxito de este tipo de tecnologías depende tanto de la innovación como de la relación que se construye con los productores. “Tiene que ser una alianza. Hay comunicación, empatía y comprensión de lo que el cliente quiere lograr”, afirmó, recalcando que ese trabajo colaborativo ha permitido a Fjord Maritime ampliar progresivamente el alcance de sus soluciones.
El plan de la compañía no es crecer mediante una expansión comercial agresiva, sino crecer junto con sus clientes, demostrando resultados en terreno y fortaleciendo relaciones de largo plazo. Como ejemplo, recientemente establecieron colaboraciones con AKVA Group y Alotta Energy para integrar sistemas híbridos con jaulas equipadas con jaulas con sistemas solares flotantes, ampliando las alternativas disponibles para la industria, para “consolidarnos como un socio tecnológico permanente de la salmonicultura chilena”.
De acuerdo con Burns, esta integración prácticamente duplicó el número de consultas que recibe la compañía, al ofrecer configuraciones adaptables a distintas necesidades operacionales, ya sea mediante sistemas híbridos convencionales o combinados con generación solar. El ejecutivo destacó como ejemplo uno de los sistemas más recientes implementados en Caleta Bay, con quienes han obtenido resultados "tremendamente positivos", esperando que esa experiencia abra la puerta a nuevas implementaciones.
Una apuesta de largo plazo
La expansión de Fjord Maritime en Chile también responde a un aumento sostenido de la demanda por este tipo de soluciones. De hecho, Burns reconoció que uno de los principales desafíos actuales de la compañía no está relacionado con el mercado, sino con su propia capacidad para responder al ritmo de crecimiento. “Nuestro desafío es que no podemos crecer lo suficientemente rápido para atender todos los pedidos que tenemos”, indicó, con un tono optimista. Actualmente, la empresa mantiene tres nuevos contratos tres contratos próximos a concretarse, correspondientes a nuevos sistemas actualmente en preparación, reflejando el creciente interés de la industria por incorporar sistemas híbridos y soluciones orientadas a mejorar la eficiencia energética.
El desarrollo de Fjord Maritime en Chile responde a una visión estratégica de largo plazo, comentó Burns. Actualmente, cuentan con una oficina y un equipo de siete colaboradores en Puerto Montt, desde donde la compañía ensambla sus sistemas, además de supervisar remotamente instalaciones ubicadas tanto en Chile como en otros mercados internacionales, operando bajo un modelo de arriendo que permite a los productores incorporar la tecnología sin realizar una inversión inicial significativa y financiar el servicio mediante los ahorros obtenidos por la reducción en el consumo de combustible.
"Hemos decidido invertir en Chile a largo plazo", sostuvo Burns, valorando el enorme potencial de crecimiento del mercado salmonicultor, añadiendo que “ninguno de nuestros clientes nos ha dicho que reducirá sus operaciones; todos hablan de expandirse". Para Burns, esa confianza confirma que la demanda por soluciones orientadas a mejorar la eficiencia energética seguirá creciendo en los próximos años.
Esa estrategia también contempla el fortalecimiento del capital humano local mediante capacitación técnica y cursos de inglés para los colaboradores, buscando facilitar la interacción con el resto de las operaciones globales de la compañía.
Prospectivas
Burns reflexionó sobre las tecnologías que marcarán el futuro de la salmonicultura, reconociendo que la incorporación de sistemas híbridos es parte de las tecnologías que han marcado esta transición, permitiendo optimizar el uso de los grupos electrógenos, reducir el consumo de combustible y monitorear en tiempo real el desempeño energético de los centros de cultivo. A ello se suman nuevas soluciones, como la integración con sistemas solares flotantes desarrollados junto a socios tecnológicos, además del monitoreo y apoyo en la mantención de generadores, herramientas que —según apuntó— han surgido a partir de las propias necesidades planteadas por la industria chilena.
Mirando hacia los próximos cinco años, el ejecutivo estimó que la transición energética continuará acelerándose a medida que la industria busque disminuir su dependencia de los combustibles fósiles. En ese escenario, proyecta una mayor incorporación de fuentes renovables, la evolución de las tecnologías de almacenamiento mediante nuevas generaciones de baterías y, eventualmente, el uso de generadores impulsados por hidrógeno, lo que permitiría avanzar hacia operaciones marítimas más eficientes y sostenibles, acompañando el crecimiento de una salmonicultura que cada vez exige mayor rendimiento con un menor consumo energético.
En esa transición, Burns considera que la competencia jugará un papel positivo. A su juicio, la llegada de nuevos actores confirma que la industria reconoce cada vez más el valor de las soluciones híbridas y acelera su adopción. "La competencia es buena; significa que todos están aprendiendo", sentenció. En ese escenario, proyecta que la salmonicultura chilena continuará fortaleciendo su competitividad y no descarta que el país pueda llegar a convertirse en el principal productor mundial de proteína durante los próximos años.