“El crecimiento de la oferta de salmón coho superará al del salmón del Atlántico”
La mortalidad del salmón coho cayó al 4,7%, una de las más bajas en el mundo, sus costos son 30% menores a los del salmón del Atlántico, y el peso de cosecha superó los 5 kilos.
Un interesante informe de RaboFinance da a conocer que las oportunidades para optimizar el rendimiento biológico y la competitividad en Chile no se limitan al salmón del Atlántico. El salmón coho ofrece una estrategia de crecimiento cada vez más importante. Representando entre un cuarto y un tercio de la producción de salmón del Atlántico, el salmón coho fue considerado durante muchos años una especie muy secundaria: útil y rentable de forma intermitente, pero no fundamental para la estrategia de inversión a largo plazo de la industria. Esta evaluación parece cada vez más desactualizada.
El salmón coho ofrece dos ventajas biológicas clave, afirman desde la entidad. En primer lugar, es naturalmente más resistente a los piojos marinos, el principal parásito que afecta al cultivo de salmón en todo el mundo. En segundo lugar, presenta un ciclo de crecimiento más rápido, alcanzando el tamaño de cosecha en aproximadamente 8 a 10 meses, considerablemente más rápido que el salmón del Atlántico.
Todas estas características, combinadas con los avances en genética y prácticas de cultivo, han dado como resultado indicadores de rendimiento biológico que, en la mayoría de los aspectos, superan los del salmón del Atlántico. Las tasas de mortalidad del salmón coho han disminuido a alrededor del 4,7%, una de las más bajas observadas en la acuicultura mundial de salmónidos. El efecto acumulativo asimismo es un costo de producción por kilo un 30% inferior al del salmón del Atlántico, lo que proporciona una importante ventaja estructural.
Históricamente, indican desde el banco de inversión, el desarrollo del mercado del salmón coho se ha visto limitado por varias desventajas, aunque se están mitigando gradualmente. Una de las limitaciones era el menor tamaño de la cosecha, lo que reducía la eficiencia en la producción de filetes más grandes. Sin embargo, los pesos de cosecha han aumentado de forma constante, principalmente debido a una mejor genética, alcanzando los 4,29 kilos en 2025. Los primeros datos de 2026 indican que los pesos promedio superan los 5 kilos, igualando prácticamente al salmón del Atlántico.
Otro desafío ha sido la temporada de cosecha, muy concentrada, que suele ir de noviembre a marzo. Esto limita la capacidad de suministrar producto fresco durante todo el año, un requisito fundamental para los clientes minoristas. Afortunadamente, las mejoras genéticas están ampliando este periodo. La temporada más reciente se extendió hasta abril, lo que sugiere que habrá más progresos en el futuro.
Quizás el cambio más notable se ha producido en el ámbito comercial, expone RaboFinance. Históricamente, el salmón coho se vendía casi exclusivamente a Japón, principalmente congelado y entero, lo que limitaba tanto el precio como el volumen de producción. Sin embargo, en los últimos años, esta dinámica ha cambiado.
Las mejoras en la calidad y el tamaño de las cosechas, junto con la escasez de salmón del Atlántico y los elevados precios en la temporada 2023/24, han permitido que el coho penetre en nuevos mercados como Estados Unidos, Europa y Brasil. Si bien las exportaciones a Japón se han mantenido relativamente estables, los envíos a otras regiones clave han crecido rápidamente. En los últimos cinco años, los mercados fuera de Japón han pasado de una base prácticamente insignificante a representar casi el 50 % del total de las ventas de coho. Esta diversificación ha mejorado sustancialmente el perfil de crecimiento a largo plazo de la muy creciente especie.
“El atractivo del salmón coho no es, por lo tanto, puramente comercial; también es biológico y estratégico. Ofrece a la industria chilena una especie intrínsecamente robusta, lo que permite una producción eficiente en regiones con mayor presión de piojos marinos, zonas que podrían ser menos aptas para el salmón del Atlántico. Al mismo tiempo, sus menores costos de producción aumentan su atractivo económico. Desde la perspectiva del consumidor, el salmón coho se diferencia lo suficiente —debido a su color distintivo, textura más magra y sabor más suave— como para posicionarse como una categoría de producto independiente, en lugar de un sustituto directo”, detallan.
Esto crea oportunidades para la segmentación del mercado e incluso para el desarrollo de marcas de nicho, puntualiza el analista Gorjan Nikolik en el reporte. Operacionalmente, su ciclo de producción más corto mejora la conversión de efectivo, mientras que su perfil biológico añade una capa de diversificación que puede ayudar a estabilizar las ganancias de la industria. “Prevemos que el crecimiento de la oferta de salmón coho superará al del salmón del Atlántico en los próximos años”.