Interacciones territoriales marcan el pulso innovador en la Región de Los Lagos
Un informe del Centro de Innovación evidencia el valor de la confianza, las redes locales y la descentralización para avanzar en innovación, con desafíos para sectores productivos estratégicos como la salmonicultura.
El desarrollo de la innovación en la Región de Los Lagos está estrechamente vinculado a la calidad de las interacciones entre actores públicos, privados, académicos y territoriales. Así lo concluye el Informe “Interacciones territoriales y sectoriales para innovar en la Región de Los Lagos”, elaborado por el Centro de Innovación Regional de Los Lagos, a partir de una encuesta aplicada entre noviembre y diciembre de 2025. El estudio entrega un diagnóstico detallado sobre cómo se relacionan quienes toman decisiones de innovación, identificando brechas y oportunidades concretas para avanzar hacia un ecosistema más colaborativo y articulado en el territorio.
La investigación consideró la participación de 76 actores clave del ecosistema regional, provenientes de sectores estratégicos como el ámbito público, privado, académico, gremial y de la sociedad civil. Un 46,1% de los encuestados declaró ser tomador directo de decisiones en innovación, mientras que un 27,6% participa como parte de instancias colectivas de decisión. Este perfil otorga un peso específico a los resultados del informe, al reflejar percepciones de actores con capacidad efectiva de movilizar recursos y orientar estrategias de innovación regional.
Desde una perspectiva territorial, el estudio evidencia una marcada concentración de actores en la provincia de Llanquihue, que agrupa al 72,4% de los participantes. En contraste, Osorno y Chiloé representan cada una un 10,5%, mientras que Palena alcanza apenas un 3,9%. Esta distribución da cuenta de las dinámicas de desarrollo económico e institucional de las últimas décadas, pero también instala el desafío de generar condiciones más equilibradas para que la innovación se despliegue de manera integral en todas las provincias de la región.
En cuanto a la autopercepción de pertenencia regional, un 60,5% de los encuestados se identifica como persona de la región, con raíces o una trayectoria prolongada en el territorio. A ello se suma un 27,6% que se reconoce como perfil híbrido, combinando vínculos locales y externos, y un 11,8% que se considera externo. Esta composición revela un ecosistema que integra capital social territorial con miradas y redes externas, un atributo especialmente relevante para sectores productivos con fuerte anclaje local y proyección internacional.
Desarrollo de la innovación
Las percepciones sobre el centralismo constituyen uno de los ejes más relevantes del informe. Un 77,6% de los encuestados está de acuerdo o totalmente de acuerdo con que el centralismo desde Santiago limita el desarrollo de la innovación en la región. Sin embargo, al analizar el centralismo intrarregional desde el eje Puerto Montt–Puerto Varas, las opiniones se fragmentan, reflejando una tensión entre el reconocimiento de asimetrías territoriales y la experiencia cotidiana de quienes se concentran en la principal provincia de la región.
Al examinar la frecuencia de interacción entre actores, el estudio muestra un ecosistema activo, aunque con niveles de integración diferenciados. El sector privado no exportador concentra el mayor nivel de vinculación regular, con un 84,2%, seguido por el servicio público con un 78,9% y la academia, hubs y centros de investigación con un 72,4%. En contraste, el sector privado exportador —donde se insertan actividades productivas clave de la región, como la salmonicultura— presenta menores niveles de interacción, con un 17,1% que declara no haber interactuado en el período analizado.
La dimensión geográfica de las interacciones confirma patrones de concentración territorial. Llanquihue aparece como la principal ubicación de los contactos para innovar, concentrando el 59,2% de las primeras menciones, seguida por Santiago con un 15,8%. Chiloé adquiere mayor protagonismo en menciones posteriores, mientras que Palena mantiene una presencia marginal. Estos resultados reflejan una red con alta densidad interna, pero con desafíos relevantes para integrar de manera más efectiva a los territorios periféricos.
Respecto a la efectividad de las instancias de encuentro, el informe identifica una valoración consistente por formatos que privilegian la interacción directa. Los días de campo y giras técnicas alcanzan un 84,3% de efectividad para descubrir nuevas personas e ideas, mientras que las instancias informales superan el 80% de valoración positiva. Estos hallazgos refuerzan la importancia de diseñar espacios que faciliten el contacto territorial, una lógica ampliamente utilizada en sectores productivos intensivos en conocimiento aplicado.
Confianza
La confianza emerge como un factor crítico para avanzar desde la interacción hacia proyectos concretos. Un 77,6% de los encuestados considera que la confianza personal es más determinante que los recursos financieros al momento de innovar, y un 80,3% sostiene que la articulación efectiva en la región la realizan personas específicas más que las instituciones. Este enfoque releva el rol de articuladores territoriales, una figura clave en ecosistemas productivos complejos y altamente regulados.
El análisis de redes sociales posiciona a la academia, hubs y centros de investigación como el actor con mayor centralidad del ecosistema, con 232 puntos de interacción ponderada. Le siguen el sector privado no exportador y el servicio público, configurando una tríada relevante para la articulación regional. El Centro de Innovación Regional de Los Lagos también destaca por su alta centralidad, confirmando su rol como facilitador del ecosistema y articulador entre sectores productivos, institucionales y territoriales.
Desde una mirada territorial de redes, Llanquihue concentra el 57% de los flujos de interacción, consolidándose como el nodo dominante del sistema. No obstante, el informe identifica a Chiloé como un intermediario estratégico, con capacidad de conectar actores regionales con redes externas. Este rol abre oportunidades concretas para fortalecer procesos de innovación en territorios donde se desarrollan actividades productivas estratégicas para la región.
En sus conclusiones, el informe plantea que el fortalecimiento de la innovación regional requiere priorizar el capital relacional, diseñar instancias de encuentro más efectivas y reconocer la diversidad territorial como un activo estratégico. En este marco, sectores productivos relevantes de la Región de Los Lagos, como la salmonicultura, enfrentan el desafío de profundizar su integración al ecosistema regional de innovación, avanzando hacia una colaboración más sistemática, descentralizada y basada en la confianza.