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Alltech: Ciencia nutricional y resiliencia marcan la hoja de ruta para la competitividad en salmonicultura

Salmon-Next 2026 de Alltech.

Especialistas de Chile y Noruega analizaron el impacto macroeconómico del sector, la adaptación al cambio climático, el estrés oxidativo y el manejo preventivo de patologías que comprometen el valor productivo.

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El encuentro “Salmon Next: Competitividad, resiliencia y desempeño para la próxima era de la salmonicultura”, organizado por Alltech en Puerto Varas, reunió a reconocidos especialistas nacionales e internacionales, quienes abordaron los desafíos económicos, climáticos, fisiológicos y nutricionales que definirán el futuro de la industria. Las presentaciones ofrecieron nuevas luces sobre cómo sostener la eficiencia productiva y el bienestar de los peces frente a condiciones ambientales cada vez más extremas y mayores exigencias de mercado. 

Sebastián Emhardt, gerente general de Alltech Cono Sur, encabezó la apertura con la exposición “La próxima era de la salmonicultura”, instancia en la que destacó que la industria chilena alcanzó exportaciones por US$6.500 millones entre salmón y trucha en 2025, con cerca de 1,2 millones de toneladas métricas cosechadas que consolidan al país como el segundo productor global. En esa línea, detalló que el mercado mundial del salmón roza los US$24.000 millones con una demanda en constante expansión durante la última década, mientras que el crecimiento de la oferta global se ha mantenido estancado en torno al 1% anual. "Más que enfocarnos únicamente en metas de volumen para los próximos años, el desafío está en hacer mejor lo que ya hacemos bien y profundizar en la eficiencia en distintos términos", afirmó el ejecutivo, agregando que ante la brecha entre oferta y demanda "ahí está la oportunidad de mejorar mortalidades, de ser más eficientes en términos de alimentación y de anticiparse a desafíos ambientales".

La jornada articuló economía, ciencia aplicada y realidad productiva, sumando además una agenda previa en terreno durante la cual investigadores del instituto noruego Nofima recorrieron operaciones salmonicultoras en el sur de Chile para intercambiar experiencias con equipos técnicos locales. Según Karla Gallegos, líder de Marketing de Alltech Chile, el enfoque estuvo puesto en abrir espacios de análisis colaborativo para la industria. “En Alltech creemos que la curiosidad, la ciencia y la colaboración son fundamentales para avanzar. Parte de nuestra cultura es mantenernos curiosos, conectar personas e ideas y generar espacios donde podamos aprender unos de otros y construir soluciones en conjunto. Ese fue justamente el espíritu con el que nació Salmon Next”, subrayó. 

A juicio de Emhardt, el propósito de la compañía es consolidarse como un socio estratégico en terreno a través de un trabajo personalizado junto a las empresas productoras. El gerente general enfatizó que “Creemos en soluciones construidas en conjunto. Por eso trabajamos con los equipos técnicos y nutricionistas para identificar la mejor respuesta para cada realidad productiva”. 

Sebastián Emhardt.
Raphael Bergoeing.
Erik-Jan Lock.

Desde el ámbito económico, Raphael Bergoeing, economista y académico de la Universidad Adolfo Ibáñez (UAI), expuso la charla “Competitividad bajo presión: ¿de dónde vendrán las próximas ganancias?”. En su presentación, advirtió que el estancamiento de la productividad nacional exige transformaciones estructurales e innovación tanto a nivel público como privado. “Lo que mueve a los países, lo que nos separa de Alemania, Canadá, Australia o Noruega, no es que trabajamos poco o que invertimos poco, es que trabajamos e invertimos mal”, apuntó el economista, añadiendo que “mejorar la productividad, hacer las cosas mejor, exige cambiar”. 

Para dimensionar el peso real del sector, Bergoeing expuso los resultados de un reciente estudio elaborado para SalmonChile basado en la matriz de insumo-producto del Banco Central y datos del Servicio de Impuestos Internos, el cual demuestra que la salmonicultura genera cerca de US$7.000 millones en exportaciones, representa 2,6 puntos del PIB nacional (alcanzando el 21% del PIB regional en Aysén) y sostiene 340.000 empleos directos e indirectos en todo el país. “Si tú vieras solo la producción directa de salmones, sumando cultivo (14%) y procesamiento (21%), tendrías un 35% de esto, pero en realidad es tres veces eso, porque el 65% es el resto de la economía. Si sacamos al salmón de Chile, perdemos 340.000 personas, y el 77% de esa pérdida es por gente que está trabajando indirectamente para la industria, aunque no aparezca en las estadísticas”. 

