Anuncio
Los moluscos marinos como estas lapas frente a las costas de St. Andrews, tienen la capacidad de producir omega-3. Foto: David EK Ferrier.

Descubren que invertebrados marinos son capaces de producir ácidos grasos omega-3

Noruega: Un equipo internacional de científicos realizó un gran descubrimiento que podría "revolucionar" la comprensión de la producción de omega-3 en el océano.

Publicado Última actualización

Liderados por la Universidad de Stirling, la investigación concluyó, por primera vez, que muchos invertebrados que habitan en ecosistemas marinos, incluidos corales, gusanos y moluscos, pueden producir ácidos grasos omega-3.

El avance desafía el principio general de que los microbios marinos, como las microalgas y las bacterias, son responsables de prácticamente toda la producción primaria de omega-3.

El científico principal, Dr. Oscar Monroig, del Instituto de Acuicultura, dice que los hallazgos sugieren fuertemente que los invertebrados acuáticos pueden hacer "una contribución muy significativa a la producción mundial de omega-3".

Oscar Monroig: Los invertebrados marinos pueden hacer una contribución bastante significativa a la producción global de omega-3.

"Nuestro estudio proporciona un significativo cambio de paradigma, ya que demuestra que una gran variedad de animales invertebrados, incluidos corales, rotíferos, moluscos, poliquetos y crustáceos, poseen enzimas llamadas “desaturasas” de un tipo que les permite producir omega-3, una habilidad que existe casi exclusivamente en microbios marinos ", explicó Monroig.

El primer autor del estudio, el Dr. Naoki Kabeya, de la Universidad de Ciencia Marina y Tecnología de Tokio, visitó el Instituto de Acuicultura luego de recibir una beca de la Alianza Marina para la Ciencia y Tecnología de Escocia (MASTS).

Componente principal de la biomasa

Al respecto, Kabeya expuso: "dado que los invertebrados representan un componente principal de la biomasa en los ecosistemas acuáticos como los arrecifes de coral, las llanuras abisales y las fuentes hidrotermales, es probable que su contribución a la producción de omega-3 sea notable".

La investigación también involucró al profesor Douglas Tocher de Stirling, y miembros de un consorcio internacional de científicos, incluido el Dr. David Ferrier, del Instituto Escoces de Oceanos de la Universidad de St Andrews; el Dr. Filipe Castro, del Centro Interdisciplinario de Investigación Marina y Ambiental (CIIMAR), Universidad de Oporto; el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas; el Instituto Australiano de Ciencias Marinas y la Universidad Deakin.

Por su parte, Ferrier añadió que “fue muy sorprendente para nosotros ver cuán extendidos estaban estos genes, particularmente en animales que son tan comunes y abundantes en el mar”.

Los corales como este Acropora millepora, también tienen la capacidad de producir omega-3. Foto: Line K Bay.

"También es intrigante saber que estos genes parecen estar saltando entre organismos muy diferentes, como las plantas u hongos hacia un insecto, por un proceso de transferencia horizontal de genes. Esta ha sido una idea controversial, que los genes puedan moverse de esta manera, pero nuestros datos parecen bastante convincentes con respecto al hecho de que estos genes han hecho esto en al menos algunas de estas especies " explicó.

Ciertos ácidos grasos omega-3, incluidos los que se encuentran en el salmón, se consideran esenciales para la salud humana, particularmente en los países occidentales con alta prevalencia de enfermedades cardiovasculares e inflamatorias, para las cuales se prescriben comúnmente suplementos de aceite omega-3. Por lo tanto, esta nueva investigación no solo tendrá un impacto en la comunidad científica, sino también en el público en general y en diversas industrias involucradas en la producción de suplementos.

"Estos hallazgos pueden revolucionar nuestra comprensión de la producción de ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga omega-3 en una escala global", agregó Monroig.

El paper, “Genes for de novo biosynthesis of omega-3 polyunsaturated fatty acids are widespread in animals”, fue financiado por MASTS y el programa de financiación FP7 de la Unión Europea.

La investigación fue publicada en el journal Science Advances, y se puede encontrar aquí .