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"El lodo salmonicultor debe verse como recurso": la sal ya no es un problema

Linn Solli, investigadora en el Instituto Noruego de Investigación en Bioeconomía.

Una instalación procesando 45.000 toneladas anuales de lodo podría generar 15 GWh de energía, utilizando reactores con un volumen de 1.500 m³, sin embargo queda definir la viabilidad económica del proyecto.

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Durante años, la alta salinidad del lodo salmonicutor fue considerada uno de los principales obstáculos para producir biogás mediante digestión anaerobia. Sin embargo, un estudio desarrollado por el Instituto Noruego de Investigación en Bioeconomía (NIBIO) demostró que, tras una adaptación gradual de la microbiota, es posible operar reactores utilizando 100% de lodo salmonero marino, manteniendo un proceso estable y una alta producción de metano.

La investigadora Linn Solli, investigadora en el Instituto Noruego de Investigación en Bioeconomía y autora principal del estudio, explica para Salmonexpert cómo nació la investigación, por qué sus resultados podrían ser aplicables en Chile y cuáles son los próximos desafíos para llevar esta tecnología a escala industrial.

De residuo a recurso

Según la investigadora, el interés por este tema comenzó hace más de una década, durante su doctorado, cuando observó el enorme potencial energético que representaban los residuos generados por la salmonicultura. “La piscicultura genera grandes volúmenes de residuos orgánicos que representan un importante recurso aún no aprovechado para la producción de energía renovable. Siempre me ha interesado la microbiología y estoy convencida de que los microorganismos desempeñarán un papel clave en las futuras soluciones de la bioeconomía”.

La idea se reforzó cuando cuando Noruega endureció las exigencias para capturar los lodos generados por la acuicultura y, paralelamente, aumentó la competencia por materias primas para la industria del biogás. En ese contexto, Linn y su equipo enfrentaron el paradigma ampliamente aceptado: que la salinidad impedía utilizar lodo marino como único sustrato para producir biogás.

“En varias ocasiones pensamos que los reactores iban a fallar. Cuando alcanzamos aproximadamente un 40% de lodo marino se volvieron inestables y creímos que habíamos llegado al límite. Sorprendentemente, el sistema se recuperó y volvió a estabilizarse”, señala, añadiendo que, a medida que avanzaba el experimento, la comunidad microbiana cambiaba también profundamente.

“Observamos que una comunidad relativamente diversa fue reemplazada por un grupo mucho más pequeño, pero altamente eficiente. Además, mientras menos estiércol bovino agregábamos, más estable se volvía el proceso. Era exactamente lo contrario de nuestra hipótesis inicial”.

Potencial para Chile

“Los resultados son altamente transferibles. Lo importante no es solamente que ocurrió una adaptación, sino comprender cómo ocurrió. Nuestros análisis genómicos y proteómicos buscan identificar esos mecanismos para que este desempeño pueda reproducirse potencialmente en otros lugares”.

Solli agrega que, pese a operar bajo condiciones que históricamente se consideraban inhibitorias, los reactores alimentados exclusivamente con lodo marino terminaron siendo algunos de los sistemas de biogás más estables que ha evaluado su equipo.

Menos transporte, más economía circular

La investigadora indica que uno de los mayores aportes de esta tecnología para países como Chile podría ser la posibilidad de instalar plantas de tratamiento cercanas a los centros de cultivo: “Muchos centros salmonicultores noruegos enfrentan los mismos desafíos logísticos que existen en Chile. Si el lodo puede digerirse sin necesidad de transportar cosustratos como estiércol, es posible pensar en instalaciones más pequeñas y descentralizadas, ubicadas cerca de donde se genera el residuo”.

En su opinión, esto permitiría combinar el tratamiento de residuos con la producción local de energía renovable. No obstante, advirtió que aún persisten desafíos importantes relacionados con el aprovechamiento del digestato, especialmente por su contenido de zinc, que puede limitar su uso como fertilizante.

La economía definirá el siguiente paso

Aunque el estudio confirmó la factibilidad técnica del proceso, Solli reconoce que el verdadero desafío será demostrar su viabilidad económica. Actualmente, el proyecto CIRCULIZER desarrolla esa evaluación utilizando datos industriales junto con los resultados experimentales. Los cálculos preliminares indican que una instalación capaz de procesar 45.000 toneladas anuales de lodo podría generar alrededor de 15 GWh de energía por año, utilizando reactores con un volumen cercano a 1.500 m³.

“La factibilidad técnica es esencial, pero la viabilidad económica determinará finalmente si esta tecnología se implementa a escala comercial”.

Lo que viene después del paper

Actualmente, el equipo se encuentra trabajando en una nueva etapa de la investigación. Tras estabilizar reactores operando con 100% de lodo salmonero, los investigadores redujeron progresivamente el tiempo de retención hidráulica de 28 a 4 días para determinar el límite operativo del sistema. Los primeros resultados muestran que, mediante suplementación con elementos traza, fue posible mantener la estabilidad incluso bajo cargas considerablemente mayores que las evaluadas en el estudio publicado.

En paralelo, el grupo analiza mediante herramientas de metagenómica y metaproteómica los genes, proteínas y rutas metabólicas responsables de esta sorprendente tolerancia a la salinidad, conocimiento que podría facilitar el diseño de futuras comunidades microbianas más robustas para la producción industrial de biogás.

A modo de conclusión, Solli apunta que “el lodo salmonero debe verse como un recurso. La producción de biogás puede transformarse en un componente importante de la gestión futura de estos residuos, generando energía renovable y recuperando nutrientes. El desafío ya no es demostrar que existen soluciones, sino lograr que sean económicamente viables a gran escala”.