De acuerdo con lo planteado por el académico a partir del proyecto “Chile 2050”, la industria tiene el potencial de triplicar su volumen desde 1,2 a 3,5 millones de toneladas hacia mediados de siglo, requiriendo inversiones por unos US$30.000 millones y generando cerca de un millón de empleos. “Nuestras estimaciones son que esas exportaciones de casi US$7.000 millones al 2050, si eliminas varios de los nudos, que algunos son de la industria, otros son de las empresas y otros son de la regulación, pueden llegar a US$24.000 millones, y eso no es optimista, no es voluntarista, es realista, pero sujeto a que el entorno cambie”, sostuvo Bergoeing, llamando al sector a actuar coordinadamente en torno a sus “bienes club” y desafíos gremiales. 

En tanto, Erik-Jan Lock, director de Investigación en Nutrición y Tecnología de Alimentos de Nofima, presentó la conferencia “Noruega en transformación: salud, producción y nuevos desafíos para el salmón”. En su intervención, señaló que la fase de mitigación ante el cambio climático ya quedó atrás, por lo que las compañías deben transitar desde respuestas reactivas hacia una adaptación planificada frente a eventos térmicos extremos y al fenómeno de El Niño. “Si este se convierte en un verano muy cálido, no piensen que tuvimos mala suerte porque 2026 estuvo entre el 5% de los veranos más cálidos de los últimos 100 años; deben asumir la mentalidad de que este fue uno del 5% de los veranos más fríos de los próximos 100 años”, planteó el especialista. 

Lock explicó cómo el calentamiento oceánico ya está generando una “tormenta perfecta” en el suministro de materias primas marinas. Como ejemplo, relató que el aumento de temperatura en el Atlántico Norte desplazó el stock de bacaladilla (blue whiting) hacia Islandia, desatando una disputa geopolítica por cuotas de captura que provocó la pérdida de la certificación MSC este año y dejó a las plantas de alimento noruegas —certificadas bajo estándar ASC— sin acceso a la mitad de su harina de pescado local, obligándolas a reincorporar subproductos terrestres como la harina de ave. Asimismo, abordó los cambios regulatorios que se discuten en Noruega para pasar del sistema de biomasa máxima permitida (MTB) y del “semáforo” hacia incentivos individuales por centro según emisiones de cáligus, recolección de lodos y reducción de mortalidades en mar, que hoy rondan el 14% a 15% en ese país. 

En materia nutricional, el investigador advirtió que las dietas actuales han elevado los lípidos hasta un 38% a 40% para ahorrar proteína, mientras que el reemplazo de ingredientes marinos por vegetales obligó a cuadruplicar las premezclas de vitaminas y minerales desde un 1% a un 4%. “Es como comer comida chatarra: obtienes un pez extremadamente graso o de rápido crecimiento, pero no hay suficientes micronutrientes ahí, porque ese potencial genético solo puede expresarse si lo acompañamos con las condiciones que le damos al pez, y la dieta es una de las principales”, indicó Lock, advirtiendo que sustituir insumos marinos trasladó la presión ambiental hacia recursos terrestres. “A la acuicultura, y en particular a los alimentos acuícolas, se la debería evaluar por la eficiencia con la que convierte recursos en alimentos nutritivos, no desde expectativas poco realistas de impacto cero”. 

Fisiología y manejo de cataratas 

Antony J. Prabhu Philip.
Rodrigo Cartes.

Por su parte, el Dr. Antony J. Prabhu Philip, científico sénior en Nutrición y Tecnología de Alimentos de Nofima, dictó la charla “Nutrición y manejo de la salud en la producción de salmón: cataratas, de la fisiología a la estrategia de alimentación”. En ella, describió cómo el salmón en agua de mar enfrenta permanentemente el riesgo de deshidratación osmótica, crenación celular y desnaturalización de proteínas, dependiendo de “súper osmolitos” presentes en ingredientes marinos, como inositol, taurina, betaína y TMAO para retener agua a nivel celular. Cuando la temperatura supera el umbral óptimo, enzimas branquiales clave caen a niveles críticos, alterando la osmorregulación. “Habrá estrés osmótico a medida que aumenta la temperatura del pez y habrá estrés oxidativo; si esto no se controla, todo se combinará para formar un estrés metabólico, lo que veremos como una reducción del desempeño, un peor factor de conversión (FCR) o, en el peor de los casos, una menor supervivencia”.

Al analizar las cataratas, depósitos blancos de proteína desnaturalizada en el cristalino, el investigador señaló que “no son solo un problema de visión, sino también una ventana a lo que ocurre dentro del animal”. En el ámbito nutricional, destacó que suplementar altos niveles de zinc (200 a 220 mg/kg) durante apenas seis semanas en etapas tempranas redujo a la mitad la prevalencia de cataratas al momento de la cosecha (4 a 5 kg). No obstante, reveló que la relación entre la histidina precursora de la N-acetilhistidina que protege la homeostasis del cristalino y el zinc no es lineal, sino cuadrática: debido a su alta afinidad química, suplementar ambos nutrientes en exceso provoca que se unan entre sí, generando un complejo antagónico que impide su disponibilidad biológica.

