BossAqua y su apuesta por una limpieza preventiva de redes en la salmonicultura
En una presentación realizada en Puerto Varas, BossAqua dio a conocer en Chile la última generación de su robot de limpieza autónoma de redes, apostando a instalarse como una alternativa a los métodos manuales y a los sistemas operados por ROV.
En una presentación realizada en Puerto Varas, BossAqua dio a conocer en Chile la última generación de su robot de limpieza autónoma de redes, el AutoBoss V4, apostando a instalarse como una alternativa a los métodos manuales y a los sistemas ROV con operador.
Desde 2014, BossAqua desarrolla robots para la limpieza de redes en centros de cultivo, un camino que partió con la búsqueda de una alternativa a los métodos tradicionales. La tecnología fue creada originalmente por un ingeniero neozelandés que trabajaba en King Salmon y que identificó en el biofouling —la acumulación de organismos y materia orgánica sobre las redes— uno de los principales desafíos operacionales de la industria. Diez años después, la compañía presenta el AutoBoss V4, que según sus cifras acumula más de una década de uso en centros reales y más de 65 equipos en operación en distintos mercados.
El fouling reduce el intercambio de agua y la disponibilidad de oxígeno en las jaulas, afectando el consumo de alimento y la conversión alimenticia de los peces. Los métodos hoy más usados para enfrentarlo tienen limitaciones conocidas: el cambio manual de redes puede tomar cerca de dos días por red con equipos de hasta 15 personas, mientras que las lavadoras operadas por ROV requieren pilotos capacitados y una embarcación de apoyo dedicada durante toda la faena.
La industria necesita algo que elimine la variabilidad asociada a la limpieza humana y que elimine la necesidad de una embarcación trabajando junto al robot". Tom Elworthy, Sales Director de AutoBoss.
Frente a ese panorama, el AutoBoss propone un cambio de enfoque: en lugar de esperar a que el fouling se acumule para intervenir de forma intensiva, el sistema está pensado para realizar limpiezas frecuentes y preventivas que mantengan las redes en condiciones estables, removiendo cantidades menores de material en cada ciclo.
El equipo es autocontenido —incorpora generador y bomba en su propia estructura— y se instala con una grúa convencional que lo deposita dentro de la jaula, donde el operador programa el trabajo mediante una aplicación y un sistema de control remoto. Durante la operación, el robot se sumerge y usa unos elementos llamados "dedos" para mantenerse en contacto con la red, mientras un cabezal de cinco discos a alta presión recorre la superficie hasta completar el ciclo; al finalizar, es retirado sin intervención de buzos ni pilotos de ROV. Según la empresa, alcanza rendimientos de entre 2.100 y 2.500 m²/h, pesa aproximadamente una tonelada y, una vez desplegado, puede ser monitoreado por un solo operador tras una semana de capacitación.
El consumo de energía y combustible es muy bajo comparado con las alternativas convencionales: aproximadamente 12 litros por hora frente a 55-65 litros por hora", detalla Elworthy.
Sobre la base de 2.000 horas de operación, BossAqua estima un ahorro anual cercano a US$100.000 sólo en combustible, y destaca que la embarcación de apoyo solamente participa en el despliegue y el retiro del equipo, sin necesidad de permanecer durante la limpieza.
La tecnología ya opera en mercados como Reino Unido, Canadá, Noruega, Turquía y Grecia. En Chile, la operación local se sostiene sobre tres actores —Aabakken Chile en mercado y coordinación, Skafos en soporte y mantención, y BossAqua Europe en tecnología y formación— y la empresa ya cuenta con un equipo disponible en el país para demostraciones y programas piloto con productores de salmón y prestadores de servicios.