Respecto de las cataratas por estrés térmico y oxidativo, el Dr. Philip expuso estudios donde a 16°C entre el 80% y el 90% de los peces desarrollaron la patología, mostrando una estrecha correlación bioquímica con el marcador de oxidación MDA (malondialdehído) en el hígado. Asimismo, advirtió que tras la prohibición de la etoxiquina y el mayor uso de aceites vegetales ricos en omega-6 en dietas de engorda, aunque se suplementen hasta 400 mg/kg de vitamina E total, disminuye la proporción de su isomorfo activo (alfa-tocoferol) frente al gamma-tocoferol, el cual en niveles elevados puede actuar como prooxidante e inducir un “estrés reductivo”. “Las futuras estrategias de alimentación para salmones realmente deberían apuntar a la resiliencia oxidativa y osmótica para mejorar la robustez frente a aguas más cálidas. El alimento debe ayudar al animal a alcanzar su máximo potencial, no limitarlo”, afirmó, agregando que “no podemos resolver los problemas de mañana con las soluciones de ayer”. 

En otra línea de análisis aplicada a la realidad nacional, Rodrigo Cartes, gerente de Acuicultura y representante técnico comercial de Alltech Chile, presentó la ponencia “El costo de perder robustez: de las cataratas al desempeño productivo”. Tras recordar que Chile lideró el crecimiento mundial del sector el último año con un alza del 15% concentrando además sobre el 90% de la producción global de salmón Coho, enfatizó que el foco frente a un escenario 2026-2027 más conservador debe estar puesto en el desempeño biológico. “Nuestra preocupación es, fue y será siempre el pez. Tres preguntas: si sobrevive, si es capaz de soportar estos cambios y nuevos desafíos ambientales y de producción; si crece, logrando mantener un desempeño que nos permita tener un pez saludable; y tercero, si llega bien a la cosecha y postcosecha. La competitividad se construye pez a pez”. 

Cartes detalló el modelo de co-creación y validación local de la plataforma nutricional Aquate de la compañía frente a tres problemáticas críticas en Chile: afecciones branquiales, gapping y cataratas. En salud branquial, exhibió los resultados de un ensayo comercial de 59 días en dos jaulas (con muestreos de 50 peces cada una) evaluando Aquate™ G, donde el núcleo nutricional fortaleció la barrera mucosa, aumentando la proporción de individuos sanos (score 0) y reduciendo la severidad inflamatoria; estrategia que en evaluaciones realizadas en Europa se asoció con una reducción de hasta un 80% en la incidencia y severidad observada de parásitos branquiales. Como destacó Cartes, “Partimos del desafío. Entendemos cuáles son sus causas y vemos con la ciencia qué mecanismos podemos abordar frente a ese desafío, que siempre es multifactorial”. En cuanto al gapping, defecto que puede generar hasta un 38% de reducción en el valor del producto final en planta, mostró pruebas de campo en salmón Coho en Chile con Aquate™ GAP una solución basada en minerales orgánicos, la cual incrementó el porcentaje de filetes sin daño y redujo los cuadros moderados, severos y muy severos. 

Finalmente, el especialista cuantificó el impacto económico de las cataratas mediante una simulación para un centro de cultivo de un millón de peces (con 10% de mortalidad teórica, peso de cosecha de 5,5 kg y un precio referencial de US 6/kg), demostrando cómo un 10% de rezago por esta patología deteriora el FCR, eleva la dispersión de tallas y resta eficacia a los tratamientos sanitarios. “La pérdida de biomasa estimada con ese 10%, para este caso en particular, es casi 500 toneladas, y eso se traduce en ingresos no capitalizados, si consideramos sólo 6 dólares por kilo, de cerca de US 3 millones para un centro. Por lo tanto, por cada 1% que nosotros podamos recuperar en un centro de un millón de peces con cataratas y que tengan un buen desempeño productivo, vamos a recuperar alrededor de US$300.000”, explicó Cartes. Para hacer frente a este desafío, adelantó que en los próximos meses concluye el registro de Aquate™ V un nuevo desarrollo de la plataforma orientado a apoyar el manejo de los desafíos asociados a las cataratas, compuesto por un núcleo nutricional sinérgico con histidina, zinc, selenio y antioxidantes balanceados, diseñado para aplicarse preventivamente antes del traslado a mar o frente a alzas térmicas. 

Las exposiciones evidenciaron la necesidad de anticiparse a los desafíos ambientales y productivos mediante el trabajo colaborativo, el monitoreo temprano y el uso de evidencia científica aplicada en terreno. “Frente a estos tres desafíos, promovemos una forma de trabajo basada en la ciencia, adaptada a la realidad de nuestros peces y nuestras aguas. La robustez que construimos hoy en el pez es el desempeño que cosecharemos mañana”, concluyó Cartes.